

Al síndrome de atrapamiento del nervio pudendo también es conocido como el 'Síndrome del ciclista', ya que tiene especial incidencia en los practicantes de este deporte a nivel profesional. También pueden sufrirlo personas que pasan muchas horas sentadas en sillín duro o por causas traumáticas, como un parto complejo, una caída de culo en la zona del coxis o por suturas profundas.
Aunque su prevalencia no está bien establecida, se sabe que es más frecuente en mujeres que en varones y especialmente a partir de la cuarta década de la vida, aunque cada vez aparece en individuos más jóvenes.
El atrapamiento del nervio pudendo es una afección sumamente dolorosa. Su causa está en la comprensión de un nervio que se encuentra situado en la zona de la pelvis. El nervio pudendo es el nervio sensorial y motor que transporta las señales desde y hacia los genitales, la zona anal y la uretra. Se dispone en tres ramas: una rama que va hacia el recto, una rama perineal y otra que llega a la zona genital. El atrapamiento puede producirse en cualquier lugar a lo largo del trayecto del nervio pudendo o de sus ramas.
Aunque el atrapamiento del nervio pudendo no tiene efecto en la esperanza de vida, afecta enormemente a la calidad de vida, ya que produce dolor.
No es una patología infrecuente, pero es complicado de diagnosticar.
El dolor es el síntoma más común y puede presentarse de diferentes formas:
Es muy importante diferenciarlo de otros cuadros que pueden presentar una sintomatología similar.
Así es muy habitual que pacientes diagnosticadas erróneamente de cistitis de repetición y prostatitis crónica, en realidad, no sean cuadros infecciosos y sí diferentes grados de afectación del nervio pudendo. En este sentido, debería sospecharse un problema de nervio pudendo en aquellos pacientes con mala respuesta a un tratamiento antibiótico para una supuesta infección urinaria.
Para determinar la existencia de un atrapamiento del nervio se procede primero a descartar otras enfermedades, como hemorroides, fisuras o tumores, lo que da pie a realizar una prueba específica de infiltración del nervio, guiada por TAC.
Posteriormente se realizará un examen físico, que incluye:
Se puede realizar una eco Doppler de los vasos pelviperineales y estudios electrofisiológicos como exámenes complementarios; un estudio de la vía motora (latencia motora distal del nervio pudendo) y un estudio de la vía sensitiva somática.
El análisis de los reflejos sacros es otra técnica de diagnóstico, mediante esta técnica se puede medir el tiempo que tarda en desencadenarse una contracción en el músculo bulbo cavernoso, tras estimular eléctricamente el nervio dorsal del clítoris.
En el caso de los ciclistas, pueden prevenir el atrapamiento del nervio pudendo teniendo en cuenta el sillín que utilizan. La importancia de un sillín adecuado resulta fundamental para los/as ciclistas, a fin de ser muy cuidadosos por el contacto que se mantiene sobre las partes más sensibles y finas de tejido conjuntivo.
Como ante cualquier condición patológica se puede decir que el tratamiento ha de ser secuencial y se iniciará por las medidas menos agresivas, comenzando por los tratamientos conservadores y pasando al tratamiento con cirugía como última opción.
Dentro de los tratamientos conservadores están:
El tratamiento quirúrgico tiene por objetivo lograr la descompresión del nervio pudendo. Esto se logra mediante la sección del ligamento sacroespinoso y la entrada del canal de Alcock. Las diferentes vías de abordaje quirúrgico pueden ser la transperineal, transglútea y transisquiorectal para hombres o transvaginal en la mujer.
Actualmente, el abordaje con cirugía robótica Da Vinci, es la técnica de elección por su precisión con mayor tasa de eficacia y menores riesgos. La recuperación es muy rápida con estancia hospitalaria de 24 horas.
Para tratar el síndrome de atrapamiento del nervio pudendo pueden intervenir diferentes especialidades como la Unidad del Dolor, Urología, Ginecología y/o Fisioterapia.

