Glándulas suprarrenales

¿Qué son las glándulas suprarrenales?

Las glándulas suprarrenales son pequeñas estructuras ubicadas en la parte superior de cada riñón. Tienen formas distintas: la derecha tiene forma piramidal y la izquierda semilunar. Se encargan de producir hormonas imprescindibles para la vida y su función es regular las respuestas al estrés, a través de la síntesis de corticosteroides (sobre todo el cortisol) y catecolaminas (adrenalina). El cortisol ayuda a responder ante el estrés, entre otras funciones.

Las glándulas suprarrenales tampoco están situadas en el mismo lugar exactamente. La glándula suprarrenal izquierda no es del todo superior sino medial. Estas glándulas se encuentran irrigadas por ramas de la arteria frénica inferior, la arteria suprarrenal media (una ramificación de la aorta del abdomen), por la arteria polar superior (que procede de una rama de la arteria renal) y por el arco exorrenal del riñón.

Función de las glándulas suprarrenales

Las glándulas suprarrenales son pequeñas pero tienen una función muy importante en el cuerpo, ya que producen múltiples hormonas que participan en el desarrollo, el crecimiento y afectan a nuestra capacidad de manejar el estrés, regulando también la función renal.

Así, las glándulas suprarrenales tienen dos funciones, una nerviosa y una endocrina:

  • Función endocrina. Segregan hormonas que intervienen en la regulación del balance electrolítico/hídrico. También otras hormonas que mantienen los niveles de glucosa correctos, proteínas y grasas, con funciones catabólicas, antiinflamatorias y termogénicas. También producen hormonas anabólicas y masculinizantes.
  • Función nerviosa. Las glándulas permiten dar una respuesta correcta ante el estrés.

Patologías que pueden sufrir las glándulas suprarrenales

Para conocer las patologías que pueden afectar a las glándulas suprarrenales es importante conocer su estructura. La glándula suprarrenal se divide en 2 partes:

  • Médula, que produce adrenalina y noradrenalina, sustancias que se encargan de activar la frecuencia cardíaca y la respiración.
  • Corteza, que genera glucocorticoides (hidrocortisona) y se encarga de movilizar energía que necesitamos.

El cerebro es el que procesa toda la información y activa los distintos sistemas del cuerpo, según las situaciones a las que nos enfrentemos, de manera que la influencia sobre las glándulas suprarrenales vendrá de ahí. Las enfermedades que puedan sufrir las glándulas suprarrenales dependerán de la zona afectada y puede haber tanto exceso como defecto de producción, así como cuadros mixtos.

Por otra parte, los tumores también pueden causar trastornos en las glándulas suprarrenales y las hemorragias e infecciones pueden causar problemas adrenales.

Así, si hay una excesiva producción de hormonas la alteración se encuentra en la propia glándula y los síntomas que tenga el paciente dependerán de cuál sea la hormona que se esté produciendo en exceso:

  • Aumento de hormonas similares a la testosterona. Esto puede ocurrir tanto en hombres como en mujeres, y producirá una virilización o desarrollo excesivo de características masculinas. A veces ocurre de manera moderada, y solamente como un aumento del vello (hirsutismo).
  • Síndrome de Cushing. Es una hiperproducción de corticoesteroides, que puede tener varias causas. Si es primario puede deberse a un carcinoma suprarrenal, a un adenoma suprarrenal o a hiperplasia suprarrenal. Si es secundario puede ser por un microadenoma hipofisiario secretor de ACTH (Cushing). Uno terciario, por hipersecreción hipotalámica de CRH, que puede ser tumoral o no. Paralelamente, puede darse una secreción ectómica de ACTH, algo frecuente en pacientes con carcinomas bronquiales, o secreción ectópica de CRH (en tumores carcenoides). O uno yatrógeno, por uso crónico de ACTH o cortisol.

Cuando se da un exceso de corticoesteroides se altera la distribución de la grasa del cuerpo, de manera que los pacientes tienden a tener un aspecto característico: cara de luna llena muy redondeada, mucha grasa en el torso, pérdida de masa muscular con debilidad, piel fina, estrías rojas en la zona del abdomen… Además suelen tener la tensión alta, osteoporosis y menor resistencia a las infecciones. También hay más riesgo de sufrir cálculos renales, diabetes y depresión.

Además, otras patologías pueden ser:

  • Hiperaldosteronismo o hiperproducción de Aldosterona. Es la hormona que se encarga de regular iones a nivel renal como sodio, cloro, bicarbonato y potasio. Su aumento modifica las concentraciones en sangre, con aumento de la tensión arterial, entre otros. Normalmente su causa es tumoral, pero no siempre canceroso.
  • Secreción excesiva de catecolaminas (adenalina, dopamina, noradrenalina), algo que se produce normalmente por un tumor (feocromocitoma) que afecta a las glándulas suprarrenales. El aumento de estas catecolaminas produce aumento de la tensión arterial y, a veces, los pacientes sufren ataques de pánico, con pulso acelerado, sudoración excesiva, palpitaciones, aumento de la frecuencia respiratoria…

Por otra parte están las patologías de las glándulas suprarrenales producidas por una escasa producción de hormonas:

  • Enfermedad de Addison, que se produce normalmente por enfermedades propias de las glándulas suprarrenales. Sus causas principales son la Adrenalitis Autoinmunitaria o la Tuberculosis pero otras causas pueden ser: coagulación intravascular diseminada, enfermedades por hongos, cirugías, Amiloidosis, fármacos inhibidores de enzimas que sintetizan el cortisol, SIDA u otras enfermedades congénitas.

Cuando hay un déficit de hormonas en el cuerpo pueden producirse diferentes trastornos:

  • Problemas para mantener niveles adecuados de potasio y sodio en sangre.
  • Como el riñón no puede almacenar orina, el paciente necesita ir con frecuencia al baño. Además, puede producirse deshidratación y shock.
  • Más sensibilidad a la insulina, con disminución de los niveles de azúcar en sangre.
  • Acumulación de las hormonas que el cerebro produce para estimular a la glándula suprarrenal, lo que afecta a la producción de melanina (pigmento de la piel), de manera que algunos pacientes pueden sufrir oscurecimiento de la piel y de la zona interna de la boca.

Tratamientos para las patologías de las glándulas suprarrenales

Los especialistas emplearán distintos tratamientos quirúrgicos y farmacológicos para las enfermedades de las glándulas suprarrenales, que pueden incluir:

  • Medicamentos para frenar a producción excesiva de hormonas.
  • Reemplazo de hormonas.
  • Cirugía para resecar tumores de las glándulas suprarrenales o, en caso necesario, cirugía para resecar una o ambas glándulas.

En el síndrome de Cushing el tratamiento dependerá de la causa. Si hay un exceso de cortisol por un medicamento, el especialista podrá cambiar la dosis o intentar cambiar la medicación. Si el cuerpo produce demasiado cortisol se podrán administrar medicamentos o radioterapia.

En el feocromocitoma el tratamiento habitual es la resecación del tumor, cosa que mejora la presión arterial del paciente.

En la enfermedad de Addison se reemplaza el cortisol o la aldosterona que le falta al cuerpo. Los pacientes recibirán medicamentos diariamente para reemplazar las hormonas y es posible que se les aconseje también comer más sal.

En el hiperaldosteronismo el tratamiento dependerá de qué esté causando el trastorno. Así, podrá bloquearse el efecto de la aldosterona o deberá resecarse la glándula suprarrenal, en casos de tumores.

Especialista que trata las patologías de las glándulas suprarrenales

Los especialistas que tratan las patologías de las glándulas suprarrenales pueden ser los expertos en Cirugía General y/o Endocrinología.

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