Inseminación artificial

Dr. Julio Herrero García - Reproducción asistida

Publicado el: 13/11/2012

Índice

  1. ¿Qué es la inseminación artificial?
  2. ¿Por qué se realiza?
  3. ¿En qué consiste?
  4. Preparación para la inseminación artificial
  5. Cuidados tras la intervención
  6. Alternativas a la inseminación artificial

 

¿Qué es la inseminación artificial?

La inseminación artificial es una técnica de Reproducción Asistida. Un método de inseminación en el que el esperma se deposita en la vagina de la mujer a través de medios mecánicos que sustituyen al coito. Esta se realiza en un los momentos previos a la ovulación.

Existen dos tipos de inseminación artificial, que se diferencian por la procedencia del semen. Se denominan IAC (inseminación artificial con semen de cónyuge) o IAD (inseminación artificial con semen de donante), respectivamente. En el primero de los casos el semen pertenece a la pareja de la mujer que quiere quedarse embarazada y, en el segundo de los casos, proviene de un banco de semen.

 

Es una de las técnicas más usadas
en Medicina Reproductiva

 

¿Por qué se realiza?

Se realiza con el objetivo de acortar el recorrido que hace el esperma hasta las trompas de Falopio y, por lo tanto, existen así más probabilidades de que haya más espermatozoides que se aproximen al óvulo. El objetivo es aumentar las posibilidades de embarazo en parejas que presentan dificultades para concebir un hijo. Otras razones para utilizar la Inseminación artificial ante la infertilidad son las siguientes: 

  • Edad avanzada de la mujer.
  • Daño o obstrucción en las Trompas de Falopio, causado por una enfermedad inflamatoria pélvica o cirugía reproductiva previa.
  • Endometriosis.
  • Factor de esterilidad masculino, incluyendo la disminución del conteo de espermetozoides y obstrucción.
  • Esterilidad inexplicable.
  • Mujeres sin pareja, parejas heterosexuales o parejas de mujeres.

 

¿En qué consiste?

La técnica consiste en recolectar una muestra de semen que es tratado en el laboratorio para concentrar los espermatozoides que se separan del resto de componentes (plasma seminal y otras células). El médico inserta un espéculo en la vagina para ver el cuello uterino e inyecta el semen en el útero. Generalmente, es un procedimiento poco doloroso y suele ir acompañado de técnicas de estimulación ovárica y de un control de ovulación para conocer cuál es el mejor momento para hacer la inseminación. Tras estos pasos si el resultado es positivo, transcurridos 20 días se realiza una ecografía de control para confirmar el saco embrionario. A partir de aquí llevará el seguimiento el ginecólogo habitual.

Si el primer intento no finaliza en embarazo, puede volver a hacerse de nuevo cada mes de manera continuada; ya que no es necesario descansar entre ciclo y ciclo.

 

Preparación para la inseminación artificial

El día que se efectúa la inseminación la mujer ha de acudir a la clínica 30 minutos antes de la hora concertada, cuando la muestra de semen está congelada (ya sea semen de la pareja o de donante). Si la muestra de semen ha de ser fresco, se debe acudir con la pareja dos horas antes de la cita. Antes de realizar la inseminación se llevarán a cabo diferentes pruebas y análisis para corroborar si se puede llevar a cabo. Para comenzar se realiza una prueba para detectar hepatitis C, sida, rubeola, sífilis o toxoplasmosis. Así se podrán evitar futuros contagios a la pareja o al futuro bebé. Por otro lado es necesario verificar la permeabilidad tubárica de la mujer para analizar el estado de salud de sus trompas de Falopio. Por otro lado, al hombre se le podrá realizar un análisis para determinar el Recuento de Espermatozoides Móviles (REM), esta cifra debe superar los 3 millones.

Por último la edad es otro factor diferencial, ya que las mujeres que superan los 36 años tienen menos probabilidades de fecundar respecto las más jóvenes.

 

Cuidados tras la intervención

Una vez realizada la inseminación, se han de realizar controles para comprobar si ha tenido éxito. Si es así, el embarazo transcurre igual que un embarazo sin tratamiento previo. Sin embargo pueden surgir una serie de problemas una vez que la mujer ha superado el proceso de inseminación. Debido a la estimulación ovárica se puede producir un síndrome de hiperestimulación ovárica, aunque no se trata de un problema frecuente debido a las continuas revisiones que se realizan durante los ciclos ováricos. Fruto de esta estimulación existe una mayor probabilidad de que se produzca un embarazo múltiple, un riesgo que las clínicas intentan minimizar puesto que pueden aparecer más problemas respecto a un embarazo normal.

 

Alternativas a la inseminación artificial

Existen otras técnicas de reproducción asistida como: 

  • Fecundación in vitro (FIV): consiste en la unión del óvulo con el espermatozoide en un laboratorio. Una vez fecundados los óvulos se implantan en el útero de la paciente.
  • Inyección intracitoplasmática (ICSI): es una variación de la FIV, donde se introduce un espermatozoide en el óvulo. Se realiza cuando el espermatozoide tiene problemas para atravesar la pared del óvulo y acceder a su interior.
  • Ovodonación: si la mujer tiene dificultades para gestar, se utilizan los óvulos de una donante anónima y se procede a realizar la fecundación in vitro con el semen de la pareja o de un donante. 
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