Hernia discal cervical

Especialidad de Traumatología

¿Qué es la hernia discal?

La hernia discal o el desplazamiento de disco es la compresión de la médula espinal o de una raíz nerviosa que se produce cuando se desplaza una parte de un disco intervertebral. Por lo general las hernias afectan los discos que se encuentran en el zona baja de la espalda, es decir, la columna lumbar o en el cuello (columna cervical).

En este último caso se habla de hernia discal cervical o hernias cervicales. El dolor que provoca una hernia puede extenderse desde la espalda hacia la pierna, y dar lugar al dolor de pierna, o hacia el brazo. La mayor parte de las veces, la rotura del disco se produce por efecto de su envejecimiento y/o deterioro natural, aunque también puede producirse en personas jóvenes debido a varias causas. El detonante para que un disco sano se hernie puede ser un traumatismo, un golpe violento o un esfuerzo mal realizado. La cirugía cervical puede ser necesaria para reducir la presión en la médula espinal o en las raíces nerviosas, cuando el dolor es causado por un disco herniado o por un estrechamiento óseo del canal vertebral.

Existen dos tipos de hernia de disco, las que se producen en la parte baja de la espalda, es decir en la columna lumbar, aunque también pueden darse en cuello, la columna cervical.

Pronóstico de la hernia discal cervical

En la mayoría de los casos, la salud del paciente mejora con el tratamiento, aunque puede pasar más de un año hasta que el paciente puede realizar todas las actividades que desee sin notar dolor.

En ocasiones se dan algunas complicaciones que dificultan la vida al que las padece:

  • Dolor de espalda prolongado
  • Dolor en la pierna
  • Pérdida de movimiento o de la sensibilidad en pie o piernas
  • Pérdida del control de la vejiga e intestinos
  • Lesión de médula espinal permanente

Síntomas de la hernia discal cervical

La sintomatología y los signos de la hernia de disco varían en función de las personas, ya que existen casos en los que una persona tiene una hernia discal y no lo sabe, al no presentar síntomas de ningún

Algunos de los síntomas principales de la hernia de disco son:

  • Dolor en brazos y/o piernas: si la hernia se encuentra en la parte baja de la espalda, el dolor será más intenso en los glúteos, muslos y pantorrillas, aunque en ocasiones también se extiende hasta el pie. En el caso de que la hernia se encuentre en el cuello, el dolor será más intenso en brazos y hombros.
  • Debilidad: los músculos afectados se debilitan, entorpeciéndose y perdiendo la capacidad de levantar objetos
  • Entumecimiento: el paciente siente una sensación de hormigueo o de entumecimiento en la zona del cuerpo donde tiene los nervios afectados

Pruebas médicas para la hernia discal cervical

Cuando el paciente acuda a la consulta, el especialista llevará a cabo una exploración física de la espalda para buscar puntos sensibles y determinar la causa del dolor. El médico puede hacer un examen neurológico para controlar los reflejos, la fuerza muscular y la capacidad para sentir golpes o pinchazos.

En la mayoría de los casos, con la exploración y una historia clínica basta para hacer el diagnóstico, aunque si se sospecha que puede haber otro problema o se quiere saber que nervios se han visto afectados, se realizarán las siguientes pruebas:

  • Radiografía: pese a que no detectan hernias, se descarta la presencia de otros problemas de espalda.
  • Exploración por tomografía computarizada (TC): se toman una serie de radiografías desde distintos puntos y posteriormente se combinan para crear imágenes transversales de la columna y sus estructuras.
  • Resonancia magnética: se utilizan ondas de radio y un campo magnético para reproducir las estructuras internas. Se puede confirmar la ubicación de la hernia y comprobar que nervios están afectados.
  • Mielografía: a través de la inyección de un tinte en el líquido cefalorraquídeo se muestra la presión sobre la médula o los nervios.

¿Cuáles son las causas de la hernia discal cervical?

La hernia de disco es el resultado del desgaste de los discos con el paso del tiempo y a medida que el individuo envejece. Con el paso de los años, los discos vertebrales pierden parte del líquido que contienen, haciéndose menos flexibles y resultando más sencillo romperlos o desgarrarlos, incluso con un esfuerzo mínimo.

En su mayoría, los afectados por la hernia de disco no pueden explicar el origen de su problema. En ocasiones, el uso de músculos de la espalada en lugar de piernas o brazos para levantar objetos pesados puede provocar la hernia de disco, al igual que doblarse o girarse mientras el individuo carga peso.

En ocasiones, la hernia de disco se ocasiona debido a un traumatismo, como una caída o un golpe en la espalda, aunque estas causas son menos frecuentes.

La forma más sencilla de evitar la hernia discal cervical es evitar factores de riesgo, como el sobrepeso o mantener una buena postura
 

¿Se puede prevenir la hernia discal cervical?

La mejor forma de evitar la hernia discal cervical es evitar los factores de riesgo y llevar una vida saludable. Algunas recomendaciones son las siguientes:

  • Hacer ejercicio: la práctica regular de ejercicio fortalece los músculos del tronco y ayuda a estabilizar la columna
  • Mantener una postura correcta: una postura adecuada reduce la presión sobre la columna y los discos. Mantener la espalda alineada cuando el individuo está sentado durante mucho tiempo es la mejor opción.
  • Mantener un peso saludable: el exceso de peso sobre la columna genera presión sobre columna y discos, haciéndolos más propensos a sufrir una hernia

A su vez, se debe tratar de evitar al máximo los factores de riesgo:

  • Peso: evitar el sobrepeso
  • Profesión: los trabajos que suponen una gran exigencia física tienen más riesgos de causar problemas de espalda
  • Genética

Tratamiento para la hernia discal cervical

Existen diversas formas de afrontar el tratamiento de la hernia de disco. El primero de ellos es el tratamiento conservador, que se puede acompañar de fisioterapia. Posteriormente existen opciones que requieren intervención quirúrgica y remedios alternativos.

  • Tratamiento conservador: consiste principalmente en evitar las posiciones dolorosas y en seguir ejercicios previamente pactados, acompañados de analgésicos como analgésicos de venta libre, narcóticos, anticonvulsivos, cortisona o relajantes musculares.
  • Terapia: en el caso de que el dolor no desaparezca tras varias semanas, el especialista puede recomendar la asistencia a fisioterapeutas
  • Cirugía: este procedimiento se lleva a cabo en pacientes en los que los tratamientos conservadores no funcionan y especialmente si el paciente sigue sintiendo debilidad, dificultades para mantenerse en pie y una pérdida de control del esfínter. Las posibilidades son extraer la parte externa del disco, todo el disco, fusionar vértebras con elementos metálicos para darle estabilidad a la columna o, en ocasiones muy aisladas, implantar un disco artificial.
  • Medicina alternativa: incluyen la quiropraxia, los masajes, el yoga o la acupuntura

¿Qué especialista trata la hernia discal cervical?

Existen diversos especialistas que pueden diagnosticar y tratar los problemas de hernia discal cervical. Los principales serían los especialistas en Traumatología, así como Neurocirujanos, especialistas en Unidad del Dolor y Ozonoterapia. También pueden tener un papel importante a la hora de recuperar los especialistas en Fisioterapia, Acupuntura u Osteopatía.

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