Ácido hialurónico

Dra. Natalia Ribé -

Publicado el: 19/06/2013

Índice

  1. ¿Qué es el ácido hialurónico?
  2. Por qué se realiza
  3. ¿En qué consiste?
  4. Preparación para el tratamiento
  5. Cuidado tras la intervención

 

¿Qué es el ácido hialurónico?

El ácido hialurónico es una sustancia producida naturalmente por el cuerpo humano que se encuentra en el tejido conectivo de la piel, en el cartílago o en los tendones de las articulaciones, pero también en el cuerpo vítreo del globo ocular.

 

En las articulaciones se encuentra en el líquido sinovial de las cavidades intraarticulares y les da viscosidad. Este líquido tiene varias funciones:

  • Impide que los huesos entren en contacto entre sí durante el movimiento
  • Amortigua los golpes que llegan a la articulación
  • Transporta los nutrientes al tejido cartilaginoso

 

Por lo tanto, es un poderoso aliado en la prevención del daño articular, especialmente en personas de edad avanzada donde hay un cartílago desgastado y, en consecuencia, evita la aparición de inflamación.

 

Cuando, por envejecimiento o patologías específicas, el ácido hialurónico no se regenera tras su metabolización y se carece de él, se puede inyectar localmente para rellenarlo y asegurar el correcto funcionamiento de las articulaciones.

 

Las infiltraciones se utilizan, porque una simple inyección permite un fácil acceso a la zona que produce el proceso doloroso, de manera que la inflamación causada por la enfermedad se reduce más rápidamente. El ácido hialurónico, gracias a sus mínimos efectos secundarios, se utiliza ampliamente para diferentes fines, incluidos algunos tratamientos de Medicina Estética.

 

En la actualidad, existen muchos productos cosméticos que contienen ácido hialurónico. Sin embargo, el que se debe tener en cuenta es el que se utiliza en Medicina Estética o para tratar patologías articulares. En cualquier caso, se trata de un producto que se puede inyectar en las zonas a tratar, presentado en forma de gel. 

 

Principalmente, existen 2 tipos de ácido hialurónico:

  • Reticulado: está presentado en forma de gel y esto permite que mantenga la estabilidad durante 6-9 meses.
  • No reticulado: está presentado en forma líquida, de manera que conserva su estabilidad durante 3 meses.

 

Las infiltraciones de ácido hialurónico se realizan como un tratamiento conservador.
 

 

¿Por qué se realiza?

Las infiltraciones de ácido hialurónico se realizan como un tratamiento conservador para enfermedades que producen un proceso inflamatorio o degenerativo en las articulaciones.

 

No son tratamientos para tratar la enfermedad, sino para reducir el dolor y mejorar el rendimiento de la articulación. Solamente la cirugía puede aportar una solución completa a este tipo de problemas, pero en pacientes jóvenes, menores de 65 años, existe una tendencia a posponerla en favor de tratamientos conservadores para evitar su invasividad, así como la posibilidad de tener que repetir la operación por segunda vez debido al desgaste de los materiales implantados.

 

Por lo general, después de un ciclo de infiltraciones, la sintomatología dolorosa puede no manifestarse durante un año. En este punto se puede repetir el procedimiento para beneficiarse de los resultados de nuevo. Las enfermedades que más se benefician de este tratamiento son:

  • Artrosis
  • Tendinitis
  • Condropatía
  • Capsulitis
  • Fascitis
  • Fibrosis
  • Bursitis

 

Otras enfermedades para las cuales el tratamiento puede ser útil, especialmente en la etapa temprana o cuando el tratamiento antiinflamatorio está contraindicado, son:

  • Gonartrosis
  • Coxartrosis
  • Artrosis del hombro, de la columna vertebral y de los dedos

 

Los deportistas también se benefician de ello, en particular para prevenir problemas de cartílago.

 

En tratamientos de Medicina Estética, puede estar indicado en el tratamiento de:

  • Arrugas
  • Surcos nasogenianos
  • Patas de gallo
  • Arrugas de la frente o del entrecejo

 

¿En qué consiste?

Las infiltraciones de ácido hialurónico se llevan a cabo directamente a nivel intraarticular y pueden realizarse de dos formas distintas. Por un lado, se pueden realizar en un solo tratamiento con la inyección de 20 mg de producto. Y, por otro lado, se puede llevar a cabo con mayor frecuencia en un ciclo con una inyección cada 7 días durante aproximadamente 3-5 semanas.

 

En los casos más graves, se pueden realizar dos ciclos en un solo año para obtener un resultado mejor.

 

Preparación para los tratamientos con ácido hialurónico

Antes de someterse a un tratamiento con ácido hialurónico, es fundamental llevar a cabo una historia clínica completa del paciente para valorar todos los antecedentes que pueda tener la persona (reacciones, alergias o infecciones posibles).

 

Es importante que el paciente evite la exposición solar y las bebidas alcohólicas el día antes y el día del tratamiento. Por otro lado, no se deben tomar aspirinas durante los tres días anteriores al tratamiento; de esta manera, se intentará evitar la aparición de hematomas.

 

Finalmente, se debe tener en cuenta la esterilidad de la piel en el momento de la inyección para evitar posibles infecciones.

 

Cuidados tras la intervención

Una vez realizado el tratamiento con ácido hialurónico, el paciente no debe practicar deporte hasta que hayan pasado dos horas desde la inyección. Tampoco debe consumir alcohol, aspirinas o antiinflamatorios.

 

En algunos casos, puede aparecer una hinchazón temporal en el área donde se ha inyectado la infiltración debido a un proceso inflamatorio leve. No son necesarios tratamientos adicionales porque, como ya se ha mencionado, se trata de efectos secundarios temporales que tienden a desaparecer en un par de días. Para más información, contacte con un especialista en Cirugía plástica.

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