Cirugía oncológica pediátrica

¿Qué es la cirugía oncológica pediátrica?

La cirugía oncológica pediátrica es la encargada de realizar el tratamiento quirúrgico para tratar los distintos tumores en niños, ubicados en distintas localizaciones anatómicas:

  • Tumores de cabeza y cuello
  • Tumores del tórax
  • Tumores abdominales
  • Tumores de tejidos blandos y tumores raros
  • Tumores genitourinarios
  • Accesos vasculares

Para tratar el cáncer infantil se recomienda acudir a centros especializados en Oncohemtaología Pediátrica, puesto que son unidades que cuentan con el personal y la tecnología óptima para su diagnostico y tratamiento.

¿Por qué se realiza?

La cirugía en el cáncer infantil es especialmente importante a la hora de realizar un diagnostico y tratamiento. En este sentido, la cirugía puede servir para:

  • Extirpar un tumor
  • Diagnosticar
  • Realizar un cuidado médico de apoyo
  • Tratar posibles complicaciones vinculadas con la patología
  • Aliviar efectos secundarios
  • Estadificar la enfermedad (determinar si se ha diseminado el cáncer)
La cirugía oncológica pediátrica trata los tumores en niños.

¿En qué consiste?

Generalmente para diagnosticar un cáncer se debe realiza una biopsia. Este consiste en un procedimiento quirúrgico en el que se extirpa una pequeña muestra de tejido de un tumor, lo que ofrecerá la información necesaria al especialista.

Estos análisis pueden ayudar a predecir un pronóstico y determinar las mejores opciones de tratamiento. En algunos casos, la extirpación del tumor podrá ser el único tratamiento y, en otras situaciones, se necesitará combinar con radioterapia o quimioterapia.

Normalmente, en el caso de los tumores sólidos la cirugía es la primera opción. Esta cirugía consiste en extirpar el tumor, donde el especialista realizará incisiones de un tamaño considerable a través de la piel, músculo o hueso. Si el caso es más favorable, se podrán realizar técnicas menos invasivas para el paciente.

Los tumores sólidos más habituales en niños son los siguientes:

Preparación para la cirugía oncológica pediátrica

En función del tipo de afectación y cirugía empleada, el procedimiento se puede realizar de forma ambulatoria o mediante hospitalización.

El médico expondrá las instrucciones acerca de aquello que debe hacer el paciente antes y después de la intervención. Asimismo, es importante preparar al niño para la cirugía, puesto que uno de los mayores temores será el de separarse de sus padres o el miedo al dolor, lo que le puede causar estrés o ansiedad.

Finalmente, según la clase de cirugía, se empleará anestesia local o regional, para evitar el dolor durante el proceso.

Cuidados tras la intervención

El tiempo de recuperación y atención que necesitará el paciente variará en función del caso. Muchos de los efectos secundarios de los tratamientos aparecen justo después de la intervención y desparecen en poco tiempo. Es importante notificarlos al especialista y seguir todas las pautas y recomendaciones.

El niño deberá realizar un seguimiento adecuado durante el tiempo de la recuperación y, en la mayoría de casos, seguir con revisiones periódicas. Existen algunos efectos, conocidos como efectos tardíos, que pueden aparecen mucho tiempo después de la cirugía, por lo que la atención médica de seguimiento es fundamental para tratarla en la mayor brevedad posible.

Alternativas a este tratamiento

Además de la cirugía oncológica pediátrica, existen otros tratamientos, que en muchas ocasiones acaban combinándose:

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