Láser facial

¿Qué es el láser facial?

El láser facial o lifting láser es una técnica de cuidado de la piel que mejora la textura y la apariencia de la piel.

El láser estimula la producción de colágeno al dirigir haces de luz hacia áreas con imperfecciones e irregularidades como arrugas, cicatrices de acné y más.

¿Por qué se realiza?

El láser facial trata irregularidades e imperfecciones faciales como:

  • Cicatrices
  • Líneas finas y arrugas profundas.
  • Verrugas
  • Patas de gallo
  • Tonos de piel desiguales
  • Manchas de la edad


 


¿En qué consiste?

El láser actúa sobre las capas superficiales de la piel, destruyendo la epidermis (capa exterior) y una vez que estas capas se van regenerando, la piel se renueva más suave, estirada y con menos arrugas. Además, también actúa sobre las capas internas de la piel, estimulando la creación de colágeno, haciendo que la piel se contraiga y se tense naturalmente.

Los resultados que ofrece este método son la renovación epidérmica generando un efecto lifting y proporcionando calor en la dermis-neosíntesis de colágeno que ayuda a tener un efecto reafirmante. La vaporización de la epidermis contribuye a la renovación de la capa superficial de la piel, eliminando manchas y lesiones pigmentadas, entre otras lesiones dérmicas.

En la aplicación del láser en el rejuvenecimiento de la piel se tienen en cuenta factores como:

  • La profundidad del tratamiento.
  • La edad de la piel.
  • La necesidad de las correcciones cutáneas que desee el paciente.

Antes de aplicar el láser se empleará un anestésico tópico en la cara para disminuir el dolor.

Preparación para el láser facial

El rejuvenecimiento con láser requiere una preparación de una semana para mejorar la tolerancia de la piel a los láseres y reducir la probabilidad de efectos secundarios. Algunos medicamentos (incluidos los medicamentos para el acné) y las afecciones existentes pueden afectar la capacidad de la piel para sanar correctamente y su especialista debe informarlos.

Cuidados tras la intervención

Después de someterse al procedimiento, no hay necesidad de quedarse en la clínica. Sin embargo, gran parte de la curación tiene lugar durante las siguientes semanas. El tiempo necesario para la recuperación depende de la condición previa de la piel y de lo grande que era el área de la piel a la que sea ha sometido el tratamiento.

Su especialista le aconsejará sobre cómo mantener la piel limpia e hidratada, así como también sobre el nivel de descamación que puede esperar.

La piel permanecerá sensible hasta un año después del tratamiento, por lo que se recomienda el uso de una crema solar con alto SPF.

Alternativas a este tratamiento

Algunas alternativas al lifting facial son:

  • Luz pulsada intensa (IPL): elimina las huellas que deja en nuestra piel el sol, el estrés y el paso de los años. Se puede aplicar en la piel de manos, escote, cuello y rostro.
  • Thermage: tratamiento de mantenimiento regenerativo de la piel que actúa sobre el colágeno eliminando la flacidez y arrugas y mejorando el aspecto y tono de la piel.
  • Indiba: esta técnica de radiofrecuencia se emplea para el rejuvenecimiento de la piel, consiguiendo un aspecto revitalizado y firme en cara y cuerpo.
Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación..