Obesidad Mórbida: cuándo supone un problema de salud y cómo tratarla

Escrito por: Dr. Antonio Barrasa Shaw
Publicado: | Actualizado: 25/04/2018
Editado por: Patricia Pujante Crespo

Entendemos que un paciente padece obesidad mórbida cuando el peso alcanza un nivel que pone en peligro su bienestar e incluso su salud. Lógicamente puede haber variaciones de unas personas a otras, por lo que, normalmente, se utiliza un cálculo que relaciona el peso y la talla, y que llamamos índice de masa corporal (IMC=Peso (en Kg)/Talla (en metros) al cuadrado).


El valor normal del IMC se sitúa entre 18 y 25. Se considera que existe obesidad mórbida cuando se alcanza el valor de 40. Evidentemente, no se trata de un valor tal que el que tiene un IMC de 39,9 no tiene problemas de salud y el que llega a 40,1 ya está condenado. Cuanto mayor es el IMC, mayores son los problemas de salud, pero sí se ha visto que a partir de 40 los problemas aumentan de forma importante. 

 

Problemas de salud relacionados con sufrir obesidad mórbida e importancia de mantener un peso adecuado

Los problemas de salud que padece el obeso mórbido son múltiples y variados. Algunos afectan a la calidad de vida y otros incluso provocan una menor esperanza de vida. Es obvio el empeoramiento de la calidad de vida, que provoca la dificultad de movimientos, tanto por el volumen en sí como por la acumulación de lesiones articulares que sufren. No en vano, un sobrepeso de 30 kilos es como llevar siempre a cuestas 6 garrafas de agua.

Pero la peor consecuencia de la obesidad es una mayor mortalidad como consecuencia de las múltiples alteraciones que provoca. Su efecto es similar al del consumo de tabaco. Cuanto más obesos y más tiempo se pasa en esa situación más factores de riesgo de muerte precoz se acumulan. Además, la obesidad se asocia a hipertensión arterial, diabetes mellitus, hipercolesterolemia y aumento del riesgo e incidencia de desarrollar cánceres.

Por si esto fuera poco, los obesos también sufren con más frecuencia: varices, trombos en las piernas, apnea del sueño, gota, piedras en los riñones y la vesícula, disfunción sexual e infertilidad, hígado graso…
Resulta, por tanto, fundamental, recuperar lo antes posible un peso aproximadamente normal. Y mantenerse delgado.

 

Técnicas más empleadas para el tratamiento de la obesidad mórbida

Para la mayor parte de los pacientes, perder suficiente peso y mantenerse delgado es una tarea casi imposible. Por ello, se considera indicado someterse a cirugía de la obesidad a los pacientes que alcancen un índice de masa corporal superior a 40. O los que, superando 35, tengan otros factores de riesgo como hipertensión, diabetes, hipercolesterolemia, apnea de sueño, entre otros. 

Las técnicas quirúrgicas se realizan buscando dos mecanismos para reducir y mantener la reducción de peso. Unas limitan la cantidad de alimento que cabe en el estómago antes de sentirnos llenos (técnicas restrictivas) y otras alteran el intestino para que no se absorban todos los nutrientes que se ingieren (técnicas malabsortivas).

Hoy en día la técnica quirúrgica considerada estándar en Cirugía General es un que combina las dos opciones anteriores y que recibe el nombre de by-pass gástrico. Con este procedimiento se consigue una pérdida mantenida a largo plazo de entre el 60 y el 75% del sobrepeso (la diferencia entre el peso en el momento de la intervención y el que corresponde a un IMC de 25), con mejora de la hipertensión, la diabetes, la apnea del sueño y la hiperlipidemia.

Aun así, en los últimos años, cada vez más se realiza una técnica más sencilla, y por tanto, con menos complicaciones, pero con resultados similares en cuanto a reducción de peso y de las complicaciones asociadas. Es la gastrectomía tubular, manga gástrica o sleeve gastrectomy.

En cualquier caso, hoy en día ambas técnicas se realizan por vía laparoscópica en casi todos los pacientes. Esto permite postoperatorios muy tolerables, con escaso dolor y con altas hospitalarias entre los 2 y los 5 días tras la intervención. Las primeras semanas será necesario mantener una dieta estricta pero, poco a poco, se irá recuperando un estilo de alimentación normal y sana. Con el tiempo, y en virtud de la cantidad de peso perdido, serán necesarias algunas intervenciones para retirar la piel sobrante.

Por Dr. Antonio Barrasa Shaw
Cirugía general

El Dr. Barrasa Shaw es doctorado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Alcalá de Henares con calificación de Sobresaliente "Cum Laude". A su vez, es especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, tras el periodo de formación MIR realizado en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid. El Doctor destaca por su amplia experiencia en la cirugía del reflujo esogagogástrico, siendo uno de los especialistas en cirugía privada con una mayor experiencia en Valencia. Con más de 15 años de experiencia profesional, el doctor ha trabajado en centros públicos y privados en las áreas de tratamiento oncológico y quirúrgico de los tumores del aparato digestivo y los sarcomas de partes blandas, así como a la cirugía mínimamente invasiva mediante el abordaje laparoscópico.

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