Tratamiento y diagnóstico por fallo de implantación

¿Qué es un fallo de implantación?

Para que se produzca la implantación embrionaria, es necesario que se produzca una ahdesión del embrión fecundado al endometrio. Se trata de un proceso complejo pero fundamental para que el embarazo se consiga con éxito.

Para que este proceso se consiga de forma exitosa, es necesario que el embrión sea apto, el endometrio se encuentre en estado receptivo y que exista una integración entre ambas partes. Un fallo de implantación se trata de una situación en el que se han intentado realizar al menos dos ciclos de Fecundación in Vitro (FIV) sin alcanzar el éxito.

Pruebas para diagnosticar el falo de implantación

Existen una serie de estudios y pruebas que se pueden utilizar para tratar de conocer el motivo o la causa del fallo de implantación. Las pruebas realizables son las siguientes:

Causas del fallo de implantación

Un porcentaje de mujeres no consiguen el embarazo a pesar de realizar tratamientos complejos de Reproducción Asistida. La no consecución del embarazo puede estar causada por un fallo a la hora de implantarse el embrión en el endometrio en estadio receptivo.

En función de cada caso particular, las causas pueden ser alguna de las siguientes:

  • Anomalías de tipo cromosómico del embrión.
     
  • Anomalías cromosómicas por parte de los progenitores.
     
  • La receptividad del endometrio: un endometrio se encuentra en un estado receptivo en el momento en el que está preparado para recibir al embrión. En este caso, el momento óptimo se da entre el día 19 y el día 21 del ciclo menstrual, es decir, entre los días cinco y seis días de la postovulación. No obstante, cada caso debe analizarse particularmente, ya que el ciclo no es igual en todas las mujeres.
     
  • Existen patologías en los genitales femeninos: en este caso son muchas las posibilidades existentes, pero las más importantes serían la endometriosis, una tuberculosis genital, la presencia de pólipos en el aparato urogenital femenino, miomas uterinos...
     
  • Hábitos de vida: los hábitos de vida como el consumo de tabaco puede producir alteraciones hormonales y afecta a la reserva ovárica de la mujer.
     
  • Sobrepeso: puede producir algunas alteraciones en el sistema endocrino.
     
  • Trombofilias: se trata de otro factor que puede reducir la capacidad receptiva del endometrio. En este caso, los trombos producidos evitan que el correcto flujo sanguíneo, por lo que obstaculiza que prospere el tejido endometrial.
     
  • Edad: la edad de la mujer es demasiado alta.

Tratamientos del fallo de implantación

Una primera opción a realizar sería levar a cabo un estudio genético de los progenitores. Gracias a este test, es posible identificar la existencia de posibles problemas en genes de los padres.

En otras ocasiones, se puede llevar a cabo el Diagnóstico Genético Preimplantacional. No obstante, debe seleccionarse bien al paciente, ya que se trata de una técnica agresiva que afecta al entorno del embrión. El DGP se trata de una técnica que posibilita el estudio genético del embrión antes de que este se transfiera al útero de la madre.

Existe un número importante de tratamientos que se pueden realizar en estos casos. No obstante, para elegir uno u otro e necesario conocer exactamente el motivo que provoca el fallo de implantación. En esta línea, si el problema fuese la presencia de un factor anatómico, como podría ser la realización de una histeroscopia quirúrgica, que permitiría reseccionar por ejemplo un pólipo. Si existiesen problemas tiroideos, los fármacos serían un tratamiento adecuado, al igual que en casos de formación de trombos y coagulación sanguínea.

¿Quien trata el fallo de implantación?

El encargado de tratar y diagnosticar los fallos de implantación es el especialista en Reproducción Asistida.

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