Prótesis total de cadera: cómo lo vive el paciente

Escrito por: Dr. Diego José Giménez Belmonte
Publicado: | Actualizado: 21/04/2018
Editado por: Top Doctors®

Si la cadera ha sido dañada por artritis, una fractura u otras patologías, las actividades comunes como caminar o sentarse en una silla pueden ser dolorosas.

Si los medicamentos, los cambios en las actividades cotidianas del paciente, y el uso de soportes para caminar no ayudan adecuadamente a mejorar sus síntomas, puede considerar la cirugía de reemplazo de cadera como una opción. Es un procedimiento seguro y eficaz que puede aliviar el dolor y aumentar el movimiento.

Realizada por primera vez en 1960, la cirugía de reemplazo de cadera es una de las operaciones más exitosas. Desde 1960, las mejoras en las técnicas y tecnología quirúrgicas de reemplazo articular han aumentado enormemente la efectividad del reemplazo total de cadera. De acuerdo con la Agencia para la Investigación y Calidad de la Salud, más de 300.000 reemplazos totales de cadera se realizan cada año en los Estados Unidos.

Cómo se lleva a cabo una cirugía de reemplazo de cadera

En un reemplazo total de cadera (también llamado artroplastia o prótesis total de cadera), el hueso y el cartílago dañados se eliminan y se reemplazan con componentes protésicos.

La cabeza femoral dañada se retira y se sustituye por un vástago metálico que se coloca en el centro del hueco del fémur. El vástago femoral puede ser cementado o encajado a presión en el hueso. Una bola de metal o cerámica se coloca en la parte superior del vástago para reemplazar la cabeza femoral dañada que fue retirada. La superficie del cartílago dañado del acetábulo se elimina y se sustituye por una copa de metal. Los tornillos o el cemento se utilizan a veces para sostener el cotilo en su lugar. Se inserta un espaciador de plástico, cerámica o metal entre la bola nueva y el cotilo para permitir una superficie de deslizamiento suave.

Candidatos para someterse a una cirugía de reemplazo de cadera

No hay restricciones absolutas de edad o peso para los reemplazos totales de cadera. Las recomendaciones para la cirugía se basan en el dolor y la discapacidad del paciente. La mayoría de los pacientes que se someten a esta intervención tienen entre 50 y 80 años, pero los cirujanos ortopédicos evalúan a los pacientes individualmente.

Los reemplazos totales de cadera se han realizado con éxito en todas las edades, desde el joven adolescente con artritis juvenil hasta el paciente anciano con artritis degenerativa.

 

El paciente debe reanudar su actividad física pasadas entre 3 y 6 semanas

 

Cuando se recomienda la cirugía para el reemplazo de cadera

Hay varias razones por las que un especialista en Traumatología puede recomendar la cirugía de reemplazo de cadera. Las personas que se benefician de ella a menudo tienen:

- Dolor en la cadera que limita las actividades cotidianas como caminar o flexionar.

- Dolor en la cadera que continua mientras descansa, ya sea de día o de noche.

- Rigidez en la cadera que limita la capacidad de mover o levantar la pierna.

- Alivio inadecuado del dolor de los fármacos antiinflamatorios, la terapia física o los apoyos para caminar.

El cirujano ortopédico revisará los resultados de la evaluación del paciente y discutirá si la cirugía de reemplazo de cadera es el mejor método para aliviar su dolor y mejorar su movilidad. También se pueden considerar otras opciones de tratamiento como medicamentos, terapia física u otros tipos de cirugía.

Expectativas realistas de una cirugía para el reemplazo de cadera

Un factor importante para decidir si se debe realizar una cirugía de reemplazo de cadera es entender lo que el procedimiento puede y no puede hacer. La mayoría de las personas que se someten a esta cirugía experimentan una reducción dramática del dolor de cadera y una mejora significativa en su capacidad para realizar las actividades comunes de la vida diaria.

Con el uso normal y la actividad, el material entre la cabeza y el cotilo de cada implante de reemplazo de cadera comienza a desgastarse. La actividad excesiva o el sobrepeso pueden acelerar este desgaste normal y hacer que el reemplazo se afloje y se vuelva doloroso. Por lo tanto, la mayoría de los cirujanos aconsejan evitar actividades de alto impacto como correr, trotar, saltar u otros deportes de alto impacto.

Las actividades aconsejadas incluyen caminatas ilimitadas, natación, golf, conducción, senderismo, ciclismo, baile y otros deportes de bajo impacto. Con la modificación apropiada de la actividad, los reemplazos de cadera pueden durar muchos años.

Procedimiento de la intervención

El procedimiento quirúrgico dura entre 1 y 2 horas. El cirujano ortopédico quitará el cartílago y el hueso dañados y después colocará nuevos implantes de metal, plástico o cerámica para restaurar la alineación y la función de su cadera.

Después de la cirugía, el paciente será trasladado a la sala de recuperación donde permanecerá durante varias horas mientras se supervisa su recuperación de la anestesia. Después de despertar será llevado a su habitación de hospital.

El éxito de la cirugía dependerá, en gran medida, de lo bien que el paciente siga las instrucciones de su cirujano ortopédico con respecto al cuidado en el hogar durante las primeras semanas después de la cirugía.

Cuidado de heridas tras un reemplazo de cadera

El paciente puede tener puntos de sutura o grapas que corren a lo largo de su herida o una sutura debajo de su piel. Las suturas o las grapas se retirarán aproximadamente 2 semanas después de la cirugía. Este debe evitar que la herida se humedezca hasta que se haya sellado y secado completamente. Puede continuar vendando la herida para evitar la irritación de la ropa o de las medias de apoyo.

Dieta y ejercicio a seguir después de un reemplazo de cadera

Algunas pérdidas de apetito son comunes durante varias semanas después de la cirugía. Una dieta equilibrada, a menudo con un suplemento de hierro, es importante para promover la curación adecuada del tejido y restaurar la fuerza muscular. El paciente debe asegurarse de beber mucho líquido.

El ejercicio es un componente importante, particularmente durante las primeras semanas después de la cirugía. El paciente debe ser capaz de reanudar la mayoría de las actividades ligeras normales de la vida diaria dentro de 3 a 6 semanas después de la cirugía.

El programa de actividades debe incluir:

- Caminar para aumentar lentamente su movilidad, inicialmente en casa.

- Reanudación de otras actividades domésticas normales, tales como estar sentado, de pie y subir escaleras.

- Ejercicios específicos varias veces al día para restaurar el movimiento y fortalecer la cadera. Es probable que se puedan realizar los ejercicios sin ayuda, pero la experiencia de un fisioterapeuta puede venir bien las primeras semanas después de la cirugía.

Posibles complicaciones de la cirugía del reemplazo de cadera

La tasa de complicaciones después de la cirugía es baja. Las complicaciones serias, como la infección, ocurren en menos del 2% de los pacientes. Las complicaciones médicas mayores, tales como ataque de corazón, ocurren con menos frecuencia. Sin embargo, las enfermedades crónicas pueden aumentar el potencial de complicaciones. Aunque poco comunes, cuando se producen estas complicaciones, pueden prolongar o limitar la recuperación completa.

La infección puede ocurrir superficialmente en la herida o alrededor de la prótesis. Las infecciones menores de la herida se tratan generalmente con antibióticos. Infecciones graves pueden requerir una nueva cirugía y la extracción de la prótesis. Cualquier infección en el cuerpo puede propagarse a su reemplazo articular.

También pueden formarse coágulos de sangre en las venas de las piernas o la pelvis, y suponen una de las complicaciones más comunes. Estos coágulos pueden suponer un riesgo si se extienden a los pulmones. El cirujano ortopédico esbozará un programa de prevención que puede incluir medicamentos antiagregantes o heparina de bajo peso molecular, medias de piernas inflables, ejercicios con bomba de tobillo y movilización temprana.

- Desigualdad de longitud de la pierna

A veces una pierna puede sentirse más larga o más corta que la otra. Algunos pacientes pueden sentirse más cómodos con un elevador de zapatos después de la cirugía.

- Luxación de los componentes de la prótesis

Esto ocurre cuando la bola sale del cotilo. El riesgo de dislocación es mayor en los primeros meses después de la cirugía mientras que los tejidos se están curando. Una reducción cerrada puede resolver el problema sin necesidad de más cirugía. En situaciones en las que la cadera continúa dislocándose, puede ser necesaria una cirugía adicional.

- Desgaste de implantes

Con el paso de los años, la prótesis puede desgastarse o aflojarse. Esto ocurre más a menudo debido a la actividad cotidiana. También puede ser por un adelgazamiento biológico del hueso llamado osteólisis. Si el aflojamiento es doloroso, puede ser necesaria una segunda cirugía.

- Otras complicaciones

Se pueden producir lesiones en los nervios y los vasos sanguíneos, sangrado, fractura y rigidez. En un pequeño número de pacientes, puede haber dolor persistente después de la cirugía.

Por Dr. Diego José Giménez Belmonte
Traumatología

Reputado especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología, el Dr. Giménez Belmonte es Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Murcia desde 1987. Con más de 20 años de experiencia, se dedica especialmente a la cirugía del hombro y codo, a la cirugía artroscópica en general, a las lesiones deportivas, ecografías muscoesqueléticas e infiltraciones ecoguiadas. Ha participado en multitud de conferencias y cursos, tanto nacionales como internacionales, y es docente de la UCAM desde 2016.

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