Los peligros de la dependencia emocional

Escrito por: Lda. Dubraska Molins Alcalá
Publicado:
Editado por: Cristina Mateo

La dependencia emocional es una necesidad exagerada de estar con la persona amada. Podemos decir que, en un continuo entre la indiferencia y la necesidad, el amor estaría en el centro de estas dos. Tal y como explica la psicóloga Duby Molins, la dependencia emocional afecta a la persona en varias facetas; en el campo de las relaciones de pareja hay una necesidad intensa de estar con la pareja y de mantener una relación de exclusividad con esta, tanto que, poco a poco, se va aislando de su entorno y la pareja se convierte en una prioridad ante cualquier cosa, dedicándole la mayoría de sus pensamientos.

 

La persona se olvida tanto de sí misma que comienza a hacer todo lo que a la pareja le gusta. Existe, por tanto, una idealización de la persona amada. También hay un miedo a la ruptura, como algo terrible que tiene que evitar a toda costa.

 

La dependencia emocional también afecta al campo de las relaciones interpersonales; las personas significativas de su entorno se sienten absorbidas por ella y pueden despertar un sentimiento de culpa en los demás cuando no cumplen sus deseos. Necesitan la aprobación de las personas con las que se relacionan, incluso si estas no son significativas en su vida. Por ello, están muy pendientes de su aspecto y de gustar, tanto que incluso pueden llegar a desarrollar un trastorno alimentario. Su atención está volcada al exterior y están muy pendientes de las reacciones de los demás. Su deseo de agradar puede hacer que personas de su entorno se aprovechen de ellas, ya que además tienen una baja capacidad de ser asertivas y de reclamar sus derechos.

 

Perfil de las personas con dependencia emocional

 

Son personas con baja autoestima y un miedo profundo a la soledad. Suelen tener un estado de ánimo preocupado, ansioso y/o depresivo, muy determinado por el momento por el que atraviesa la pareja, con lo cual si la pareja atraviesa un momento de felicidad, la persona dependiente parecerá estable y feliz, mientras en periodos de crisis aparecerá la ansiedad y la depresión en periodos de ruptura.

 

Las personas con dependencia emocional suelen tener baja autoestima.

 

‘Atrapados’ por las redes sociales

 

Hoy en día es muy difícil escapar a la influencia de las redes sociales, especialmente para las generaciones más jóvenes que no han tenido la oportunidad de crecer con otros valores sociales. Las redes sociales priman la inmediatez en la comunicación y no permite profundizar en las relaciones, con lo cual acaban priorizando la cantidad frente a la calidad.

 

En estos medios lo importante es gustar y tener cuantos más “likes”, mejor. Esto hace que la mirada de los jóvenes esté puesta a controlar las reacciones de su entorno y a la aprobación de los demás, más que a sus propios intereses, capacidades y gustos. Además, el refuerzo, tanto positivo como negativo, es inmediato. Esto hace que la adherencia (o dependencia) a estas redes sea muy efectiva. Eres más popular cuantos más seguidores tengas, esto crea una presión en las personas a competir y compararse entre ellos, abandonando su autoestima en función del número de seguidores que sean capaces de conseguir.

 

¿Por qué hay sufrimiento?

 

La persona dependiente intenta satisfacer sus necesidades a través de la pareja. Esto hace que interiormente se sienta vacío y que no dedique ningún tiempo a su crecimiento personal, a conocerse a sí mismo para poder satisfacer sus necesidades que siempre se quedan insatisfechas.

 

Por otra parte, la responsabilidad que crea en las personas a su alrededor supera la capacidad de cualquier persona para hacerla feliz, ya que la felicidad no es un constructo absoluto, es multifactorial y no se puede ver completada solo por una única fuente.

 

Mayor dependencia emocional en mujeres

 

Los estudios indican que es así. Sin embargo, noto en mi consulta que cada vez más afecta a ambos géneros por igual. Existen parejas que son co-dependientes en la que ninguno de los miembros es feliz, pero por su baja autoestima y por el miedo a la soledad, no se atreven a romper con el vínculo e iniciar un periodo de vida independiente.

 

Además, las personas dependientes están dispuestas a soportar cualquier sufrimiento antes de afrontar la ruptura y la soledad. Por esa razón idealizan tanto a su pareja que incluso pueden llegar a culparse por los defectos de esta.

 

Las mujeres suelen sufrir mayor dependencia emocional que los hombres.

 

¿Cómo superar la dependencia emocional?

 

Hay que identificar los patrones relacionales del paciente, tanto con sus parejas como con las relaciones interpersonales significativas y no significativas. Por otra parte, se abordará su estado de ánimo y autoestima para mejorarla y motivarle hacia una vida más independiente y con objetivos de crecimiento personal. También se trabajarán las distorsiones cognitivas, así como las disfunciones conductuales.

 

El paso más importante es superar la ruptura sentimental y vencer la tentación de volver con la persona amada. Aunque es difícil, no es imposible. Hay que motivarle a creer que una vida mejor es posible y que son merecedores de ella, así como también hacerle ver de manera realista los inconvenientes que le suponía su anterior vida en pareja.

 

En el campo de las relaciones interpersonales es importante crear un equilibrio entre los momentos sociales y los espacios de soledad. En este, sentido es importante superar la ansiedad que la soledad les puede provocar y aumentar un sentido de autosuficiencia sano.

 

En la relación consigo mismo se trabaja para aumentar su autoestima y valorar su amor propio, de manera que el paciente pueda ver que hasta que no se quiera a sí mismo/a no podrá apreciar a otras personas que le valoren y que no es necesario que sea extremadamente útil y servicial a los demás hasta el punto de perder su propia auto-valía o equipararla a lo que otros puedan pensar de él/ella.

 

Además, se debe preparar al paciente para mantener relaciones de pareja sanas, enseñándole a respetar los tiempos y etapas de la relación, sin querer apresurarse ni forzar un compromiso temprano antes de conocer en profundidad a la pareja, no realizar comprobaciones de amor constantes ni dejar su vida ni sus proyectos por los proyectos de la otra persona.

 

Es muy importante que el paciente conozca y comprenda el origen de su forma de ser y de sus creencias, que reconozca íntimamente sus necesidades y que aprenda a satisfacerlas de una manera adulta. A pesar de ser un tratamiento largo, los pacientes pueden conocer y desear que otra vida puede ser posible y para ello se trabaja mucho en la motivación y la autoestima de las personas dependientes emocionalmente.

Por Lda. Dubraska Molins Alcalá
Psicología

Duby Molins es una reputada Psicóloga licenciada por la Universidad de Sevilla, experta en estrategias de inteligencia emocional, EMDR y psicoterapia. Al finalizar sus estudios, se especializó en el trabajo con niños y las dificultades en el aprendizaje. Más tarde, se trasladó a Estados Unidos y trabajó en el sector empresarial, antropológico y cultural, realizando una estancia de prácticas en el Departamento de RRHH del Hospital Saint Vincent´s Catholic Medical Center de Manhattan y colaborando en el desarrollo de una start-up tecnológica en Rochester, VT, y en la apertura de una galería de arte donde además impartía talleres de arteterapia para niños y familias en Cleveland, OH.

Al volver a Sevilla, colaboró con el Ayuntamiento y  Unidades de Trabajo Social, creando recursos para colectivos vulnerables, personas mayores y familias. Poco a poco profundizó en la práctica clínica con grupos, cursó el Máster de Terapia Familiar y Sistémica y completó su formación como Directora de Psicodrama. En la actualidad, destina parte de su actividad a colaborar en centros especializados en Trastornos de la Conducta Alimentaria y en Adicciones y sigue formándose en el estudio del trauma, patología Dual, Teorías del Apego y terapias de nueva generación con evidencia científica como la terapia Dialéctico Conductual, Terapia de Aceptación y Compromiso, Mindfulness y Compasión aplicado a la práctica clínica, EMDR, Psicoterapia Sensoriomotriz y Mentalización.

A día de hoy continúa formándose con profesionales referentes en su especialidad, tanto de habla inglesa como española, adquiriendo un amplio enfoque práctico y compasivo con el que intenta ayudar a sus pacientes a llevar una vida más feliz y productiva.

Actualmente desarrolla mi práctica privada en su propio centro y colabora con otras clínicas.

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