Cáncer cervical

Especialidad de Cirugía general

¿Qué es el cáncer cervical?

El cáncer cervical es aquel que se inicia en el cuello uterino, en la parte inferior del útero (matriz), desembocando en la zona superior de la vagina. Los cánceres cervicales se inician en las células de la superficie del cuello uterino. Se pueden distinguir dos tipos de células en la superficie del cuello uterino, las columnares y escamosas. En líneas generales, la mayoría de cánceres cervicales provienen de las células escamosas.

A nivel mundial, se trata del tercer tipo de cáncer más habitual en mujeres y su causa principal es el virus del papiloma humano (VPH),

Pronóstico de la enfermedad

El pronóstico de la enfermedad dependerá del caso individual de cada persona. Se deberá tener en cuenta:

  • El tipo de cáncer cervical.
  • Hasta dónde se ha diseminado el cáncer.
  • La salud general y edad del paciente.
  • Si el cáncer ha reaparecido tras el tratamiento.

Si se sigue un control y un tratamiento adecuado, las afecciones precancerosas se pueden curar por completo. Si el cáncer se ha diseminado al interior de las paredes del cuello uterino pero no fuera de la zona cervical, la mayoría de mujeres tienen una tasa de supervivencia de cinco años. Esta tasa de supervivencia disminuye a medida que el cáncer se extiende fuera de las paredes del cuello uterino hacia otras áreas.

El cáncer cervical se inicia en la parte inferior del útero.

Síntomas de cáncer cervical

En líneas generales, la mayoría del tiempo inicial, el cáncer cervical no presenta síntomas. Más adelante, algunos de los síntomas que se pueden presentar son:

  • Sangrado vaginal anormal tras relaciones sexuales o después de la menopausia.
  • Periodos menstruales más abundantes y con una duración mayor de la normal.
  • Flujo vaginal que no cesa. Puede ser pálido, rosado, con sangro o de olor fétido.

El cáncer cervical, cuando está un en estado avanzado, genera mayores problemas. Algunos de los síntomas que se detectan en esta fase son:

  • Dolor de espalda.
  • Dolor pélvico.
  • Fatiga.
  • Dolor en las piernas.
  • Hinchazón en una sola pierna.
  • Dolor en los huesos o fracturas.
  • Filtración o fuga de orina o heces por la vagina.
  • Pérdida de peso.

Pruebas médicas para el cáncer cervical

No se puede detectar el cáncer cervical con una simple evaluación física. Es necesario realizar diversas pruebas y exámenes para detectarlo:

  • Citología vaginal: pese a no ser una prueba final, sirve para detectar cáncer o precáncer.
  • Prueba de ADN para detectar el VPH: puede ser usado como prueba inical o complementaria a la citología vaginal.
  • Colposcopia: se extraen fragmentos del tejido en forma quirúrgica (biopsia) y se analizan. Se realiza en caso de encontrar cambios anormales.

Una vez se diagnosticado el cáncer cervical, el especialista realizará más pruebas para determinar la extensión. Estos pueden incluir:

¿Cuáles son las causas del cáncer cervical?

La gran mayoría de los cánceres cervicales provienen del virus del papiloma humano (VPH). Asimismo, existen otras causas que pueden incidir en la aparición de este cáncer:

  • No vacunarte contra el VPH.
  • Practicar relaciones sexuales a una edad temprana.
  • Tener múltiples parejas sexuales.
  • Un gran número de partos.

¿Se puede prevenir?

El cáncer cervical se puede prevenir siguiendo los siguientes consejos:

  • Ser vacunado contra el VPH: previene la mayoría de los tipos de infecciones por VPH, que causan cáncer de cuello uterino.
  • Practicar relaciones sexuales con protección: el uso del condón reduce el riesgo de contraer VPH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS).
  • Realizarse citologías vaginales con la frecuencia recomendada por el especialista para detectar cambios precoces. También la prueba del VPH.
  • Dejar de fumar.
  • Evitar tener múltiples parejas y aquellas que practiquen actividades sexuales de riesgo.

Tratamientos para el cáncer cervical

El tratamiento del cáncer cervical dependerá de cada caso. El especialista deberá valorar:

  • La etapa del cáncer.
  • La forma y tamaño del tumor.
  • La salud general y edad de la paciente.
  • El deseo de tener hijos en el futuro.

En el caso de cáncer cervical precoz se puede tratar con la extirpación o destrucción de los tejidos cancerosos o precancerosos. Existen varios métodos quirúrgicos que permiten el tratamiento sin llegar extirpar el útero ni dañar el cuello uterino, de forma que la mujer aún podría tener hijos en el futuro.

Para tratar el cáncer cervical precoz hay los siguientes tipos de cirugía:

  • Procedimiento de escisión electroquirúrgica.
  • Crioterapia: para congelar las célculas anormales.
  • Terapia con láser.

En el caso de tratar un cáncer cervical más avanzado hay las siguientes opciones:

  • Histerectomía radical: se extirpa el útero y tejidos circundantes.
  • Evisceración pélvica: se extirpan los órganos de la pelvis.

¿Qué especialista lo trata?

El cáncer cervical deberá ser tratado por un especialista en Ginecología y Obstetricia.

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