Ansiedad y trastorno de ansiedad: ¿es lo mismo?

Escrito por: Marina Dolgopol
Publicado:
Editado por: Yoel Domínguez Boan

¿Estás preocupado por una entrevista de trabajo, por tu desempeño laboral o por la salud de tus padres? Sentir ansiedad frente a un examen es lógico, se trata de una respuesta emocional frente a una situación de supuesta amenaza que te permitirá estar mejor preparado y concentrado para la situación que tienes que afrontar.

Sentir ansiedad nos ayuda a sobrevivir poniendo en marcha comportamientos de lucha o huida, dependiendo de las circunstancias, y es una reacción humana natural. Pero, ¿cuándo empieza a ser preocupante?

Las investigaciones demuestran que cada vez existen más personas que tienen dificultades para manejar o regular su ansiedad. Esto puede deberse a muchos factores. Uno de ellos es la sobreinformación de los medios de comunicación, que nos enfrentan continuamente a escenarios inciertos que hacen que necesariamente, estemos preparándonos para aquello que creemos que pudiera suceder. El auge de las redes sociales y la comparación con los otros puede considerarse otro factor importante.

Cuando padecemos un trastorno de ansiedad, la intensidad, la frecuencia y la duración de esta emoción es más intensa. Genera sensación de falta de control, malestar, sufrimiento y cambios importantes en nuestras relaciones, en nuestro trabajo y nuestra vida familiar que interfieren de forma importante.  Volviendo al ejemplo anterior, podríamos hablar de un trastorno de ansiedad cuando una persona no deja de pensar o preocuparse por la salud o seguridad de sus familiares al punto de no poder perder contacto con ninguno de ellos.

Los trastornos de ansiedad se diagnostican más en mujeres que en hombres y las cifras de la OMS hablan de 260 millones de personas en el mundo que los padecen, segunda enfermedad en importancia luego de la depresión.

 

 

Tipos de trastornos de ansiedad

Existen diferentes tipos de trastornos de ansiedad. Los clasificamos con la finalidad de tener un código común entre profesionales. Cada paciente es único y las dificultades con la regulación de la ansiedad se manifiesta de forma distinta.

 

  • Trastorno de pánico. Se caracteriza por ataques de pánico de ansiedad extrema, inesperados y de duración breve. Entre cada crisis, el paciente puede presentar una gran preocupación a que se repita el episodio.
     
  • Agorafobia. Es el miedo o ansiedad ante un número elevado de situaciones donde escapar puede ser difícil. En casos extremos, puede relegar a una persona a no salir de su casa durante un período largo de tiempo.
     
  • Fobia social. Temor a situaciones sociales por miedo a ser evaluado de forma negativa por los demás.
     
  • Fobias específicas. Se trata de miedos a cuestiones concretas, sangre, animales, lugares altos, procedimientos médicos, volar, espacios encerrados.
     
  • Trastorno de ansiedad generalizada. Preocupación o ansiedad persistente por determinados asuntos como el trabajo, dinero, salud o seguridad, que es desproporcionada para el impacto de los acontecimientos.
     
  • Ansiedad por separación. Malestar excesivo por la separación de las figuras de apego o del hogar. Es frecuente en niños y puede prolongarse hasta la adolescencia.

 

La ansiedad es una respuesta normal, pero... ¿cuándo empieza a ser preocupante?
La ansiedad es una respuesta normal, pero... ¿Cuándo empieza a ser preocupante?

 

¿Qué causa los trastornos de ansiedad?

No hay una única causa. Sabemos que hay personas que son más propensas a responder frente a situaciones estresantes con una intensa ansiedad. Los principales factores que podrían influir son la vulnerabilidad genética y psicológica.

Existen enfermedades médicas que pueden producir ansiedad y deben tenerse en cuenta, hipertiroidismo, problemas coronarios, diabetes.

Encontramos muchos síntomas de ansiedad en personas que padecen algún tipo de adicción (café, tabaco, alcohol, cocaína, heroína), en los trastornos de la alimentación, en los cuadros de depresión, en los trastornos del sueño, problemas sexuales, juego patológico.

Por otra parte, problemas de la vida diaria (familia, trabajo, relaciones sociales) pueden ser fuentes de preocupación y actuar como desencadenantes de la ansiedad.

Ser educado en un entorno de adultos muy temerosos puede contribuir a una dificultad en la manera de regular la ansiedad.    

 

 

¿Cuáles son los síntomas de la ansiedad?

Los síntomas de la ansiedad son de tres tipos:

  • Respuestas fisiológicas
    • Taquicardia.
    • Sensación de falta de aire.
    • Cosquilleos.
    • Sudoración excesiva.
    • Sofocos.
    • Debilidad muscular.
    • Zumbidos en los oídos.
    • Dolores de cabeza.
    • Sequedad de boca.
    • Molestias en el estómago.
    • Mareo.
    • Náuseas.
    • Dificultades para tragar.
       
  • Respuestas cognitivas o de pensamiento
    • Preocupación excesiva.
    • Dificultad para tomas decisiones.
    • Pensamientos negativos sobre uno mismo.
    • Temor a la pérdida de control.
    • Pensamientos negativos sobre nuestra actuación ante los otros.
    • Problemas de concentración, estudiar o pensar.
    • Baja productividad.
    • Creencia de estar volviéndose loco.
       
  • Respuestas motoras
    • Fumar, comer o beber en exceso.
    • Llorar.
    • Ir de un lado para otro sin una finalidad concreta.
    • Tartamudear.
    • Necesidad de irse de la situación que genera malestar.
    • Movimientos repetitivos, rascarse, tocarse.
    • Quedarse paralizado.

Existen tratamientos probados científicamente y eficaces para ayudar a personas que estén transitando un momento de este tipo que en muchos casos tardan años en ser diagnosticados correctamente. Deben hacerse consultas a profesionales de la salud mental calificados, psicólogos y psiquiatras.  La terapia cognitivo conductual es la terapia por elección y la utilizada con mayor éxito.

 

 

Tratamiento de los trastornos de ansiedad

Dependerá del tipo de trastorno y fundamentalmente del paciente que consulte.

Es una propuesta de tratamiento con objetivos claros, limitada en el tiempo, y dinámica en cuanto a la participación del paciente. Favorece el cambio de comportamientos y pensamientos acerca de la realidad y de uno mismo que permite regular la ansiedad de una forma diferente, más realista y más adaptativa.

Si desea más información, consulte con un especialista en Psicología.

Por Marina Dolgopol
Psicología

Con más de dos décadas de experiencia profesional como psicóloga en Argentina y España, la Sra. Marina Dolgopol se ha especializado en el tratamiento de los trastornos de ansiedad, trastornos del estado de ánimo y en habilidades en regulación emocional. Actualmente, ejerce como psicóloga en Málaga, donde trata la depresión, fobias, control emocional, agorafobia, estrés o terapia cognitiva-conductual.

Graduada como psicóloga por la Universidad de Belgrano en Buenos Aires y especialista en trastornos de ansiedad por la Universidad Complutense de Madrid y la Asociación Argentina de Trastornos de Ansiedad, ha combinado su tarea clínica con la colaboración en empresas dedicadas a la comercialización de productos de lujo en España. La Sra. Dolgopol tiene especial interés en brindar asesoramiento a empresas en gestión efectiva del bienestar emocional y en el tratamiento de la ansiedad y el abuso de la tecnología.

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