¿Qué es el trastorno específico del lenguaje o TEL?

Escrito por: Estefanía Villanueva Fernández
Publicado:
Editado por: Margarita Marquès

El trastorno específico del lenguaje (TEL) es una patología que afecta al lenguaje. Se trata de una serie de dificultades que se producen en la adquisición, expresión y en la comprensión del mismo. Este trastorno no se relaciona con otros trastornos asociados a problemas cognitivos, neurológicos o sociofamiliares ni con otros problemas de hipoacusia.

 

El trastorno específico del lenguaje es más grave que un retraso simple del lenguaje, porque no se trata de una evolución más lenta en la adquisición de los elementos que componen el lenguaje.

 

¿Cuándo tiene se manifiesta el trastorno específico del lenguaje?

Existen una serie de síntomas que indican que una persona padece un trastorno específico del lenguaje. Los signos más preocupantes tienen lugar de los 12 a los 18 meses:

  • Ausencia de acciones por parte del niño como señalar o realizar gestos sociales como saludar
  • Ausencia de respuesta por parte del niño ante su nombre o tras repetirlo muchas veces
  • Imposibilidad para seguir órdenes simples

 

Cuando se producen estas tres situaciones, los padres pueden sospechar que su hijo tiene un problema auditivo. Sin embargo, cumplidos los 2 años, los síntomas todavía persisten y se agravan, porque el niño es incapaz de seguir órdenes verbales que están relacionadas con objetos o acciones. Por otro lado, su lenguaje solamente incluye un número de palabras inferior a 50 palabras. Y además, no puede combinar dos palabras.

 

El TEL comprende una serie de dificultades que se producen
en la adquisición, expresión y en la comprensión del lenguaje

 

El niño que padece un TEL no utiliza la palabra para comunicarse. De hecho, cuando quiere comunicarse lo hace a través de gestos y otras técnicas propias de la comunicación no verbal. En cualquier caso, este trastorno también es conocido como un trastorno invisible, porque el niño tiene intención comunicativa, pero no puede hacerlo.

 

Se estima que el 7% de los niños tiene TEL

El trastorno específico del lenguaje es un trastorno evolutivo del desarrollo que se manifiesta desde el nacimiento y que no está relacionado con ninguna lesión o enfermedad. Se trata de un trastorno poco conocido, que afecta al 7% de la población infantil, aproximadamente.

 

En la gran mayoría de los casos, los padres son plenamente conscientes de que el niño no habla como el resto de su edad. Por este motivo, acuden a la consulta de los pediatras y de especialistas que en muchos casos le restan importancia a los síntomas del trastorno. Esto se debe a la falta de formación en los servicios de pediatría de atención primaria.

 

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas del TEL se producen cuando el niño tiene prácticamente alrededor de 2 años y medio y son los siguientes:

  • El habla es escasa e inteligible en el 70%
  • Incapacidad para seguir instrucciones simples
  • Rabietas continuas ante situaciones sociales al no poderse comunicar correctamente
  • Dificultades para entender el lenguaje
  • Dificultades en el habla y la articulación
  • Afectación en otras áreas involucradas en el lenguaje

 

¿El TEL puede estar presente en la edad adulta?

El TEL es un trastorno evolutivo, de manera que es importante la atención temprana para mejorar este trastorno permanente. Los síntomas tienen secuelas en la edad adolescente, afectando diferentes áreas, como el área de la comprensión, la expresión y la memoria a corto plazo.

 

El tratamiento más adecuado

Cuando se detectan los síntomas mencionados, es fundamental que los padres lleven al niño a la consulta del médico especialista, es decir, un neurólogo, psicólogo y logopedia expertos en este trastorno. Una vez que existen sospechas de TEL es necesario que los especialistas realicen una serie de pruebas oportunas a nivel neuropsicológico y del lenguaje.

 

Las consecuencias del trastorno específico del lenguaje

El TEL no es solamente un trastorno del lenguaje, sino que afecta a otras áreas como la memoria, la planificación, la atención y el control de la impulsividad. Por este motivo, en caso de que no sea tratado de forma específica, puede tener como consecuencia comportamientos de retraimiento social, aislamiento, fracaso escolar, bajo rendimiento, ansiedad y depresión.

Por Estefanía Villanueva Fernández
Psicología

Licenciada en Psicología por la Universidad de Málaga, Estefanía Villanueva Fernández ejerce actualmente como psicóloga en Málaga, en la Clínica del Dr. Mosqueira. Cuenta con dos décadas de experiencia profesional, a lo largo de las cuales se ha especializado en psicología de la adolescencia, psicología clínica, evaluación psicológica, terapia de pareja, disfunciones sexuales o neuropsicología, entre otros.

Estefanía Villanueva es Fundadora y Directora Médica del Centro de Psicología DConsultas desde 2011. Especialista en Psicología infantil y adolescente, es miembro de la Asociación Española de Psicología Perinatal entre otras asociaciones. 

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