

El test genético deportivo es un estudio genético que mide las variaciones genéticas que repercuten de forma directa en la actividad y capacidad física de los pacientes.
La diferencia de este estudio con otras pruebas médicas es que este test ofrece información válida para toda la vida deportiva del paciente, ya que el análisis del genoma da información de cómo está determinada estructuralmente la predisposición, capacidades, absorciones, metabolizaciones…
El test genético deportivo sigue un procedimiento muy sencillo e indoloro. En concreto, se realiza a través de una muestra de saliva que se envía a analizar a un laboratorio.
Una vez examinada la muestra, los resultados mostrarán los valores del paciente ante un espectro muy amplio de factores:
El test genético deportivo ayuda a definir un programa de entrenamiento y nutrición personalizado para el paciente. En concreto, gracias a la información genética que se obtiene con la prueba, se puede conocer qué actividad física se adapta más a las características personales del paciente, así como qué factores de riesgo ha de atender el paciente ante posibles lesiones y/o enfermedades cardiovasculares a las que pueda estar expuesto.
La información obtenida a través de los resultados del test genético deportivo permiten a los especialistas en Medicina del deporte determinar si el paciente tiene una predisposición genética a sufrir un espectro muy amplio de afecciones. Algunos ejemplos de estas son:
Esta prueba diagnóstica no requiere ningún tipo de preparación previa, ya que simplemente es necesario recoger una muestra de saliva del paciente.
No obstante, en algunos casos, el especialista en Medicina del deporte puede indicar al paciente que es mejor no comer nada unas cuatro horas antes de la prueba.

