Nefropatía diabética

Especialidad de Nefrología

¿Qué es la nefropatía diabética?

Cuando las personas con diabetes sufren alteraciones en el control de la glucosa en sangre entre otros factores se origina la nefropatía diabética. Esta, puede ser una de las complicaciones crónicas de la diabetes. El 30% de los enfermos en diálisis periódica se originan por sufrir esta enfermedad previamente. De la misma forma la nefropatía diabética es la primera causa de trasplante renal en el mundo occidental. Dicha enfermedad ataca la habilidad que tienen los riñones para llevar a cabo su principal misión, eliminar los productos de desecho y los líquidos “extra” del cuerpo. Tan solo hace falta mantener un estilo de vida saludable y realizar un correcto tratamiento de la diabetes y la presión arterial alta.

Pronóstico de la enfermedad

Se trata de una causa importante de enfermedad y muerte en personas que padecen diabetes. El diagnóstico previo y acertado en las primeras etapas de la enfermedad, provocan que el daño renal puede ser solventado con medicación. Pese a todo el daño renal empeora a medida que van apareciendo cantidades más grandes de proteína en la orina. Si este problema se perpetúa puede llevar al paciente a necesitar una diálisis o un trasplante de riñón. Además la nefropatía diabética puede venir acompañada en ocasiones de hipertensión arterial, cardiopatía y daño ocular.

La nefropatía diabética es la primera causa de trasplante renal en el mundo occidental
 

Síntomas de la nefropatía diabética

En muchas ocasiones no existen síntomas al inicio de la enfermedad pero va empeorando lentamente. Este daño renal puede iniciarse de 5 a 10 años antes de que se manifiesten los primeros síntomas. Algunos afectados pueden manifestar inapetencia, sentir cansancio durante una gran parte del tiempo y sufrir malestar general. Otros síntomas pueden ser dolor de cabeza, náuseas y vómitos, piernas hinchadas, presión arterial alterada, proteínas en la orina, mayor necesidad de orinar, menos necesidad de insulina para la diabetes, confusión o dificultad para concentrarse o fatiga. La realización de analíticas de sangre y orina de forma periódica con el fin de diagnosticar lo antes posible la pérdida de proteínas en la orina y los cambios de la función renal.

Pruebas médicas para la nefropatía diabética

Existen diferentes exámenes médicos para que el médico pueda diagnosticar la nefropatía diabética en el estado menos avanzado posible. Sin embargo es recomendable que, una vez al año, el paciente se realice un análisis de orina, en el que se analiza y se busca la proteína denominada albúmina. En ocasiones el especialista puede encargar un examen para microalbuminuria, precisamente para encontrar cantidades pequeñas de albúmina. Cuando el paciente sufre diabetes el especialista realiza un examen de orina para buscar el exceso de proteína una vez anualmente, porqué una cantidad demasiado grande de proteína es una señal clara de daño renal. La hipertensión arterial también acompaña en ocasiones a la nefropatía diabética. 

Este tipo de hipertensión se desarrolla muy rápido o puede llegar a ser una enfermedad difícil de controlar. El médico además revisará los riñones cada año a través de los análisis de sangre o otros exámenes médicos que pueden dar información sobre:

  • Proteína en orina de 24 horas 
  • Niveles sanguíneos de fósforo, calcio, bicarbonato, PTH y potasio 
  • Hemoglobina 
  • Hematocrito 
  • Electroforesis de proteína en orina

Por último una biopsia del riñón puede confirmar el diagnóstico. Aunque el especialista en ocasiones no necesitará una biopsia para ofrecer un diagnóstico correcto. La biopsia únicamente se realizará para ocasiones en los que haya dudas al respecto.

¿Cuáles son las causas de la nefropatía diabética?

Existen diferentes factores que favorecen esta enfermedad renal:

  • Tiempo de evolución de la diabetes. Tras 20 años del inicio de la diabetes el 50% de los pacientes pueden desarrollar una nefropatía diabética.
  • Hipertensión arterial. Este es el factor de riesgo más grave en los diabéticos en la evolución de la nefropatía. 
  • Hemoglobina glicosilada. Existe una coincidencia entre el grado control de la glucemia que se mide gracias al porcentaje de hemogoblina glicosilada y las lesiones micro vasculares. Además, el control regular de la glucemia ralentiza el desarrollo de la glomerulosclerosis. 
  • Hiperlipoproteinemia
  • Obesidad.
  • Otros factores de riesgo. También existen otros factores como no controlar los niveles de azúcar en sangre, familiares con diabetes o problemas renales o fumar.

¿Se puede prevenir la nefropatía diabética?

El primer paso en la prevención de la nefropatía diabética es consultar al especialista y pedir un diagnóstico sin recurrir a una resonancia magnética, una tomografía computarizada u otro examen imagenológico en el que el cuerpo humano pueda recibir un medio de contraste que utilice yodo. Debe saber que estos tintes pueden afectar y afectar a la larga a los riñones del paciente. Por otro lado el especialista debe saber en todo momento en que punto se encuentra la enfermedad y evitar analgésicos como ibuprofeno, naproxeno e inhibidores de COX-2 por qué pueden dañar el riñón debilitado.

Tratamientos para la nefropatía diabética

Con un tratamiento adecuado y personalizado para cada persona se puede lograr retrasar el daño real de un paciente, siempre que se diagnostique al inicio de la enfermedad. En el momento en que en la orina vayan apareciendo mayores cantidades de proteína, el daño renal empeorará lentamente.

En el caso de que esto suceda existen tres grandes consejos a seguir por parte de su especialista.

  • Controlar la presión arterial. Controlar la presión arterial por debajo de 140/90 mm/Hg es una buena forma de retrasar el daño renal. Para ello su médico puede recetar medicamentos con el objetivo de reducir la presión arterial y proteger los riñones de daños mayores. La ingesta de estos medicamentos también puede favorecer al retraso del daño renal, aunque la presión arterial se sitúe en un rango saludable.
  • Controlar el nivel de azúcar en sangre. Consumiendo una dieta saludable, haciendo ejercicio de manera regular, tomando medicamentos o insulina siempre bajo recomendación médica o revisando sus niveles de azúcar en la sangre con frecuencia, también se puede alargar la aparición del daño renal.
  • Otras formas de proteger los riñones. Evitando tomar analgésicos como ibuprofeno o naproxeno. Su especialista le podrá informar correctamente si existe otro tipo de medicación que pueda tomar. Este tipo de medicamentos pueden dañar los riñones. Conocer los síntomas de las enfermedades urinarias y conseguir el tratamiento adecuado la forma más rápida posible. Un nivel bajo de vitamina D también puede afectar a las enfermedades renales. Su especialista podrá recetarle suplementos de vitamina D en el caso que sea necesario.

¿Qué especialista lo trata?

El nefrólogo es el especialista que puede tratar la nefropatía diabética. Este se encarga de estudiar los riñones y sus enfermedades. Los riñones son órganos muy importantes en el cuerpo humano y se encargan de mantener un equilibrio correcto del líquido y de electrólito en el cuerpo. Desde Top Doctors ofrecemos al paciente los mejores nefrólogos especializados en nefropatía diabética.

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