Los riesgos del desprendimiento de retina

Escrito por: Dr. Óscar Wong Rodríguez
Publicado:
Editado por: Albert González

El desprendimiento de retina es la separación de la retina de sus capas de soporte (el epitelio pigmentario de la retina), debida a la acumulación de líquidos entre ellas. Al desprenderse se impide el correcto funcionamiento y nutrición de esta, pudiendo convertirse en un daño irreversible.

 

La retina es la membrana que recubre el ojo por dentro y la responsable de captar la luz y las imágenes para transmitirlas al cerebro y poder procesarlas.

 

Síntomas

En muchas ocasiones, en los estados iniciales los pacientes notan rayos de luz (como relámpagos) y moscas volantes. En casos más avanzados puede asociarse a visión deformada, visión de una cortina negra o incluso pérdida de visión.

 

Por qué aparece

Habitualmente, el desprendimiento de retina está causado por esguinces o agujeros en la parte más periférica de la misma. Los esguinces suelen estar causados por tracción del gel vitrio que llena el ojo y que de forma natural se adhiere a la retina.

 

Con el paso de los años este gel tiene tendencia a separarse de la retina de forma espontánea causando en ocasiones estos agujeros o esguinces.

 

Existen otras causas de desprendimiento de retina como los traumatismos, la retinopatía diabética, los tumores, etc.

 

¿Se puede prevenir?

Es muy importante que la población de riesgo se someta a revisiones periódicas oftalmológicas una vez al año, como mínimo. Este es el caso de personas con:

  • Antecedentes personales o familiares de desprendimiento de retina
  • Miopía elevada
  • Lesiones degenerativas en la retina periférica que predisponen la rotura
  • Traumatismos oculares
  • Retinopatia diabética

 

La población de riesgo debe someta a revisiones periódicas.

 

La aparición brusca de moscas volantes con o sin rayos luminosos asociados, debe conllevar una visita urgente a su oftalmólogo.

 

Un diagnóstico precoz puede en algunos casos evitar la cirugía. Cuando existe un esguince sin desprendimiento de retina asociado, con el tratamiento con láser puede ser suficiente.

 

Tratamiento

Existen varias técnicas para tratar el desprendimiento de la retina, las más utilizadas son la cirugía escleral y la vitrectomia, o bien la combinación de ambas.

 

En la cirugía escleral se utilizan implantes de silicona que se cosen externamente al ojo para favorecer la adhesión de la retina.

 

En la vitrectomia se elimina el gel vitrio del ojo que es el responsable de la formación de agujeros, se drena el líquido que ha aparecido bajo la retina y se sustituye el vitrio por gas o aceite de silicona para evitar que el desprendimiento se vuelva a producir hasta que los agujeros estén completamente cicatrizados.

 

En ambas técnicas es necesario aplicar láser o frio en las roturas para poder sellarlas.

 

¿Cómo es el posoperatorio?

En todos los casos se deberá realizar reposo entre una y dos semanas. Si se sustituye el vitrio por gas o aceite de silicona el paciente debe hacer reposo posicionando la cabeza hacía el suelo, durante un tiempo que oscila entre 3 y 15 días, según el material utilizado. Los gases pueden durar entre una semana y un mes y medio reabsorbiéndose ellos solos. El aceite de silicona se tiene que extraer unos meses después de la intervención. Cada material y cada técnica se escogen en función del tipo de desprendimiento.

 

Pronóstico

En los casos con buena visión preoperatoria (aquellos en que la zona central de la retina no se ha desprendido), el pronóstico visual es bueno. En aquellos con mala visión previa es muy variable, el principal factor es siempre el tiempo de evolución del propio desprendimiento.

 

Hasta en el 95% de los casos el desprendimiento se puede curar con una sola intervención, mientras que en los casos más complicados puede requerirse más de una cirugía.

Por Dr. Óscar Wong Rodríguez
Oftalmología

El Dr. Wong Rodríguez es un reconocido especialista en Oftalmología. Cuenta con más de 18 años de experiencia en la profesión y una extensa formación en distintos campos de la especialidad. En concreto, es experto en glaucoma, degeneración macular - DMAE, uveítis, cataratas y orzuelo, entre otras patologías y tratamientos oftalmológicos. 

A lo largo de su trayectoria ha combinado su labor asistencial con una importante actividad investigadora y divulgativa, habiendo participado en más de 40 congresos médicos a nivel nacional e internacional, además de ser autor de numerosas publicaciones científicas y comunicaciones médicas. 

El Dr. Wong Rodríguez es el actual Director Médico en IOMESDE de Granollers. A lo largo de su excelente trayectoria profesional ha ocupado puestos de responsabilidad en centros médicos y hospitalarios de prestigio, como el Complejo Hospitalario de Santiago de Compostela, el Hospital de Mataró o el de Palamós.

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