

La blefaroplastia, o cirugía de ojeras, es un procedimiento quirúrgico destinado a corregir los defectos de los párpados, como el descuelgue y exceso de piel o la aparición de bolsas.
Es uno de los tratamientos más demandados y se realiza normalmente en la zona de las patas de gallo, párpados, ojeras y bolsas.
En la mayoría de casos se realiza por motivos estéticos, ya que, con la cirugía de párpados, se mejora y rejuvenece la apariencia y la expresión de esa zona de la cara, corrigiendo los defectos de los párpados que dan un aspecto cansado y envejecido al rostro.
Mediante esta intervención en los párpados, bolsas y cantos oculares se elimina y reacomoda el exceso de piel, se tensa el músculo de los párpados, tanto inferiores como superiores, y se extrae la grasa localizada para eliminar las bolsas que se forman alrededor de los ojos.
También sirve para corregir los párpados cuando interfieren en la visión lateral o periférica del paciente.
Existen dos modalidades de realizar esta cirugía:
La duración de la cirugía suele ser de entre media a una hora, en función del número de párpados a intervenir.
En la primera cita se analizará la visión y la producción de lágrimas, así como el estado de salud general.
El paciente deberá indicar si fuma, qué tipo de medicación está tomando, si padece alergia a algún medicamento y si lleva gafas o lentillas.
Además, se considerará cuáles son los párpados a intervenir, si los superiores, inferiores o ambos. Una o dos semanas antes de la intervención, el paciente debe dejar de fumar.
Una vez finalizada la cirugía, se le aplicará una pomada en los ojos para lubricarlos y, en algunos casos, un vendaje suave.
Es posible que tenga ciertas molestias sobre los párpados; en ese caso se alivian fácilmente con la medicación aconsejada por su cirujano plástico. La posición de la cabeza será elevada durante unos días y aplicarse compresas frías, para así reducir la inflamación y los hematomas.
Aprenderá a lavarse los ojos y se le informará si debe aplicarse colirios para mantener los ojos hidratados, también deberá utilizar gafas de sol para proteger la piel de las zonas intervenidas.
Otras medidas tras la intervención son evitar levantar objetos pesados o actividad física que conlleve grandes esfuerzos durante las siguientes semanas. Además, es importante no frotarse los ojos.
Durante las primeras semanas puede apreciar una producción excesiva de lágrimas, hipersensibilidad a la luz y cambios temporales en la agudeza visual, como visión borrosa o doble. Los puntos se retiran entre los dos días y la semana.
El edema y los hematomas disminuirán gradualmente hasta desaparecer por completo y comenzará a verse y sentirse mucho mejor.

