Apendicitis

¿Qué es la apendicitis?

La apendicitis es la inflamación del apéndice, un órgano con forma de pequeño saco de tejido unido al colon y ubicado en la parte inferior derecha del abdomen. No tiene ninguna función conocida.

Existen diferentes tipos de apendicitis:

  • Apendicitis catarral o congestiva: es cuando comienza la obstrucción del apéndice y el moco que segrega no puede fluir y comience a acumularse, desarrollando bacterias y el proceso inflamatorio.
  • Apendicitis flemonosa o fibrinosa: el apéndice se distiende poco a poco aumentando la presión en su interior y evita que la sangre no pueda esparcirse correctamente.
  • Apendicitis gangrenosa o microscópicamente perforada: las paredes del apéndice se debilitan, por falta de sangre y por el aumento de la presión interna.
  • Apendicitis perforada: las paredes del apéndice se rompen y liberan todo el interior de la cavidad abdominal, ocasionando la peritonitis.

 

Pronóstico de la enfermedad

El pronóstico de la apendicitis aguda es favorable siempre que el diagnóstico del proceso se realice de forma precoz y la intervención quirúrgica sin pérdida de tiempo. El diagnóstico tardío o la intervención quirúrgica con el proceso muy avanzado pueden dar lugar a peritonitis.

Igualmente, el uso de antibióticos durante la enfermedad puede contribuir a la formación de un abceso apendicular, que dificultará el diagnóstico y, sobre todo, la intervención y el posoperatorio. Hoy, con los potentes y modernos antibióticos, las complicaciones como la peritonitis y el abceso periapendicular evolucionan de forma más rápida hacia la curación definitiva.

 


Síntomas de la apendicitis

Inicialmente, la persona afectada notará dolor alrededor del ombligo, que irá de leve a grave a medida que avance la afección. Posteriormente, la molestia se desplazará hasta situarse sobre el apéndice. El problema surge cuando el órgano se pudre en el interior el abdomen y se inflama también el tejido delgado que recubre la cavidad abdominal. Esto se conoce como peritonitis, y en este caso, el dolor empeora y la vida del paciente corre peligro.

Otros síntomas que puede provocar la apendicitis, entre otros, son:

  • falta de apetito
  • vómitos
  • náuseas
  • escalofríos
  • fiebre

Pruebas médicas para la apendicitis

El diagnóstico de apendicitis no es fácil de realizar, dado que los síntomas y el punto en el que el paciente siente el dolor podrían atribuirse a otras patologías. Sin embargo, después de una visita clínica cuidadosa, el médico podrá realizar al paciente diferentes pruebas y procedimientos diagnósticos:

  • Exploración física para evaluar el dolor
  • Análisis de sangre
  • Análisis de orina
  • Pruebas de diagnóstico por imágenes: radiografía abdominal, ecografía abdominal, tomografía computarizada o resonancia magnética.

 

¿Cuáles son las causas de la apendicitis?

La apendicitis es causada por un bloqueo o una obstrucción en el apéndice que causa infección. El apéndice se llena con una acumulación de moco que hace que se hinche.

¿Se puede prevenir?

Algunos consejos para prevenir la apendicitis son:

  • Llevar una dieta rica en fibra, en la que se incluyan frutas y verduras y, sobre todo, los cereales integrales, ya que estos alimentos facilitan un mayor movimiento en el proceso digestivo. Se ha demostrado que la prevalencia de la apendicitis es menor en personas con dietas altas en fibra.
  • Durante el proceso de tratamiento y, sobre todo en las fases iniciales, es importante la ingesta de antibióticos que prevengan la proliferación de microorganismos en el aparato digestivo que sean responsables de infecciones y de esta manera evitar que la enfermedad se agrave.
  • Evitar el estrés y mantener un descanso adecuado.

Tratamientos para la apendicitis

El tratamiento más común es la operación de apéndice, que consiste en la extirpación del mencionado órgano, mediante una intervención llamada apendicectomía. Se realiza para evitar que el apéndice explote. La operación se realiza como cirugía abierta o en laparoscopia.

La laparoscopia es preferible a la cirugía abierta y se realiza siempre que sea posible. La laparoscopía es menos invasiva que la cirugía abierta y tiene tiempos de curación más cortos. Se realizan varias incisiones pequeñas en el abdomen, que luego se infla con un gas para facilitar la realización de la cirugía. La operación se realiza con la ayuda de un laparoscopio, que es un tubo pequeño con una cámara que transmite las imágenes al cirujano.

En los casos en que el paciente ya se haya sometido a cirugía abdominal o si el apéndice ya ha estallado, puede que no sea posible realizar una laparoscopia. En tales casos, se podría realizar una cirugía abierta, que consiste en una única incisión mucho más grande en el abdomen inferior derecho.

Si el apéndice ha estallado y se ha formado un absceso, será necesario drenar el último antes de realizar la apendicectomía.

¿Qué especialista lo trata?

El especialista encargado de tratar la apendicitis puede ser un especialista en Cirugía general o en Cirugía pediátrica, en caso de que el paciente sea un niño o un adolescente.

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