Las amígdalas: cuándo deben operarse

Written by: Dr. Alex Löwy
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Edited by: Margarita Marquès

La amigdalitis es una patología que engloba las infecciones de las amígdalas palatinas. Pueden ser de causa viral o bacteriana, pero son más frecuentes las virales.

 

Uno de los síntomas más frecuentes de la amigdalitis es el dolor de garganta

 

Existe un tipo de amigdalitis viral específica muy frecuente en niños, que es la amigdalitis que se produce en el contexto de la mononucleosis, también conocida como “enfermedad del beso”. Este tipo de amigdalitis tiene su origen en el citomegalovirus o virus de Epstein Barr, y los síntomas comunes van desde mal estar general y dolores articulares, hasta la aparición de ganglios linfáticos por todo el cuerpo, entre otros síntomas. En muchas ocasiones, esta patología pasa inadvertidamente como una simple amigdalitis. Sin embargo, en niños mayores y adultos se trata de un cuadro muy llamativo.

 

Generalmente, las bacterias más implicadas que ocasionan una amigdalitis son los Estreptococos beta hemolíticos, los Estafilococos y los Pneumococos. Sin embargo, en ocasiones es difícil diferencias entre unas y otras. De esta manera, resulta útil la historia clínica, así como la exploración clínica, los test rápidos para estreptococos e incluso a veces cultivos y análisis de sangre.

 

Los síntomas de la amigdalitis

Los síntomas más frecuentes de la amigdalitis son:

  • Fiebre
  • Dolor de garganta
  • Inflamación en las amígdalas
  • Ganglios en el cuello
  • Dolor al tragar, sobre todo con alimentos duros o calientes
  • Dolores musculares y articulares

 

Existen algunas formas específicas de amigdalitis que tienen características propias. Es el caso de la mononucleosis, que suele presentar muchos ganglios linfáticos por todo el cuerpo, lo que permite palpar un bazo o el hígado algo más grandes. También puede ser el caso de amigdalitis herpéticas, que suelen ocasionar llagas en las amígdalas y en el paladar.

 

El tratamiento para las amigdalitis

En cualquier caso, el tratamiento depende de la causa. Sin embargo, generalmente se tiende cada vez más a ser un tratamiento conservador, limitando el uso de antibióticos.

 

En los cuadros virales, es decir, los más frecuentes, el tratamiento es sintomático. Es decir, el tratamiento se centra en controlar los síntomas (fiebre, dolor, mal estar general…), mediante el uso de antitérmicos y antiinflamatorios. No se deben tomas antibióticos cuando se trata de una infección viral, porque lo único que consigue es incrementar los niveles de resistencias bacterianas a los antibióticos.

 

Por el contrario, cuando se trata de una infección bacteriana, el tratamiento recomendado es mediante antibióticos, que deben ser prescritos por médicos, cumpliendo los días establecidos.

 

Aun así, los estudios más recientes recomiendan la limitación en el uso de antibióticos, porque tienen efectos secundarios que se pueden evitar cuando se trata de una amigdalitis. El uso de antibióticos debe limitarse a aquellos pacientes que tienen riesgos añadidos, como por ejemplo niños con cardiopatías, defensas bajas por tratamientos previos y otras enfermedades o situaciones específicas.

 

¿Cuándo se recomienda la amigdalectomía?

La amigdalectomía, que consiste en extirpar las amígdalas, era una técnica muy usual hace muchos años cuando el acceso a antibióticos estaba más limitado que actualmente. Se usaba sobre todo para evitar complicaciones reumáticas, que afectaban de forma severa a los riñones y al corazón.

 

Sin embargo, la cirugía solamente es útil cuando el origen de la amigdalitis es bacteriano. En la actualidad, se siguen una serie de criterios para establecer cuándo se debe operar a un paciente. Estos criterios, conocidos como Criterios Paradise, se basan en el número de episodios de amigdalitis bacterianas que tiene el paciente al año. 

 

Siguiendo estos criterios, la amigdalectomía está recomendada en los siguientes casos:

  • Cuando se producen 7 episodios en un año
  • Cuando se producen 5 episodios en dos años
  • Cuando se producen 3 episodios al año en los últimos 3 años 

 

Sin embargo, estos criterios siempre deben utilizarse teniendo en cuenta que:

  • Se debe personalizar cada caso
  • La cirugía de amígdalas presenta riesgos
  • La calidad de vida mejora a corto plazo tras la cirugía, pero este efecto no es tan claro a largo plazo
  • Quitar las amígdalas no evitará la faringitis ni los catarros

 

Por lo tanto, es recomendable personalizar cada caso antes de decidir que el tratamiento quirúrgico es el método más adecuado para tratar las amigdalitis.

*Translated with Google translator. We apologize for any imperfection

By Dr. Alex Löwy
Otolaringology

Dr. Löwy is a leading specialist in children's Otolaryngology with extensive training in the management of the most frequent pathologies affecting children, such as otitis , upper respiratory tract infections, snoring problems, sleep apnea problems, hearing loss, laryngotracheal pathology and tracheotomies.

His extensive training in the most leading hospitals in the specialty has led him to explore all areas of Otorhinolaryngology , focusing ultimately on children's Otolaryngology. She is currently working in her own private practice, Clínica Löwy & Poletti , and for 10 years in the Section of Children's ORL of the General University Hospital Gregorio Marañon.

He has also participated in numerous national and international congresses, with presentations and participation in specific round tables on Pediatric ENT. He is currently the president of the Pediatric Otorhinolaryngology commission of the Spanish Otorhinolaryngology Society .

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