Lipedema

¿Qué es el lipedema? 

El lipedema es la proliferación e inflamación de las células grasas de caderas y muslos, las cuales son desproporcionadas respecto al resto del cuerpo. Suele verse fácilmente en mujeres delgadas con piernas anchas, donde abunda la celulitis.

Sin embargo, en ocasiones puede suceder que el acumulo de grasa comience en la zona comprendida entre los tobillos y las rodillas. En este caso, es posible su detección por la forma de copa, conocida como signo de Cuff, que adquiere la grasa de la zona.

El lipedema puede ser clasificado se puede clasificar en diferentes grados, según la afectación:

  • Grado I: La superficie de la piel es regular, aunque blanda, pero se pueden palpar pequeños nódulos de grasa.
  • Grado II: La superficie de la piel es irregular, además de dura, por el aumento de la estructura nodular. 
  • Grado III: La superficie de la piel es adiposa, sobre todo en caderas y tobillos, donde abundan nódulos de distinto tamaño.

Pronóstico del lipedema 

El lipedema es una afección en el tejido adiposo que afecta de forma casi exclusiva a mujeres. Algunos estudios recientes indican que podría afectar hasta al 16% de la población femenina mundial, incluyendo a todas las razas. Únicamente el 2% de las personas afectadas serían hombres.

En cuanto a las zonas de afectación, en el 70% de los casos afecta a muslos y caderas, mientras que el 30% restante afecta a la zona comprendida entre las pantorrillas y los tobillos.

Síntomas de lipedema

La sintomatología clínica evoluciona negativamente hasta que los síntomas son claros y manifiestos. Esto provoca que los lipedemas de grado I puedan pasar desapercibidos, mientras que en los de grado III es totalmente perceptible.

Los síntomas más habituales son:

  • Aumento de volumen localizado en la zona afectada, generalmente en miembros inferiores (97%) aunque también en miembros superiores (37%) y el resto del cuerpo.
  • Sensación de hinchazón y tumefacción.
  • Tejido celular subcutáneo duro al tacto.
  • Desproporción de la zona afectada respecto al resto del cuerpo.
  • Empeoramiento de los síntomas con la menstruación, el calor y el ejercicio físico. También, a menudo, empeoran al practicar ejercicio, excepto la natación.
  • Aparición de la copa de Cuff cuando afecta al tobillo.
  • Dolor fuerte al pellizcar la zona.
  • Telangiectasias (arañas vasculares), principalmente, en la cara lateral interna del muslo.
  • Aumento de la sensibilidad al contacto, presión y frío.
  • Disminución de la elasticidad cutánea, así como de la flexión de la rodilla y el tobillo.
  • Cambios tróficos en la piel.

Pruebas médicas para detectar el lipedema

Para diagnosticar el lipedema, el especialista se basa principalmente en la exploración clínica del paciente, analizando el aspecto de las piernas. No obstante, puede ayudarse de una ecografía o la elastometría ecográfica, si lo cree necesario.

¿Cuáles son las causas del lipedema?

Por lo general, esta patología viene provocada por un aumento de peso considerable, aunque también puede estar causada por  trastornos hormonales (hipotiroidismo, diabetes tipo II, ovarios poliquísticos, etc.). Sin embargo, puede desarrollarse en determinados momentos de la vida, como en la pubertad, durante el embarazo o la menopausia.

Por otro lado, se cree que este trastorno tiene una estrecha relación con el gluten, el cual, junto con la obesidad, pueden derivar en el Síndrome de Permeabilidad Intestinal, diagnosticable con un test.

¿Cómo tratarlo?

Para tratar el lipedema se utiliza la técnica del lipomesoplastia, la cual consiste en la aplicación guiada de medicación en la capa grasa de la piel controlada por ecografía. Los antiinflamatorios de los fármacos administrados regulan la circulación y activan el metabolismo. A pesar de no tratarse de una intervención quirúrgica, sus resultados son tan buenos como si lo fuera.

La lipomesoplastia permite una disminución del volumen de la zona afectada, favoreciendo a una mejoría tanto de la piel como de la circulación. Asimismo, esta técnica se debe combinar con una dieta antiinflamatoria también, la dieta Keto-detox.

En algunos casos se cometen errores tratando el lipedema, ya que se tiende a creer que puede solucionarse bajando únicamente de peso. Según el grado de lipedema, esto no será posible.

Otras veces se confunde el tratamiento con el del linfedema, lo cual provoca también resultados poco estéticos. Es importante conocer la diferencia entre lipedema y linfedema. Por otro lado, aunque el deporte no está desaconsejado, es preferible evitarlo a niveles de exigencia muy elevados. La natación es el deporte más recomendado.

Asimismo, el tratamiento ideal debe retirar el gluten de la dieta del paciente, así como cualquier otro alimento capaz de crear intolerancias, además de realizar un tratamiento específico para el Síndrome de Permeabilidad Intestinal.

¿Qué especialista lo trata?

El lipedema puede ser evaluado y tratado por diversos especialistas, que trabajarán conjuntamente, posiblemente: el especialista en Cirugía General, en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, y en Fisioterapia, para retomar el movimiento de las piernas y articulaciones, una vez tratado el lipedema. Los especialistas en Medicina Estética también pueden aplicar tratamientos que favorecen la circulación.

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