Las molestias físicas secundarias a factores emocionales

Escrito por: Dr.Prof. Luis Pintor Pérez
Publicado:
Editado por: Margarita Marquès

Las molestias físicas secundarias a factores psicológicos o psiquiátricos son síntomas y signos de apariencia física que, sin embargo, están originados o condicionados por estados emocionales.

 

La cefalea tensional

La cefalea tensional es un tipo de molestia física secundaria a factores psicológicos o psiquiátricos. Consiste en un dolor constante en forma de banda por la frente o todo el cráneo y se produce por una contracción de toda la musculatura lisa que recubre nuestro cráneo, conocido como calota.

 

Debido a la activación de áreas del cerebro que regulan el tono muscular, se produce una hipertonía de esa zona y la gente sufre una cefalea que puede ser fácilmente mitigada con algún relajante.

 

Si la cefalea tensional es crónica, será necesario iniciar un tratamiento con fármacos antidepresivos que tienen un perfil regulador de la activación emocional, como por ejemplo los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Por el contrario, si la cefalea tensional es aguda y esporádica, puede que una dosis única de una benzodiacepina sea suficiente.

 

En cualquier caso, la combinación de farmacoterapia y psicoterapia es el tratamiento óptimo para todas estas molestias, sobre todo cuando se hacen subagudas (entre 6 y 24 meses) o crónicas (más de 24 meses).

 

Molestias del aparato digestivo

Otro aparato que se ve afectado por este tipo de molestias es el aparato digestivo:

 

Existe una gran conexión entre el sistema nervioso central y el tubo digestivo

 

Todas ellas son molestias que se denominan funcionales, en la medida que no suelen asociarse con daños estructurales digestivos y, por lo tanto, todas las pruebas complementarias médicas que se solicitan suelen ser negativas, es decir, normales.

 

Normalmente, todas estas molestias están relacionadas con la gran conexión que existe entre el sistema nervioso central y el tubo digestivo, dónde existen millones de terminaciones nerviosas, así como muchos receptores de neurotransmisores que también existen en el cerebro. Por este motivo, cuando el sistema nervioso se altera, es muy frecuente que también lo haga el tubo digestivo.

 

Todas estas alteraciones deben ser diagnosticadas por personas expertas, que sepan descartar otras patologías propias del tubo digestivo (colitis, enfermedad de Crohn, enfermedades infecciosas…) y que, conociendo la presentación clínica de los síntomas psicosomáticos, puedan diagnosticarlas y tratarlas.

 

El diagnóstico de molestias físicas secundarias

El diagnóstico se basa en el seguimiento clínico estrecho, para confirmar la fluctuación de los síntomas, la ausencia de alteraciones estructurales en el tubo digestivo y la coexistencia con otros síntomas de otras áreas del organismo también de tipo psicosomático, como por ejemplo:

  • Cefalea tensional
  • Alteraciones cardíacas como taquicardia sinusal con electrocardiograma (ECG) normal
  • Sensación de frío-calor (distermia) propia de la ansiedad
  • Sensación de falta de aire (disnea) con una función respiratoria completamente normal
  • Sensación de mareo o inestabilidad, sin ningún problema neurológico

 

¿Cuál es el tratamiento más adecuado para estas molestias físicas?

El tratamiento óptimo de todos estos problemas es psicofarmacológico, siempre controlado por un especialista en Psiquiatría conocedor de la patología psicosomática, complementado por terapia psicológica de tipo cognitivo-conductual.

 

Esta terapia consiste en plantear al paciente cambios en su conducta o actividad diaria, modificando también las ideas que tiene el paciente y que suelen ser distorsionadas o alejadas de la realidad. Este tipo de tratamiento ayuda a que el paciente muestre unas ideas o estilo cognitivo más ajustado a la realidad sin pensamientos distorsionados por las emociones que experimenta en torno a la situación concreta que le hace sufrir.

 

Otras molestias físicas secundarias

Otras manifestaciones somáticas de tipo funcional muy frecuentes son las genitourinarias (prurito o picor, dolor en el coito, ambas en la mujer; impotencia en el hombre). También las neurológicas funcionales, como el temblor, movimientos anormales, exacerbación de tics, parálisis, pérdida de fuerza y sensibilidad, y convulsiones.

 

Estos trastornos son muy invalidantes y requieren tratamiento psicofarmacológico y psicoterapéutico.

Por Dr.Prof. Luis Pintor Pérez
Psiquiatría

El Dr. Pintor Pérez es un prestigioso especialista en Psiquiatría. Cuenta con más de 20 años de experiencia en la profesión y una extensa formación en distintos ámbitos de la especialidad. En concreto, es experto en depresión y ansiedad, medicina psicosomática, neuropsiquiatría, trastornos conversos y disociativos, entre otros. 

A lo largo de su trayectoria, ha combinado su labor médica con la docencia, siendo profesor asociado en la Facultad de Medicina de la Universitat de Barcelona. También desarrolla una importante tarea investigadora, siendo miembro del Institut d'Investigacions Biomèdiques August Pi i Suñer (IDIBAPS). Ha realizado numerosos y relevantes estudios científicos de la especialidad, que han sido publicados en prestigiosas revistas nacionales e internacionales. Además, es colaborador en libros de contenido científico, relacionados con los campos de interés científicos del doctor. En la actualidad, ejerce como especialista en Psiquiatría en AD Salutem y como Coordinador de la Unidad de Psiquiatría de Enlace y Medicina Psicosmática Hospitalaria del Hospital Clínic de Barcelona.

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