

La obesidad mórbida, obesidad extrema o de clase III consiste en una enfermedad de tipo crónico que aparece en el momento en el que existe un exceso de tejido adiposo —es decir, grasa— en el cuerpo.
Se trata de la enfermedad metabólica de tipo crónico con más prevalencia en los países desarrollados, y está asociada a una gran cantidad de enfermedades tales como la hipertensión y la diabetes.
Esta enfermedad está caracterizada por el aumento progresivo de la masa corporal hasta alcanzar un punto en el que este aumento supone un riesgo para la salud del paciente, y a día de hoy supone uno de los problemas más importantes de salud pública en el mundo.
Para medir esto se utiliza el Índice de Masa Corporal (IMC), que se calcula dividiendo peso (en kilogramos) por la talla (metros cuadrados).
El IMC da un cálculo aproximado de la grasa corporal, aunque no la mide directamente. Casos de personas muy musculosas podrían tener un IMC correspondiente a obesidad sin realmente tener un exceso de grasa. Se considera que una persona es obesa cuando su Índice de Masa Corporal se sitúa entre 255 y 29.9 o más de 45,5 kilos por encima del peso recomendado por el médico.
La obesidad mórbida se trata de una enfermedad que está asociada a un gran número de comorbilidades. Es decir, una persona obesa puede desarrollar además múltiples patologías más o menos riesgosas para la salud. Algunas son:
Cuando una persona comienza a acumular grasa de forma progresiva en su cuerpo comienza a engordar, y esta grasa se puede acumular en distintos lugares del cuerpo.
Uno de ellos puede ser en la parte baja del diafragma o de la pared torácica, pudiendo esta grasa ejercer cierta presión sobre los pulmones y provocando una sensación de dificultad para respirar y cierta sensación de ahogo, incluso al hacer esfuerzos mínimos como caminar o subir las escaleras.
La respiración puede interferir de forma grave en el sueño con la llamada apnea del sueño. En este caso, se produce una parada momentánea de la respiración, un hecho que causa ciertas complicaciones.
Son frecuentes también los problemas en huesos y articulaciones, con problemas de artrosis en las piernas o dolores en determinadas zonas, como por ejemplo la zona lumbar.
A la hora de diagnosticar la obesidad, el especialista deberá realizar una serie de pruebas o exámenes para realizar el diagnóstico.
La ingesta de productos con alto valor calórico, asociado a un estilo de vida sedentario y poco sano suele ser el principal culpable del cambio en el peso de la persona. No obstante, existen numerosos problemas o razones por las que la persona puede acabar padeciendo la enfermedad.
A su vez, existen una serie de factores de riesgo que pueden contribuir a la obesidad:
Las personas pueden tratar de tomar medidas para evitar aumentar excesivamente de peso y evitar así las comorbilidades relacionadas con este aumento de peso. Las medidas para evitar el aumento de peso tienen que ver con llevar un estilo de vida sano, realizar ejercicio y realizar un control de aquello que se ingiere diariamente.
Disminuir el peso del paciente con obesidad mórbida produce una mejoría de vida en todas las comorbilidades asociadas, así como una mejora tanto en la calidad como en la esperanza de vida.
Para bajar peso, existen dietas específicas combinadas con ejercicio que pueden ayudar a disminuir una parte importante del exceso de peso. En los casos en los que ni dieta ni ejercicio se muestran como tratamientos efectivos, se plantea la opción de llevar a cabo una intervención quirúrgica.
La opción quirúrgica para acabar con la obesidad mórbida es la llamada cirugía de la obesidad, de la que existen varias técnicas. No obstante, estas se realizan mediante laparoscopia, de forma mínimamente invasiva con pequeñas incisiones que permiten un postoperatorio sencillo y una rápida recuperación.
Existen dos tipos de cirugía de la obesidad. Por un lado, la cirugía restrictiva, como la manga gástrica o la tubulación, en la cual se achica el estómago. Por otro lado, la opción más conocida es la cirugía malabsortiva, que incluye, entre otras, el bypass gástrico.
Opciones de tratamiento de la cirugía de la obesidad:
El especialista encargado de tratar la obesidad mórbida es el Cirujano General, que será el encargado de realizar la intervención quirúrgica.
No obstante, la obesidad mórbida se debe tratar desde un punto de vista multidisciplinar en el que se incluyan especialistas en Endocrinología o Nutrición, importantes a la hora de determinar dietas y formas de perder peso.

