Ecocardiografía transesofágica (ETE)

 

Índice

1. ¿En qué consiste?

2. ¿Por qué se realiza?

3. Preparación para la ecocardiografía transesofágica

4. ¿Qué se siente durante el examen?

5. Significado de resultados anormales

 

La ecocardiografía transesofágica (ETE) consiste en un procedimiento que permite tomar imágenes del corazón. Emplea el ultrasonido, por lo que se producen imágenes en movimiento del interior de corazón y de las arterias a tiempo real.

 

Normalmente la ETE se realiza cuando no se consigue obtener una imagen clara del corazón mediante una ecocardiografía convencional y para analizar en mayor detalle algunas estructuras cardíacas (válvulas, orejuela, defectos congénitos).

 

La ecocardiografía transesofágica
usa ondas sonoras de alta frecuencia

 

¿En qué consiste?

 

 

Para realizar una ecocardiografía transesofágica se rociará la garganta con un spray de anestesia local para entumecerla. Después se coloca una vía intravenosa en el brazo, por la cual se administrará un sedante para dejar relajado al paciente durante la prueba.

 

El especialista le colocará unos electrodos en el pecho, que conectarán a través de cables a un electrocardiógrafo para monitorizar el ritmo cardíaco durante el estudio. A continuación, se introduce la sonda (tubo fino y flexible) por la boca y garganta hasta llegar al esófago. El transductor, que se encuentra en el extremo de la sonda, obtendrá las imágenes del corazón y el especialista durante el proceso puede mover la sonda para visualizar las estructuras del corazón desde distintos ángulos.

 

Cuando se hayan obtenido las imágenes necesarias del corazón se retirarán la sonda, vía intravenosa y se desconectará del electrocardiógrafo.

 

 

¿Por qué se realiza?

 

 

La prueba sirve para poder diagnosticar problemas cardíacos de forma precisa. Es decir, permite detectar problemas en función de las válvulas del corazón, inflamación o desgarros en la aorta, coágulos (trombos) en el interior del corazón, infecciones en las válvulas del corazón y daño en el músculo cardíaco.

 

Además, permite conocer cómo funciona el corazón, así como su tamaño, y analiza los flujos por el interior del corazón.

 

 

Preparación para la ecocardiografía transesofágica (ETE)

 

 

No se debe comer ni beber nada durante al menos 4-6 horas antes de la ecocardiografía transesofágica. Deberá consultar con el especialista sobre los medicamentes que suela tomar, dependiendo del caso puede pedirle que los suspenda antes de la prueba.

 

 

¿Qué se siente durante el examen?

 

 

La parte más molesta del estudio es la introducción de la sonda por la garganta, es habitual tener arcadas, así como una ligera molestia. Sin embargo, cuando la sonda esté en su sitio no notará ningún dolor.

 

Es posible que tras la prueba le duela la garganta o le cueste tragar. Estos síntomas tienden a desaparecer en pocos días.

 

 

Significado de resultados anormales

 

 

El especialista deberá revisar las imágenes de la ecocardiografía transesofágica para identificar si existe algún problema cardíaco, en las válvulas del corazón o en los flujos de sangre.

 

Esta prueba complementa otros estudios cardíacos. En algunos casos también se utiliza durante intervenciones sobre el corazón a través de catéteres, como en los implantes de válvulas o de ciertos dispositivos que se utilizan para cerrar defectos en el interior del corazón.

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