

Las deformidades craneales son anomalías en el cráneo de los bebés que suelen darse durante los primeros meses de vida. Existen diferentes tipos de deformidades, aquellas que están relacionadas con factores mecánicos intrauterinos, durante el parto o posturales y aquellos que son debido a una causa orgánica, como por ejemplo la craneosinostosis que consiste en el cierre precoz de ciertas suturas.
Los síntomas de las deformidades craneales son, en esencia, visuales y suelen ser más notables durante los primeros meses de vida del bebé. Por lo general, las características más identificativas de las deformidades craneales son:
La causa principal de las deformaciones craneales suele deberse a presiones externas que comprimen la parte posterior del cráneo. Esta compresión puede producirse dentro del útero materno o al nacer; existen factores prenatales como los embarazos múltiples, anomalías uterinas y de pelvis ósea, entre otros.
Entre los factores posnatales, encontramos:
Existen varios tipos de pruebas para el diagnóstico de las deformidades craneales. Los más frecuentes son:
En cuanto a la prevención de esta patologías, existen algunas acciones que los progenitores del bebé pueden tomar para cuidar la integridad craneal de su bebé. Estas incluyen:
El pronóstico de la enfermedad dependerá del tipo de deformidad craneal que se padezca y el grado de afectación. Por ejemplo, en el caso de las deformidades relacionadas con condiciones intrauterinas y de moldeamiento intraparto suelen mejorar durante los 6 primeras semanas de vida.
Pero por lo general, estas deformidades requieren de un diagnóstico profesional para evaluar su gravedad y pronóstico.
Los tratamientos para las deformidades craneales son variados y dependerán del grado de deformación de cada caso concreto. Entre otros, estos métodos incluyen:
En cuanto al diagnóstico, suele ser un especialista en Pediatría el responsable de observar la patología e identificarla. Una vez hecho esto, el pediatra podrá derivar al paciente a un especialista en Neurocirugía pediátrica, quien se encargará del tratamiento.