Fibrilación auricular paroxística

¿Qué es la fibrilación auricular paroxística?

La fibrilación auricular se trata de una frecuencia cardíaca irregular y acelerada cuya presencia puede aumentar el riesgo de que aquel que la padezca sufra un accidente cerebrovascuclar, insuficiencia cardíaca u otras enfermedades del corazón. Se trata de la arritmia más habitual en Cardiología.

En el caso de la fibrilación auricular paroxística, se trata de aquella fibrilación que aparece con episodios recurrentes —es decir, dos o más— que se repiten a lo largo del tiempo y cuya duración no se extiende a más de siete días de duración. Los síntomas pueden aparecer y desaparecer, con intervalos desde minutos hasta horas.

En algunos casos, el paciente puede experimentar episodios de fibrilación auricular paroxística pese a no llegar a desarrollar la arritmia. De hecho, algunos estudios señalan que cerca de tres de cada diez pacientes con fibrilación auricular paroxística pasan a tenerla de forma permanente, especialmente en los casos de mayor edad y con factores de riesgo asociados.

Pronóstico de la fibrilación auricular paroxística

Se trata de una enfermedad que en una buena parte de los casos puede no manifestar síntomas e incluso cursar sin la presencia de arritmias.

En ocasiones, los síntomas de la fibrilación auricular paroxística pueden desaparecer sin que precisen tratamiento médico.

Si no se controla adecuadamente, la fibrilación auricular puede desembocar en complicaciones como una insuficiencia cardíaca o incluso a un accidente cerebrovascular.

Síntomas de la fibrilación auricular paroxística

En algunos casos, las personas afectadas por esta patología son asintomáticas, y no son conscientes de que padecen la mencionada enfermedad hasta que esta es descubierta por otro motivo o tras una exploración. Sin embargo, en personas con fibrilación auricular son habituales los siguientes síntomas:
 

  • Palpitaciones
     
  • Fatiga
     
  • Debilidad
     
  • Aturdimiento
     
  • Mareos
     
  • Dolor ligero en el pecho
     
  • Dificultades respiratorias
     

 

Pruebas médicas para la fibrilación auricular paroxística

Para detectar y diagnosticar la presencia de una fibrilación auricular en una persona, el especialista puede realizar una entrevista para conocer qué sentimientos y síntomas ha percibido el paciente con respecto a su posible enfermedad. A su vez, y al margen de la exploración física, existen una serie de pruebas que permiten diagnosticar un trastorno de fibrilación auricular:
 

  • Electrocardiograma: se trata de una serie de electrodos que se ubican sobre el pecho y los brazos del paciente y permiten registrar las señales eléctricas que
    atraviesan el músculo cardíaco.
     
  • Monitor Holter: se trata de un dispositivo portátil que registra la actividad cardíaca. Durante un día completo o más. Permite observar el ritmo cardíaco durante un periodo de tiempo estipulado.
     
  • Grabador de episodios: se trata e un dispositivo portátil que controla la actividad del corazón durante un periodo de tiempo estipulado. Así, si el paciente nota síntomas de un aumento de la frecuencia cardíaca, podrá registrar los minutos anteriores y posteriores para conocer su origen y su desarrollo.
     
  • Ecocardiograma: se estudia el movimiento del corazón creando imágenes a partir de ondas sonoras.
     
  • Prueba de esfuerzo: consiste en realizar una serie de pruebas y estudio en el corazón mientras se llevan a cabo una serie de ejercicios.
     
  • Radiografía torácica: permite observar el estado del corazón y de los pulmones.
     
  • Análisis de sangre: permite descartar que la fibrilación está generada por problemas tiroideos o similares.

Fibrilación auricular paroxística

 

Causas de la fibrilación auricular paroxística

Normalmente, son los daños en la estructura del corazón o la presencia de anomalías de tipo congénito las causas principales de que aparezca fibrilación auricular. Las causas principales son las siguientes: 

  • Hipertensión arterial
     
  • Enfermedad de las arterias coronarias
     
  • Anormalidad o anomalía en las válvulas cardíacas
     
  • Cardiopatías congénitas
     
  • Hiperactividad de la glándula tiroides
     
  • Enfermedades pulmonares
     
  • Cirugía cardíaca realizada anteriores
     
  • Apnea del sueño
     
  • Estrés producido por una cirugía o enfermedades
     
  • Haber estado expuesto a estimulantes exteriores: tabaco, alcohol, medicamentos...


 

Prevención de la fibrilación auricular paroxística

Para poder prevenir la aparición de la fibrilación auricular es necesario llevar un estilo de vida saludable, ya que de esa manera se reducirá el riesgo de padecer una enfermedad cardíaca. Así, se recomienda seguir las siguientes pautas para evitar la aparición de la FA:
 

  • No fumar
     
  • Mantener un peso saludable
     
  • Realizar actividad física
     
  • Mantener o seguir una dieta saludable
     
  • Limitar o evitar el consumo de alcohol y de cafeína
     
  • Reducir el nivel de estrés


 

Tratamientos de la fibrilación auricular paroxística

En ocasiones, es posible que la patología curse sin mostrar síntomas ni complicaciones, por lo que no será necesario realizar ningún tipo de tratamiento. En el caso de que sea necesario, se podrán iniciar distintas opciones de tratamiento.

Los objetivos del tratamiento de la FA son:
 

  • Mejorar la calidad de vida del paciente aliviando los posibles síntomas
     
  • Prevenir la formación de coágulos de sangre
     
  • Controlar la frecuencia cardíaca
     
  • Restablecer el ritmo cardíaco
     

Las opciones de tratamiento son las siguientes:
 

¿Qué especialista trata la fibrilación auricular paroxística?

Los encargados de diagnosticar y tratar problemas de fibrilación auricular paroxística son el especialista en Cardiología y el especialista en Cirugía cardíaca.

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación..