Radiografía

¿Qué es una radiografía?

Una radiografía es una técnica de imagen que se utiliza para obtener imágenes de tejidos, órganos y huesos del interior del cuerpo humano. La especialidad médica que se ocupa de esta prueba es la radiología, que puede tener fines diagnósticos o terapéuticos.

Aunque el radiólogo y el técnico de radiología médica son dos especialistas que trabajan en estrecha colaboración, son dos figuras profesionales distintas. 

El radiólogo analiza e interpreta las imágenes y tratan a los pacientes con materiales radiactivos. En cambio, el técnico de radiología trabaja con herramientas, como radiografías, tomografías computarizadas, resonancia magnética y ultrasonido.

¿En qué consiste la radiografía?

Se trata de una prueba que se realiza de forma rápida e indolora, con el objetivo de generar imágenes de las estructuras internas del cuerpo, especialmente de los huesos.

La radiografía permite detectar lesiones o anomalías en los huesos

 

¿Por qué se realiza?

La tecnología radiográfica se utiliza para examinar las diferentes partes del cuerpo, con el objetivo de diagnosticar lesiones, enfermedades y dolencias en los pacientes. Algunas de las lesiones que se pueden diagnosticar mediante esta prueba son las siguientes:

  • Lesiones en los huesos: fracturas e infecciones, cáncer de huesos, artritis, osteoporosis
  • Enfermedades del tórax: infecciones pulmonares, obstrucción de vasos sanguíneos, cáncer de mama, agrandamiento del corazón
  • Patologías del abdomen: problemas del aparato digestivo, objetos tragados

Preparación para la radiografía

La preparación previa para realizar una radiografía depende del tipo de radiografía que se vaya a realizar. En cualquier caso, es importante que el paciente se quite las joyas y cualquier objeto de metal, así como desvestir la parte del cuerpo que necesite la revisión mediante radiografía.

En algunos casos concretos, puede ser necesario que el paciente tome un medio de contraste, como el yodo o el bario, que ayudan a resaltar zonas específicas del cuerpo.

¿Qué se siente durante el examen?

Para realizar la radiografía, se utiliza una máquina de rayos X con un nivel elevado de seguridad de radiación. De esta manera, el paciente no puede sentir los rayos X.

En cualquier caso, durante el examen, el paciente debe permanecer quieto y, en algunos casos, debe contener la respiración para evitar que se genere una imagen borrosa.

Finalmente, en la mayoría de los casos, tras la radiografía, el paciente puede retomar sus actividades, ya que las radiografías no suelen tener efectos secundarios.

Significado de resultados anormales

Tras la radiografía, el radiólogo interpreta los resultados y envía un informe al médico para que se los explique al paciente. En caso de que el radiólogo observe irregularidades en los resultados, el médico especialista será el encargado de analizarlas de forma inmediata.

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