CPAP

¿Qué es la CPAP?

La Presión Positiva Continua en la Vía Aérea es un dispositivo mecánico utilizado para tratar la apnea durante el sueño. Se compone de un tubo, un generador de presión y una mascarilla nasal.  Es un tratamiento destinado para todos aquellos pacientes con apnea (de moderada a severa) para evitar el colapso de la vía aérea.

¿En qué consiste?

Se administra aire a presión a través de la nariz con la ayuda de una mascarilla evitando la obstrucción de la vía área. Gracias a este dispositivo, un 90% de los pacientes resuelven su enfermedad.

La presión adecuada se determinará tras realizar una titulación de presión bien sea mediante un dispositivo de CPAP auto-regulable o mediante la polisomnografía nocturna para determinar la presión apropiada para cada paciente.

¿Por qué se realiza?

Con la apnea del sueño, puedes llegar a dejar de respirar durante 10 a 30 segundos en diversas ocasiones mientras duerme. Esto puede conllevar diversas enfermedades como la hipertensión arterial o cardiopatías, entre otros.

Gracias a la CPAP, se puede lograr:

  • Disminuir la presión arterial si es normalmente alta.
  • Mejora la concentración durante el día y la memoria.
  • Aporta más energía durante el día.
  • Mejora su sueño y el del compañero de habitación.
  • Mejora de la productividad en el trabajo.
  • Reduce la ansiedad y la depresión.
  • Patrones de sueño regulares.

Cuestiones a tener en cuenta

  • La comodidad: en algunos casos puede resultar incómodo para el paciente utilizar la mascarilla, encontrar una mascarilla apropiada para cada paciente es fundamental. Depende de la posición puede moverse y molestar. Hay que acostumbrarse.
  • Congestión nasal o sensación de resequedad: para evitarlo, se puede usar humidificador para humedecer el aire del dispositivo de CPAP.
  • Irritación de la piel y la nariz: de nuevo, si la mascarilla no es la apropiada o si no está bien ajustada o no es la talla adecuada puede aparecer cierta irritación. El uso de una mascarilla diferente puede solventar el problema y usar cremas hidratantes también.
  • Fugas de aire. Algunas personas no pueden mantener la mandíbula cerrada con la mascarilla puesta. Una correa de barbilla puede ayudar y evitar que el aire se escape o bien el uso de mascarillas naso-bucales que permiten al paciente respirar por la boca.
  • Problemas de presión: En ocasiones, la presión molesta a las personas, sobre todo al exhalar, existen equipos de CPAP con modalidades que ayudan a mejorar el confort con un alivio de presión espiratoria.

¿Qué es la CPAP?

La Presión Positiva Continua en la Vía Aérea es un dispositivo mecánico utilizado para tratar la apnea durante el sueño. Se compone de un tubo, un generador de presión y una mascarilla nasal.  Es un tratamiento destinado para todos aquellos pacientes con apnea (de moderada a severa) para evitar el colapso de la vía aérea.

¿En qué consiste?

Se administra aire a presión a través de la nariz con la ayuda de una mascarilla evitando la obstrucción de la vía área. Gracias a este dispositivo, un 90% de los pacientes resuelven su enfermedad.

La presión adecuada se determinará tras realizar una titulación de presión bien sea mediante un dispositivo de CPAP auto-regulable o mediante la polisomnografía nocturna para determinar la presión apropiada para cada paciente.

¿Por qué se realiza?

Con la apnea del sueño, puedes llegar a dejar de respirar durante 10 a 30 segundos en diversas ocasiones mientras duerme. Esto puede conllevar diversas enfermedades como la hipertensión arterial o cardiopatías, entre otros.

Gracias a la CPAP, se puede lograr:

  • Disminuir la presión arterial si es normalmente alta.
  • Mejora la concentración durante el día y la memoria.
  • Aporta más energía durante el día.
  • Mejora su sueño y el del compañero de habitación.
  • Mejora de la productividad en el trabajo.
  • Reduce la ansiedad y la depresión.
  • Patrones de sueño regulares.

Cuestiones a tener en cuenta

  • La comodidad: en algunos casos puede resultar incómodo para el paciente utilizar la mascarilla, encontrar una mascarilla apropiada para cada paciente es fundamental. Depende de la posición puede moverse y molestar. Hay que acostumbrarse.
  • Congestión nasal o sensación de resequedad: para evitarlo, se puede usar humidificador para humedecer el aire del dispositivo de CPAP.
  • Irritación de la piel y la nariz: de nuevo, si la mascarilla no es la apropiada o si no está bien ajustada o no es la talla adecuada puede aparecer cierta irritación. El uso de una mascarilla diferente puede solventar el problema y usar cremas hidratantes también.
  • Fugas de aire. Algunas personas no pueden mantener la mandíbula cerrada con la mascarilla puesta. Una correa de barbilla puede ayudar y evitar que el aire se escape o bien el uso de mascarillas naso-bucales que permiten al paciente respirar por la boca.
  • Problemas de presión: En ocasiones, la presión molesta a las personas, sobre todo al exhalar, existen equipos de CPAP con modalidades que ayudan a mejorar el confort con un alivio de presión espiratoria.

Este texto ha sido revisado por la Dra. María José Masdeu Margalef, neumóloga en el AdSalutem Institute. 

TOPDOCTORS utiliza cookies propias y de terceros para facilitar su experiencia como usuario de nuestra web y captar datos estadísticos mediante el análisis de sus datos de navegación. Si usted continúa con la navegación, entendemos que nos ofrece su consentimiento para el uso de cookies. Puede cambiar la configuración de cookies u obtener más información aquí.