La clave para conseguir un alto rendimiento laboral

Escrito por: Dr. Luis Ángel López Menéndez
Publicado: | Actualizado: 25/02/2020
Editado por: Anna Raventós Rodríguez

Tradicionalmente los Programas de Alto Rendimiento (Peak Performance) se han centrado en el ámbito deportivo, a fin de facilitar su mayor rendimiento y que por tanto se obtengan los mejores resultados en las competiciones (Jaenes, Carmona y Lopa, 2010; Zárate y Hernández, 2009; Gimeno, Buceta, Pérez, 2007; Lam y Zhang, 2002).

 

Programas que faciliten rendir al máximo, y por tanto, lograr el mayor éxito posible, ya se están implementando en otros ámbitos, como en el mundo de la empresa e incluso con astronautas (Thought Technology web).

 

En la actividad empresarial, al igual que en el deporte, hay factores psicológicos que determinan el rendimiento, como la atención, el nivel de estrés, el estado de ánimo, el ajuste emocional, las habilidades de autocontrol y autorregulación, el nivel de autoconfianza (García, Rodríguez, Andrade y Arce, 2006; Lagally y Costigan, 2004; Vanden-Auweele, Cuyper, Van-Mele y Rzewnicky, 1993).

 

Los Programas de Alto Rendimiento, que potencian las mejores condiciones personales facilitadoras del desempeño laboral, se ocupan de desarrollar acciones de mejora de la capacidad de afrontamiento del estrés (que tiene un efecto específico sobre el resto de factores psicológicos) que las tareas laborales propician; es decir, cuidan que el estrés no dañe el nivel de rendimiento que el profesional, por las capacidades, puede lograr.

 

Son situaciones generadoras de estrés aquellas que tienen una o varias de estas características: son novedosas, impredecibles, generan una sensación de descontrol, amenazan la personalidad o estabilidad personal (Lupien, Maheu, Tu, Fiocco y Schramek, 2007; Dickerson y Kemeny, 2004; Lupien y Wan, 2004; Mason, 1968). Por tanto, son numerosas las situaciones de la actividad empresarial que tienen una o varias de estas características, lo que realza la importancia de un buen afrontamiento del estés en este ámbito laboral.

 

En la actividad empresarial hay factores psicológicos que determinan el rendimiento

 

Ante un estresor, toda persona experimenta una alteración de su nivel de activación psicofisiológica, que sucede antes de que la persona sea consciente del impacto que en ella ha tenido dicha situación estresante. Estudios recientes han comprobado algo que desde hace tiempo se sospechaba, como es que el sistema nervioso autónomo reacciona ante un estresor antes que el sistema nervioso central; investigaciones del doctor Rollin McCraty, del Centro de Investigación HeartMath, han evidenciado que ante un estresor el corazón altera su ritmo antes de que haga cambio alguno la actividad cerebral, lo cual es indicativo de la sensibilidad al estrés del sistema nervioso autónomo y de su influencia en el efecto que en la persona tenga la experiencia estresante (McCraty, Atkinson y Bradley, 2004, a, b).

 

En estado de estrés, la persona puede decirse “tranquilo, no pasa nada”, pero su fisiología ya ha tomado la iniciativa modificando su activación psicofisiológica (con aumento de la tasa cardíaca, de la presión sanguínea, de la tensión muscular, de la tasa respiratoria, de la sudoración, con dilatación de las pupilas…), tras lo cual se abren dos escenarios de consecuencias muy diferentes. Si al desaparecer el estresor la activación psicofisiológica vuelve a su nivel de normalidad, el desempeño y el rendimiento laboral no se verán afectados. En caso -nada infrecuente- de que la activación psicofisiológica aumente ante cada una de las situaciones estresantes y no retorne a niveles adecuados en ausencia de los estresores, la persona se encamina a sufrir altos niveles de estrés, y ello se reflejará en su desempeño y rendimiento laboral (Gálvez, 2005; Kaplan y Sadock, 2001).

 

En paralelo, y con creciente interés al respecto de la identificación de sistemas biológicos vinculados con alteraciones psicológicas, como el proyecto Research Domain Criteria del Instituto Nacional de Salud Mental de EEUU (Insel, Cuthbert, Garvey, Heinssen y col., 2010), desde hace años se viene desarrollando ingente investigación para identificar un biomarcador del estrés, siendo la Variabilidad de la Frecuencia Cardíaca VFC (HRV Heart Rate Variability) un signo fisiológico de gran interés, dadas las características de su medición y las correlaciones ya identificadas que tiene con el estrés y otras alteraciones de la ansiedad (Chalmers, Quintana, Abbott y Kemp, 2014).

 

La utilidad de la innovación biotecnológica que supone el entrenamiento en el manejo de la VFC, mediante el Biofeedback-HRV, hace que forme parte de los Programas de Alto Rendimiento, a fin de que la persona tenga la capacidad de acondicionar su nivel de estrés, con antelación a enfrentarse a una situación estresante, o cuando percibe que su estrés le está afectando negativamente.

 

Disponer de esta habilidad personal para un empresario, que está sometido a numerosos e intensos estresares, le permite que sus niveles de estés no se descompensen y se salvaguarde el mejor rendimiento profesional.

 

Bibliografía

Chalmers, J.; Quintana, D.; Abbott, M. J. A.; and Kemp, A. (2014): Anxiety disorders are associated with reduced heart rate variability: a meta-analysis. Frontiers in Psychiatry, 5(80): 1-11.

Dickerson, S. S.; Kemeny, M. E. (2004): Acute stressors and cortisol responses: a theoretical integration and synthesis of laboratory research. Psychol Bull., 130 (3): 355-91.

Gálvez, F. J. (2005): Trastornos por estrés y sus repercusiones Neuropsicoendocrinológicas. Revista Colombiana de Psiquiatría, 34 (1).

García, E.M., Rodríguez, M., Andrade, E.M., & Arce, C. (2006). Adaptación del cuestionario MSCI para la medida de la cohesión en futbolistas jóvenes españoles. Psicothema, 18(3), 668-672.

Gimeno, F.; Buceta, J. M. y Pérez-Llantada, M. (2007): Influencia de las variables psicológicas en el deporte de competición: Evaluación mediante el Cuestionario de Características Psicológicas Relacionadas con el Rendimiento Deportivo. Psicothema, 19 (4): 667-672.

Insel, T.; Cuthbert, B.; Garvey, M.; Heinssen, R.; Pine, D. S.; Quinn, K.; Sanislow, C. y Wang, P. (2010): Research Domain Criteria (RDoC): toward a new classification framework for research on mental disorders. Am J Psychiatry, 167: 748-751.

Jaenes, J. C.; Carmona, J. y Lopa, E. (2010): Evaluación y análisis de habilidades psicológicas relacionadas con el rendimiento deportivo en gimnastas de rítmica. Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte, 5 (1), 15-28.

Kaplan, H. y Sadock, B. (2001); Comprehensive texbook of psychiatry. New York: Lippin-cott Williams and Wilkins: 1441-503.

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Lam, E. T. y Zhang, J. J. (2002). The development and validation of a racquetball skills test battery for young adult beginners. Measurement in Pshysical Education and Exercise Science, 6(2), 95-126.

Lupien, S. J.; Maheu, F.; Tu, M.; Fiocco, A. y Schramek, T. E. (2007): The effects of stress and stress hormones on human cognition: implications for the field of brain and cognition. Brain and Cognition, 65: 209-237.

Lupien, S. J. y Wan, N. (2004): Successful ageing: From cell to self. Phil. Trans. R. Soc. Lond. B, 359: 1413–1426.

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McCraty, R.; Atkinson, M. y Bradley, R. T. (2004, a): Electrophysiological Evidence of Intuition: Part 1. The Surprising Role of the Heart. The Journal of Alternative and Complementary Medicine, 10 (1): 133–143 McCraty, R.; Atkinson, M. y Bradley, R. T. (2004, b): Electrophysiological Evidence of Intuition: Part 2. A System-Wide Process?. The Journal of Alternative and Complementary Medicine, 10 (2): 325–336.

Vanden-Auweele, I. V.; Cuyper, B.; Van-Mele, V. y Rzewnicki, R. (1993). Elite performance and personality: from description and prediction to diagnosis and intervention. En R. N. Singer, M. Murphey y L. K. Tennat (Eds.). Handbook of Research on Sport Psychology (pp. 257-289). New York: McMillan.

www.thoughttechnology.com/blog/wp/?works=what-helps-give-canadas-dave-williams-a-steady-hand-in-space

Zárate, M. y Hernández, Y. (2009). Variables psicológicas que influyen en la preparación del esgrimista. INDER.

Dr. Luis Ángel López Menéndez

Por Dr. Luis Ángel López Menéndez
Psicología

El Dr. López Menéndez es un reconocido Psicólogo con amplia experiencia profesional y experto en tratamientos con respaldo científico. Doctor comprometido con su mejora, y por ello tiene formación especializada en el tratamiento de trastornos psicológicos de adultos (estrés, ansiedad, depresión, etc.) y alteraciones de conducta infanto-juvenil. Experto en procedimientos terapéuticos innovadores y científicamente avalados, como el Neurofeedback y Biofeedback. Especialista en NeuroPsicología; asesor científico-técnico de Centros de Neurorehabilitación. Director de Centros de Rehabilitación Psicosocial para la atención de personas con enfermedad mental severa.


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