Ansiedad social: qué es y cómo convivir con ella

Escrito por: Ldo. Carlos Mera García
Publicado:
Editado por: Raúl Vara

¿Cuál es la definición psicológica de ansiedad?

 

Desde la psicología se define la ansiedad como una emoción anticipatoria ante una amenaza o reto que se cree que va a suceder en algún momento futuro. Podríamos decir que es un mecanismo biológico de protección y preservación. Esta emoción aparece cuando imaginamos que algo malo o demandante puede pasarnos a corto, medio o largo plazo. Es fácil confundirla con el estrés, ya que también es una reacción de nuestro organismo para prepararse a un evento demandante y/o peligroso. La diferencia es que la ansiedad se da cuando no hay un estímulo real, se da ante un estímulo que imaginamos nosotros mismos.

 

 

 


¿Qué es la ansiedad social?

 

Habiendo definido la ansiedad en la pregunta anterior es fácil entender el concepto de ansiedad social. Es la reacción emocional que se da cuándo anticipamos que ciertos contextos sociales van a suponer un peligro para nosotros, ya sea por miedo a hacer el ridículo, por no ser lo suficientemente interesantes, graciosos... Ante estas anticipaciones suelen aparecer conductas de evitación, por ejemplo, quedarse callado durante una conversación grupal, buscar una excusa para no ir a un evento social, no hablar en público... Estas conductas nos permiten evitar ese peligro imaginado, sin embargo, también tienen un impacto emocional muy negativo: problemas de autoestima, dificultades para hacer amigos, dificultades para crear vínculos íntimos con otras personas...

 

 


¿Qué tipo de personas suelen sufrir de este tipo de ansiedad?

 

Como para muchos otros problemas emocionales la respuesta a esta pregunta no es sencilla. Se sabe que existe cierta predisposición genética al desarrollo de problemas de ansiedad (no concretamente a la ansiedad social, si no a la ansiedad en general), pero el contexto en el que crecemos también influye. De este modo, personas que han crecido con pautas de crianza cuyas normas se regían por lo que decían y pensaban los demás, pueden tener una mayor predisposición a desarrollar ansiedad social. Es importante señalar que lo que acabo de mencionar no son más que factores de riesgo, no una condena. El tener familiares con problemas de ansiedad o el haber crecido en un entorno como el que describía hace un momento no significa que los vayamos a desarrollar. Del mismo modo que el no tener ninguno de esos factores de riesgo no nos protege al cien por cien de poder desarrollar algún problema de ansiedad.

 

 


Se dice que en la actualidad hay un aumento del estrés, ansiedad e inseguridad ¿cree que esto es cierto? ¿lo nota en su consulta?

 

Totalmente, la demanda de ayuda psicológica se ha disparado en los últimos años. Al estrés y preocupaciones que ya teníamos antes se han ido añadiendo más cambios en nuestras vidas: la pandemia, la crisis económica, la guerra... y todos los efectos secundarios que están teniendo en nuestro día a día. Por otro lado, el teletrabajo, aunque algo muy recomendable y que todas las empresas que pueden deberían ofrecer, ha empujado a mucha gente a pasar día tras día en su casa. Si bien a muchos esto no les va a suponer un problema a la hora de juntarse de nuevo con compañeros de trabajo, a otras personas les puede suponer una fuerte presión, perfecto momento para que la ansiedad tome las riendas.

 

 


¿Cómo se puede tratar la ansiedad?

 

La ansiedad es uno de los procesos psicológicos más estudiados y para los que más evidencia empírica existe en cuanto a su tratamiento. Existen diferentes ejercicios de relajación y meditación, organización del tiempo libre, del trabajo y/o estudio... Concretamente en el caso de la ansiedad social se suelen entrenar también habilidades sociales, la aceptación de la ansiedad, la respiración diafragmática... El tratamiento consiste básicamente en dotar a la persona de herramientas que le permitan afrontar esas situaciones que le producen ansiedad y ver que las consecuencias que tanto temía no son reales.

 

 

 
¿Hay formas de convertir a la ansiedad en algo positivo/productivo?

 

Sin duda, es de hecho un pilar fundamental en mi modo de trabajo. La ansiedad se presenta ante situaciones que nos resultan importantes. Si al evitar hacer algo no sentimos nada, significa que esa actividad tenía más bien poca importancia para nosotros. Sin embargo, si el no socializar cómo nos gustaría nos supone una gran ansiedad y malestar, significa que es algo valioso. La ansiedad es, por lo tanto, una señal de nuestro cuerpo, que nos avisa de que tenemos la oportunidad de acercarnos a algo valioso para nosotros, es una llamada a la acción. Cambiar el valor de la ansiedad, y que pase de ser algo negativo a ser algo positivo puede ser complicado, pero es muy importante en el proceso terapéutico y para lo cual la ayuda de un profesional es de gran utilidad.

Por Ldo. Carlos Mera García
Psicología

Carlos Mera García es especialista en Psicología con orientación de base cognitivo-conductualEn su terapia también combina procedimientos y enfoques de tercera generación, como la terapia de aceptación y mindfulness. 

Por otro lado, realizó un Máster en Intervención psicológica en crisis, catástrofes y emergencias por la Universidad Autónoma de Madrid. Por esta razón, ha colaborado con organizaciones como la Cruz Roja y trabaja también con aspectos psicológicos como el duelo y el estrés postraumático.

Además, participa como docente en talleres de autocuidados psicológicos y de prevención del suicidio con estudiantes de Enfermería de la Universidad Complutense de Madrid.

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