Preguntas frecuentes sobre Rinoplastia

Escrito por: Dr. José Ignacio Ortega Martínez
Publicado: | Actualizado: 19/07/2018
Editado por: Top Doctors®

¿Qué tipo de problemas estéticos y funcionales pueden solucionarse mediante la rinoplastia?

La dificultad del paso del aire a través de la nariz puede deberse, además de a algún tipo de problema funcional como la rinitis, a una desviación del tabique nasal o al incremento de tamaño de los cornetes inferiores. La septoplastia puede corregir la desviación del tabique y mediante la turbinoplastia se reduce el tamaño de los cornetes. Cuando existe una dificultad respiratoria, se práctica alguna de estas técnicas junto con la rinoplastia estética.

Desde el punto de vista estético, la rinoplastia puede resolver prácticamente cualquier defecto de la nariz. Gracias a ella podemos eliminar la existencia de una giba (o caballete) en el dorso, rotar la punta hacia arriba o hacia abajo, corregir un dorso desviado, estrechar la punta o la base de las alas, aumentar la proyección de la punta, etc.

¿Qué consideraciones anatómicas deben tenerse en cuenta antes de realizar una rinoplastia?

El factor limitante fundamental para conseguir modificar el aspecto de la nariz es el espesor de su piel. La presencia de una piel gruesa impide, por ejemplo, reducir la proyección de la punta (a lo que se suelen referir los pacientes como “tengo una nariz muy grande”) o conseguir una punta muy fina.

Además de este existe otro factor que debería excluir a ciertas personas como candidatas a la rinoplastia, más importante incluso que el anterior y que no tiene nada que ver con el tipo de tejidos que tiene el paciente: las expectativas que este tiene respecto a la intervención.

Como en cualquier otra intervención de Cirugía Estética, ningún paciente debería ser intervenido de rinoplastia si el cirujano que le atiende duda de que tenga unas expectativas realistas. Para evitar esto, yo nunca opero a ningún paciente sin haberle hecho antes una simulación en el ordenador sobre su propia fotografía en la que le muestro lo que se puede esperar de la intervención en su caso individual. Sobre esa simulación le pido al paciente que me diga lo que le gustaría cambiar y yo le explico lo que se puede o no conseguir y lo que se debe o no conseguir (no todo lo que quiere el paciente puede ser deseable desde el punto de vista estético). Si el paciente espera algo imposible de conseguir (debido, por ejemplo, al espesor de su piel) o no le convence ese “resultado ideal” que he simulado en el ordenador, nunca le opero porque es muy probable que no quede satisfecho con el resultado.

¿En qué consiste la intervención?

El objetivo de la rinoplastia es modificar la forma y/o el tamaño de la nariz a través de la remodelación de su estructura ósea y cartilaginosa. Esto puede hacerse a través de incisiones por dentro de la nariz, en la mucosa nasal, en cuyo caso no queda ninguna cicatriz visible (es lo que se llama rinoplastia cerrada) o añadiendo a las anteriores una pequeña incisión en la columela (el tejido que separa las dos narinas, la entrada de las fosas nasales). Esta última técnica se conoce como rinoplastia abierta y deja una pequeña cicatriz en la piel de la columela, prácticamente imperceptible pasadas unas pocas semanas. Ambas técnicas tienen sus ventajas y sus inconvenientes y ninguna es mejor que la otra en todos los casos.

¿Cuánto tarda el paciente en reincorporarse a su actividad habitual? ¿Queda algún tipo de marca o de cicatriz después de la intervención?

El tiempo de recuperación depende del tipo de actividad que desarrolle y de la evolución particular de cada paciente. La inflamación más evidente y los cardenales en los párpados y/o mejillas suelen haber desaparecido a los 10-12 días tras la intervención (a veces, incluso antes).

El paciente puede realizar actividades que requieran poco esfuerzo físico (como trabajo en el ordenador desde casa) prácticamente desde el día siguiente a la intervención. Para presentarse en público sin una deformidad muy evidente es necesario esperar unas dos semanas. Para realizar actividades más enérgicas (incluido el ejercicio físico intenso) el paciente debe esperar a que pase un mes después de la intervención. 

En cuanto a las cicatrices, en el caso de la rinoplastia cerrada estas no existen en la piel. En el caso de la técnica abierta, la mínima cicatriz que queda en la columela apenas es perceptible pasadas unas semanas. Además de esto, e independientemente de si la rinoplastia fue cerrada o abierta, cuando hay que estrechar la base de las alas quedarán unas pequeñas cicatrices en la zona, apenas perceptibles también pasados unos meses. Por último, en los casos más complejos de deformidad de la nariz puede ser necesario extraer tejido de otras zonas del cuerpo para conseguir el objetivo deseado (como la cabeza, la oreja o la región costal). En esos casos quedarán cicatrices, más o menos visibles, en esas zonas. Lo realmente importante es que el paciente conozca la posibilidad de que queden cicatrices y de qué tipo serán después de la intervención y lo acepte antes de someterse a ella.

¿Qué tipo de resultados pueden obtenerse mediante esta técnica? ¿Cuánto tardará el paciente en apreciarlos?

El primer cambio después de la rinoplastia se observa cuando retiramos la férula de la nariz (a los 7-9 días de la intervención) o, a veces, incluso antes de retirarla (por ejemplo, la rotación de la punta puede apreciarse con la férula colocada). Empezaremos a comprobar el resultado de la intervención aproximadamente al mes, aunque en ese momento todavía hay demasiada inflamación en la nariz como para hacer una valoración definitiva. El resultado definitivo no se verá hasta pasados los 10-12 meses de la rinoplastia, una vez desaparecida por completo la inflamación.

En cuanto al tipo de resultados que pueden esperarse con la intervención, hay que tener en cuenta que el objetivo de la rinoplastia, como el de cualquier intervención de Cirugía Estética, es conseguir que el paciente se sienta mejor consigo mismo y mejore su autoestima. Se trata de aumentar la calidad de vida del paciente a través de su bienestar psicológico. Si el paciente está bien informado antes de la intervención, en la gran mayoría de los casos se sentirá satisfecho con el resultado.

Es conveniente recordar que la rinoplastia está considerada en todos los textos como una de las intervenciones de Cirugía Estética más difíciles (si no la que más). Por este motivo, el paciente que se va a someter a ella debe saber que es la intervención en la que con mayor probabilidad será necesario hacer algún tipo de retoque (por lo general, pequeño) para conseguir el resultado deseado tanto por el paciente como por el cirujano.

Por Dr. José Ignacio Ortega Martínez
Cirugía plástica, estética y reparadora

El Dr. Ortega Martínez es un médico especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. Formado en los mejores centros internacionales y con algunos de los más prestigiosos cirujanos plásticos del mundo, el Dr. Ortega Martínez se centra exclusivamente en su consulta privada desde 2006. Entre sus distinciones, destacan el Premio Nacional de Residentes de Cirugía Plástica en 1994 y el Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad de Sevilla. 

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