Narcolepsia: el porqué de los microsueños y con qué síntomas se manifiesta

Escrito por: Dr. Eduard Estivill Sancho
Publicado: | Actualizado: 09/11/2018
Editado por: Patricia Pujante Crespo
El término narcolepsia procede de narco (somnolencia) y lepsia (ataque/crisis). Describe un estado que se caracteriza por episodios de sueño de corta duración, que ocurren en pequeños intervalos de tiempo. Se trata de un síndrome de origen desconocido y que implica una disfunción del sueño REM, por el hecho de que esta fase importante del sueño aparece en el momento inapropiado, ya sea al inicio o tras un despertar nocturno. 
 
La narcolepsia se caracteriza por episodios de sueño de corta duración, en cualquier momento
 

Frecuencia de la narcolepsia y cuáles son sus causas

La narcolepsia se da entre 2 a 7 personas de cada 10.000, afectando más a varones que a mujeres. La edad de aparición varía, pudiendo manifestarse desde la preadolescencia hasta los 50-60 años. Normalmente, la mayoría de los pacientes desarrolla los primeros síntomas antes de los 35 años
 
Es una patología crónica, es decir, el paciente la sufrirá toda la vida, pero de la cual se desconocen las causas. Hay estudios recientes que afirman que podría tener una base neuroquímica, implicando al sistema monoaminérgico. Sin embargo, la ausencia de síntomas en el tiempo puede llevar a confusión en el diagnóstico. Así, cuando existen ataques de cataplejía durante la crisis de sueño el diagnóstico por parte del especialista en Neurofisiología clínica y Medicina del sueño es fácil pero a veces pueden pasar más de 10 años sin un diagnóstico adecuado.  Esto sucede porque los síntomas no se presentan al mismo tiempo: normalmente se presenta primero la crisis del sueño y, años después, la cataplejía. 
 
Sí que es destacable el hecho de que aproximadamente en la mitad de los casos, hay alguna situación de estrés o cambios horarios y falta de sueño que desencadena los síntomas. Asimismo, también hay un factor genético predisponente en la mitad de los pacientes. En la otra mitad de pacientes, en cambio, no habrá antecedentes. 
 

Síntomas clínicos que alertan de sufrir narcolepsia y consecuencias para el paciente

Existen una serie de síntomas que alertan al paciente de poder sufrir narcolepsia. Entre los síntomas básicos están la somnolencia excesiva diurna y la cataplejía. Asimismo, se consideran síntomas auxiliares la parálisis del sueño y las alucinaciones hipnagónicas. 
 
- Somnolencia excesiva diurna: De forma inesperada, y sin poder controlarlo, los pacientes sienten necesidad de dormir por un breve espacio de tiempo. Cuando se da en preadolescentes los padres suelen notar retraso en el aprendizaje, falta de atención y escaso interés por el medio ambiente. En cambio, cuando se da en adultos, éstos se duermen en reuniones familiares, en el trabajo e incluso conduciendo. El problema es que estos pacientes notan una incomprensión familiar, ya que les reprochan el hecho de que siempre tengan tanto sueño. Al principio los pacientes suelen achacarlo a que están más cansados pero se angustian más porque, por más que quieran, no consiguen dominar el sueño. Estos episodios pueden durar desde minutos hasta una hora, según la posición en que esté el paciente. Así, si está tumbado se dormirá rápidamente. Si, por el contrario, intenta no dormirse (porque en ese momento no puede hacerlo), persistirá la situación de somnolencia hasta que pueda dormir unos minutos. Tras este breve sueño el paciente se siente reconfortado y activo. 
 
- Cataplejia: Es la pérdida brusca de tono muscular cuando el paciente está despierto, desencadenada por algo emocional (alegría, miedo, sorpresa…). Puede afectar a toda la musculatura o solo a una parte y tener una duración de entre segundos o hasta incluso media hora. Si la cataplejía es parcial suele afectar a los músculos cervicales y de la cara, acompañándose de respiración irregular. Esto les impide hablar durante unos segundos, pero puede pasar desapercibido. No obstante, la cataplejía también puede afectar a músculos del tronco y los brazos, impidiendo llevar a cabo movimientos precisos. Esto genera gran frustración en los pacientes narcolépticos. Si la afectación de los músculos es total la persona puede incluso caer al suelo y sufrir fracturas y golpes, confundiéndose, en ocasiones, con ataques epilépticos. La cataplejía puede manifestarse diariamente o espaciarse en el tiempo aunque, cuando se presenta, suele tener periodicidad estable durante un tiempo. Normalmente son episodios que duran segundos, sin pérdida de conciencia. Se trata del segundo síntoma que presentan los pacientes y suele aparecer a los 3-4 años desde el primer ataque de sueño. 
 
- Parálisis del sueño: Es un fenómeno nada agradable para el paciente. Ocurre cuando el sueño empieza o termina. Consiste en la imposibilidad de mover el cuerpo, hablar e incluso respirar profundamente, a pesar de estar despiertos. Existe la sensación de inmovilidad total aunque se intente con todas las fuerzas. Suele durar unos segundos o minutos y desaparecer bruscamente, por lo que el paciente puede incluso caer de la cama, al reaparecer de forma incontrolada la fuerza. Los episodios asustan mucho al paciente, creándole ansiedad y miedo. Si una persona ve desde fuera a los pacientes parece que duerman. El problema reside en que él/ella no puede avisar al resto de personas de ninguna manera, para que ayuden a cesar la parálisis. Al hacer un estudio del sueño se ve que el paciente se despierta desde una fase REM y el cerebro está totalmente despierto pero su fuerza muscular todavía perdura en la fase REM (con atonía). Es un fenómeno que afecta a pacientes narcolépticos y a no narcolépticos, sobre todo adolescentes y adultos jóvenes.
 
- Alucinaciones hipnagógicas: Son ensoñaciones que ocurren en el momento de dormirnos, aunque también pueden ocurrir al despertar (entonces reciben el nombre de hipnapómpicas). Los sueños suelen ser componentes visuales intensos y desproporcionados respecto a la realidad, sin coherencia. Algunos pacientes aseguran que “se ven desde fuera” e incluso pueden incorporar componentes sensitivos, olfatorios y auditivos. 

Por Dr. Eduard Estivill Sancho
Neurofisiología Clínica

Especialista Europeo en Medicina del Sueño desde 2012, el Dr. Estivill Sancho es una eminencia en este campo. Ha realizado estancias internacionales en centros de prestigio de Francia y Estados Unidos. Desde 1989 es Director de su propia clínica, la Clínica del Sueño Estivill. Además, desde 1999, es también Director de la Unidad de Alteraciones del Sueño del Hospital General de Cataluña en Sant Cugat del Vallés. Es el Presidente de la Fundación Estivill Sueño, fundada en el año 2014 que tiene como objetivo hacer llegar a toda la población la importancia y el valor de un sueño de calidad. Es autor de diversos libros, el último publicado bajo el título "Niños descansados, niños felices".

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