Depresión postparto: visibilización y tratamiento

Escrito por: Fabiola Cortés-Funes Urquijo
Publicado: | Actualizado: 23/01/2020
Editado por: Nicole Márquez

Toda la etapa perinatal, que comprende la etapa de concepción, gestación, parto y postparto, es una etapa sensible para la salud mental de la mujer. Se pueden dar diferentes alteraciones emocionales que ponen en peligro el bienestar de la madre y el correcto desarrollo del bebé, pudiendo dejarle secuelas a largo plazo.

 

La afectación más frecuente es la depresión postparto, que puede aparecer durante la última etapa del embarazo o en el periodo de postparto; 

 

 La depresión postparto afecta a una de cada ocho mujeres y puede pasar inadvertida.

 

¿Cómo puede una mujer darse cuenta que padece depresión postparto?

 

Durante el embarazo es frecuente tener cambios de humor y sentimientos encontrados como la ansiedad, bajadas del estado de ánimo, dudas, incertidumbre ante el futuro… Y una vez que el bebé ha nacido también surgen otras sensaciones: agotamiento, malestar físico, ansiedad, falta de sueño o alteración de la imagen corporal propia, entre otros.

 

Estas circunstancias se producen debido a la situación y las particularidades que vive la mujer; como por ejemplo si el embarazo es deseado o planeado o su situación laboral, entre otros…

 

Algunos de los síntomas que pueden llevar a una mujer o a su entorno a plantearse si está entrando en una depresión postparto pueden ser: sentirse muy preocupada por la salud del bebé, bajada brusca de peso, dos o más días sin dormir, descuidado del aspecto físico, sentimiento de desesperanza, consumo de sedantes, sentimientos de inutilidad, dificultad en la conexión con el hijo…  

 

En muchas ocasiones estos síntomas pueden pasar inadvertidos y relacionarse con la llegada del bebé y los cambios que esto conlleva, por eso es importante que el entorno cercano pueda estar atento. Estos son los que pueden detectar con más facilidad algunos de estos síntomas.

 

¿Hay mujeres más propensas a padecer depresión postparto?

 

Las mujeres que tengan antecedentes depresivos o algún diagnóstico de salud mental pueden caer más fácilmente. Las mujeres con una exigencia muy elevada, con un ideal de la maternidad poco flexible, pueden llegar a padecer depresión  en cuanto algo salga fuera de lo previsto. Por ello también es más frecuente que la depresión aparezca después del nacimiento del primer bebé.

 

¿Cuáles son los motivos por los que una madre puede sufrir depresión postparto?

 

Por un lado está la situación personal de la madre; si ha habido algunos factores estresantes a su alrededor, como problemas económicos, familiares o pérdidas importantes, en el momento en que el bebé llega a la familia. Por otro lado, está la situación de deseo o no del bebé. Puede que este haya sido muy deseado y buscado, llegando incluso a recurrir a alguna técnica de Reproducción Asistida, que también sería un factor de riesgo. O por el contrario podría ser que el bebé haya sido concebido sin ningún deseo, haya sido un descuido de los padres y aparezca en un contexto en el que no hay nada preparado para su recibimiento.

 

También se puede dar el caso de que ha habido situaciones de riesgo, complicaciones, amenaza de parto prematuro, mucho tiempo de reposo, complicaciones durante el parto… Todo esto puede provocar un gran estrés en la madre que le lleve a tener un bajón anímico una vez que el bebé está aquí y parece que se puede “relajar”.  Ninguno de estos factores por sí mismo tiene por qué anticipar una depresión post parto, pero la presencia de dos, o más de ellos, debería mantenernos atentos a cómo va evolucionando la madre y así poder darle el apoyo más adecuado lo antes posible.

 

¿Cómo se trata la depresión postparto?

 

Existen muchos tratamientos para la depresión postparto. Lo más importante es ser valorado cuanto antes por un profesional de la salud mental especialista en Psicología Perinatal. Una vez valorado se pondrá especial cuidado en que tanto la madre como el bebé estén en un ambiente cuidado y sobre todo la madre se sienta apoyada todo el tiempo. Lo ideal es que el cuidado del bebé lo continúe haciendo la madre para que el vínculo no se vea afectado. 

 

El inicio de una psicoterapia es el tratamiento de elección para este momento, aunque se valorará la necesidad o no del apoyo farmacológico siempre que sea necesario; en algunos casos también se requiere de un ingreso hospitalario. La psicoterapia suele ser una medida muy apropiada en todos los casos, incluso cuando la mujer se siente sobrepasada con la situación, sin llegar a un diagnóstico de depresión. El ejercicio físico moderado también ha demostrado eficacia en este momento.                              

Por Fabiola Cortés-Funes Urquijo
Psicología

Fabiola Cortés-Funes de Urquijo es licenciada en Psicología por la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid, Psicoterapeuta acreditada y ha realizado numerosos másteres y formaciones enfocando su especialización en Psicología de Familias y Doula. Por ello ha realizado un máster en Terapia Familiar y de Pareja, es Psicodramatista, experta en hipnosis Ericksoniana, psicóloga perinatal, asesora de lactancia, doula y terapeuta Craneosacral Biodinámica.

Actualmente es Directora del Centro de Apoyo Psicológico 908 gramos, donde ofrece sus servicios avalados por su aprendizaje de más de 20 años en el que lleva ejerciendo como psicóloga, siempre desde la base de la relación terapéutica.

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