Termoterapia

Especialidad de Fisioterapia

¿Qué es la termoterapia?

La termoterapia consiste en el tratamiento de una lesión mediante el uso de calor. Esta terapia se utiliza para tratar lesiones, especialmente en lesiones inflamatorias de la piel. La temperatura aplicada debe ser superior a la del propio cuerpo, y con ella se logra aplicar un efecto terapéutico y relajante. La termoterapia se indica en casos de dolores reumáticos y/o cólicos.

La termoterapia está contraindicada en los casos en los que el pacientes que padecen determinado tipo de enfermedad, como por ejemplo cardiopatías o apendicitis. Tampoco se indica en aquellas personas que tomen medicamentos anticioagulantes.

Los efectos de la termoterapia son:

  • Efecto vasodilatador. En este caso se aumenta el flujo de la sangre a la zona, con efecto analgésico.
  • Disminución de la presión arterial. El calor afecta al corazón, que reduce la presión sanguínea.
  • Sedante. El calor de larga duración tiene un efecto sedante, que favorece la relajación muscular, aliviando la fatiga…

¿Por qué se realiza la termoterapia?

La termoterapia es el tratamiento de una lesión mediante calor. Se trata de una herramienta terapéutica que produce un efecto relajante y alivia el dolor de una zona en concreto.

Esta técnica se utiliza para tratar problemas musculares en el momento en el que el paciente ya ha superado la fase aguda de la lesión, es decir, en torno a 48 horas después de la lesión. Mientras existe inflamación, el uso de calor está contraindicado.

La termoterapia produce, en resumen, los siguientes efectos:

  • Mejora la nutrición celular y su oxigenación
  • Tiene efecto analgésico
  • Acción antibacterias
  • Es antiinflamatorio
  • Mejora la defensa
  • Mejora la restauración celular
La termoterapia proporciona una sensación de alivio
 

¿En qué consiste la termoterapia?

La termoterapia consiste en la aplicación de calor en determinadas zonas durante sesiones comprendidas entre diez minutos y media hora, aunque el tiempo variará en función de la técnica utilizada y de la zona en concreto en la que se utilice.

Se ha de tener en cuenta que el calor aplica un efecto terapéutico y relajante, pero que si no se controla y se aplica en exceso puede provocar mareos y una bajada de tensión. Un ejemplo sería si el calor se aplica en la zona cervical o en la espalda.

Para que el calor pueda pasar de uno a otro cuerpo, se necesita utilizar los siguientes mecanismos: conducción, convención y radiación.

  • Conducción: mecanismo de intercambio de energía que finaliza en dos superficies de contacto. En sólidos se logra mejor conducción.
  • Convección: transferencia de calor entre gas y/o líquido.
  • Radiación: se trasporta el calor a través del vacío. Se refleja en superficies blancas y se absorbe en las negras.

El calor se propaga desde el agente térmico hasta el organismo de la persona, produciendo el aumento de temperatura, que provoca el efecto relajante y terapéutico. Entre los agentes térmicos se pueden encontrar los sólidos, los líquidos y semisólidos, los medios de radiación y los conectivos.

  • Medios conductivos sólidos
    • Arena caliente
    • Envolturas calientes
    • Termóforos
    • Bolsas químicas
    • Almohadillas eléctricas
       
  • Medios conductivos semisólidos y líquidos
    • Compresas húmedas
    • Parafina y parafango
    • Fangoterapia
    • Hidroterapia caliente
       
  • Medios convectivos
    • Aire seco y aire húmedo
       
  • Radiación
    • Radiación a través de infrarrojos

Preparación para la termoterapia

A la hora de prepararse para una termoterapia no se necesita una preparación exhaustiva, sino al menos una visita previa con el especialista, que nos recomendará y asesorará, tomando la decisión que más convenga al paciente.

Cabe destacar también que cada persona es distinta, y que cada uno tiene una sensibilidad térmica distinta, por lo que el tratamiento o la temperatura que le va bien a uno puede no irle bien a otra persona, que puede quemarse la piel sin apenas darse cuenta. Por eso es necesario llevar un control en su aplicación y revisar la zona cada pocos minutos.

A su vez, se debe tener en cuenta el tiempo que ha pasado entre la lesión y el tratamiento, ya que se recomienda dejar pasar al menos 48 o 72 horas para comenzar la terapia con calor. Si existe inflamación —es decir, la zona está inflamada, hinchada, roja, caliente…— la terapia calorífica no se recomienda, sino todo lo contrario, lo recomendable es aplicar frío mediante hielo.

Cuidados tras la termoterapia

No se necesitan cuidados especiales tras realizar una termoterapia.

Alternativas a la termoterapia

Existen diversos tratamientos que pueden ser una alternativa para el tratamiento con calor o termoterapia.

Uno de ellos sería la crioterapia o el criomasaje, tratamiento opuesto a la termoterapia, ya que en este caso se aplica frío intenso a través de hielo u otros agentes con la capacidad para conservar y mantener una temperatura fría.

La hidroterapia o terapia física acuática se presenta como otra de las alternativas a la termoterapia, consistente en este caso en aplicar masajes a través de agua.

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