Endocrinopatia inmunológica

¿Qué es la endocrinopatía inmunológica?

En primer lugar conviene atender al término endocrinopatía. Este concepto alude a la alteración de una acción hormonal fisiológica.

Por otro lado, la inmunología atiende al diagnóstico y tratamiento de enfermedades relacionadas con el sistema inmunitario.

Las enfermedades inmunológicas son resultado de un fallo en alguno de los mecanismos del sistema inmunológico, pudiendo tener como diana al sistema endocrino.

Tipos de enfermedades inmunológicas que afectan al sistema endocrino

Existen varias enfermedades inmunológicas que pueden afectar a órganos del sistema endocrino.

  1. Tiroiditis autoinmune: ocurre cuando se produce una respuesta inmunitaria anormal contra distintos antígenos tiroideos y receptores hormonales. Incluye la tiroiditis de Hashimoto y la Enfermedad de Graves. Esta última puede cursar con enfermedad tiroidea ocular (exoftalmos).
  2. Anemia perniciosa: son aquella enfermeda causada por anticuerpos anti células parietales gástricas. Causa anemia megaloblástica.
  3. Diabetes autoinmune: aquella en las que el propio organismo ataca a dianas que conducen a diabetes insulino dependiente.
  4. Insuficiencia suprarenal: pacientes que cursan con cansancio extremo, cambios de color de la piel debidos a anticuerpos anti adrenales.
  5. Hipofisitis autoinmune: ataque autoinmune de la glándula hipófisis. 6. Síndrome poliglandular autoinmune. Existen varios tipos de síndromes poliglandulares autoinmunes que combinan varias de las enfermedades antes mencionadas.

 

Diagnóstico

Presentan manifestaciones clínicas dependientes de la glándula endocrina afectada. Junto con la historia clínica es posible conocer la etiología autoinmune con pruebas de sangre.

Las principales pruebas diagnósticas son:

  • Anticuerpos
  • Niveles Hormonales
  • Pruebas de imagen
  • Biopsias

Tratamiento

Las enfermedades inmunológicas del sistema endocrino requieren un seguimiento multidisciplinar del paciente y un tratamiento adecuado a su diagnóstico.

Entre los más habituales se encuentran los siguientes:

  • Medicamentos: terapia hormonal de reemplazo. Ayuda a controlar la evolución de la enfermedad.
  • Tratamiento sintomático: se utilizan para atender los síntomas que se presentan en un momento dado.
  • Cirugía: en aquellos casos en los que la enfermedad causa alteraciones graves como en la enfermedad de Graves que no se controla con fármacos.

Cabe decir que el tratamiento en cualquier caso va dirigido a controlar y reducir la progresión de la enfermedad y el malestar que ésta pueda ocasionar.

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