Congestión nasal

Especialidad de Otorrinolaringología

¿Qué es la congestión nasal?

La congestión nasal se produce cuando se tapona la nariz. Esto ocurre cuando los tejidos que la recubren se hinchan, como consecuencia de una inflamación en los vasos sanguíneos. La inflamación de la membrana que cubre la nariz crea una obstrucción que provoca dificultad para respirar por las fosas nasales. Es decir, como consecuencia de la dilatación de los vasos sanguíneos grandes (o venas) de la nariz, se reduce el volumen de la cavidad nasal y, por lo tanto, el flujo del aire.

Un resfriado, gripe, alergias o rinitis pueden provocar congestión nasal - Top Doctors
Un resfriado, gripe, alergias o rinitis pueden provocar congestión nasal

Pronóstico

La congestión nasal en sí puede parecer algo no muy grave pero sí puede conllevar otros problemas y secuelas, derivando en otras patologías. Así, el paciente puede sufrir sinusitis, otitis media y aparición de trastornos del sueño. También pueden sufrir, en algunos casos, apnea obstructiva del sueño, al no poder respirar el paciente cuando se encuentra estirado, en posición horizontal. Todo esto afectará a la calidad de vida del paciente.

Además, puede afectar seriamente a determinados colectivos profesionales, por el hecho de no poder respirar bien, influyendo también en su rendimiento. Algunos de ellos son los deportistas de élite, los profesionales de la enología, la gastronomía y la perfumería, o las personas dedicadas a las artes escénicas y la comunicación, es decir, actores y periodistas.

Síntomas de congestión nasal

Los síntomas de la congestión nasal pueden ser variados. Los más comunes son que el paciente tenga goteo nasal, taponamiento en la nariz, dolor en la frente y debajo de los ojos. También es frecuente sentirse cansado y con dificultad para inspirar aire por la nariz. El proceso más común cuando se produce congestión nasal es:

  1. El paciente empieza a notar molestias en la faringe.
  2. Después aparece la congestión nasal propiamente dicha, con líquido nasal claro que va goteando y que, en los siguientes días, puede volverse de un color más sucio, además de hacerse más espeso.
  3. La congestión provocará otros problemas, como dificultad para respirar y descansar bien durante la noche, afectando al bienestar general del organismo y del paciente.
  4. Otros síntomas serán la rinorrea o secreción nasal excesiva y, si el moco desciende por la garganta, puede provocar dolor de garganta y tos.

Pruebas médicas para la congestión nasal

El médico de cabecera realizará las pruebas pertinentes para evaluar el taponamiento nasal del paciente. Además, pueden ser necesarias pruebas de alergia, pruebas de la función respiratoria o espirometría e incluso prueba de esfuerzo.

¿Cuáles son las causas de la congestión nasal?

Normalmente la congestión nasal está causada por un virus o bacteria, o por alérgenos (como el polvo o el polen) cuyo origen puede estar en diversos factores:

  • Resfriado común
  • Gripe
  • Infección sinusal
  • Alergia
  • Rinitis alérgica
  • Sinusitis
  • Faringitis
  • Uso excesivo de gotas o aerosoles nasales
  • Pólipos nasales
  • Rinitis vasomotora

¿Se puede prevenir?

Se puede evitar la congestión nasal manteniendo buenas prácticas de higiene, sobre todo en el caso de las congestiones causadas por virus del resfriado o gripe. Se recomienda lavarse las manos frecuentemente, evitar compartir utensilios y vasos, utilizar higienizantes de manos con alcohol y evitar los contactos directos con personas enfermas.

Si la congestión nasal se debe a una alergia es recomendable evitar dichos alérgenos, ya que irritarán las fosas nasales.

Tratamientos para la congestión nasal

No existe un tratamiento fijo para la congestión nasal, aunque será el especialista en Otorrinolaringología quien evalúe el caso del paciente y establezca el mejor tratamiento. Algunas medidas para evitar la congestión nasal pueden ser:

  • Lavados nasales con agua tibia y sal. Es un remedio que quita el exceso de mocos y las secreciones de los senos paranasales, destapando la nariz. Además, la sal permite eliminar bacterias que quizás están empeorando las secreciones. Es un procedimiento más recomendado en adultos, ya que en los niños puede ser un poco molesto.
  • Inhalación de vapor de eucalipto. Es un procedimiento que no provoca molestias, así que puede emplearse también en niños. El vapor hace más fluidas las secreciones y el eucalipto servirá como descongestionante, destapando así la nariz.
  • Humidificación el ambiente. Humidificar el aire ayuda a hidratar los tejidos de las vías respiratorias, mejorando así la irritación e incomodidad del taponamiento, además de facilitar la expulsión de la secreción nasal. Se pueden emplear humidificadores o colocar un cubo de agua caliente en la habitación, entre otras medidas.
  • Beber 2-3 litros de agua al día. Es muy importante beber agua para que las secreciones nasales sean más líquidas y fáciles de eliminar. Además de agua se podrá también incluir en la dieta té, gelatina, zumos o sopas.
  • Ingesta de alimentos con vitamina C. La vitamina C estimula el sistema inmune y lo fortalece, evitando el cuerpo resfriados y gripes, o ayudando a que se recupere más rápido (evitando, por lo tanto, el taponamiento nasal). Algunos alimentos ricos en vitamina C son la piña, el limón, la naranja, las fresas, la mandarina o los kiwis.

Así pues, los procesos importantes a tener en cuenta si la congestión nasal perdura más de una semana son:

  1. Mantener el moco diluido para poderlo drenar. En esto ayudará mucho beber líquido y, en casos necesarios, aplicar un paño caliente y húmedo en la cara, además de inhalar vapores.
  2. Eliminar el moco con lavados nasales. La técnica de agua tibia y sal es útil, así como también lo son los aerosoles. La finalidad es conducir el moco a la parte posterior de la nariz y la garganta, para expulsarlo. Se recomienda realizarlo de la siguiente manera: acostado o de pie, con la cabeza inclinada hacia atrás y, mientras se inspira el suero en una de las fosas nasales (cerrando la otra con el dedo), hacer una inspiración profunda. Después se debe toser o escupir las secreciones a través de la boca.
  3. Sonarse la nariz correctamente. Para ello, se recomienda sonarse la nariz tapando una de las fosas nasales y soplar por el otro lado. Habrá que alternar el procedimiento entre fosas, para vaciar la nariz de forma efectiva.
  4. Evitar un empeoramiento de la congestión al acostarse. Para conseguirlo se recomienda al paciente que se mantenga en posición erguida (dentro de lo posible), y la cabeza levantada. En algunos casos se recomiendan tiras adhesivas descongestionantes, para facilitar la respiración.

En caso necesario el especialista recomendará medicación con antigripales, antihistamínicos, aerosoles nasales y, en casos graves de problemas funcionales o deformidades nasales, quizás será adecuada una rinoplastia funcionalrinoseptoplastia septoplastia.

¿Qué especialista lo trata?

El especialista que trata la congestión nasal es el otorrinolaringólogo. En concreto, debe ser gran experto en los problemas nasales, siendo capaz de realizar un abordaje multidisciplinar de la patología que sufre el paciente.

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