La blefaroplastia: devuelve la juventud a tu mirada

Escrito por: Dr. Rubén García-Pumarino Santofimia
Publicado: | Actualizado: 19/11/2018
Editado por: Top Doctors®

¿Qué es una blefaroplastia?

La blefaroplastia es la técnica quirúrgica que consigue devolver la juventud y frescura a la mirada. Mediante este sencillo procedimiento quirúrgico se consigue revertir el daño que los años provocan en los párpados. Se despeja la mirada, eliminado ese aspecto cansado y triste, sin cambiar la expresión facial del paciente.

La blefaroplastia es una de los tres procedimientos de cirugía estética más comunes en nuestro país, según datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora (S.E.C.P.R.E). El número de blefaroplastias que realizan los cirujanos plásticos crece anualmente, siendo los hombres el colectivo en el que más se está generalizando este procedimiento.

¿En qué casos se recomienda?

La blefaroplastia se recomienda en todas aquellas personas, hombres o mujeres, que están interesadas en mejorar la estética de su mirada. También es la técnica de elección cuando el exceso cutáneo del párpado superior es tal que impide la correcta visión.

Las situaciones que trata la blefaroplastia son:

  • La hinchazón del párpado superior por la herniación de la grasa periorbitaria (bolsas adiposas).
  • El exceso de piel en el párpado superior, que altera el contorno del ojo y en ocasiones limita la visión.
  • Las bolsas adiposas del párpado inferior que da una sensación de cansancio a la mirada.
  • El descenso del canto externo del ojo que da un aspecto de tristeza a la mirada.
La blefaroplastia corrige las bolsas adiposas del párpado inferior.
 

¿Cómo es el procedimiento? ¿Se debe siempre quitar grasa?

Los párpados son estructuras anatómicas extremadamente complejas y especializadas. En un escaso grosor, se organizan la piel del párpado, las estructuras musculares que los movilizan, el tarso que proporciona soporte a los párpados, la grasa periorbitaria y la mucosa conjuntival, con el fin de proteger el globo ocular.

Es importante realizar un correcto diagnóstico de las características que presentan cada paciente. La cirugía de la blefaroplastia debe individualizarse según los diferentes patrones de envejecimiento. Los párpados pueden perder o ganar volumen, los ligamentos pueden perder elasticidad y todas esas situaciones han de ser tomadas en consideración antes de la intervención de blefaroplastia. Por este motivo, no siempre será necesario quitar grasa del ojo, en muchas ocasiones se debe reposicionar es grasa. En determinados casos, debido a que el patrón de envejecimiento suele implicar una pérdida del volumen de la grasa facial, incluso se debe aportar volumen en la mejilla o en el surco de la ojera mediante un lipofilling (relleno con grasa propia de la paciente) para que el resultado sea satisfactorio y natural. Podríamos afirmar que la blefaroplastia se trata de un procedimiento que se ha de individualizar, adaptándose a las particularidades del paciente.

La cirugía dura entre una y dos horas y se debe realizar en el quirófano de un centro hospitalario. Dependiendo del tipo de blefaroplastia que precise el paciente, la anestesia será local con sedación o general. Es habitual que tras la cirugía, el paciente pueda ser dado de alta en el día tras la pertinente observación postoperatoria.

¿Puede tener algún efecto adverso?

Las complicaciones derivadas de una blefaroplastia son muy poco frecuentes, y por lo general de fácil solución. Sin embargo, cualquier paciente que quiera someterse a este procedimiento deberá ser convenientemente informado de los riesgos a los que se expone. También es importante comprender que todo procedimiento de cirugía estética tiene sus limitaciones, por lo que será necesario valorar individualmente la relación entre el beneficio y el riesgo del procedimiento en cada paciente.

  • Hemorragia. Dentro de lo poco frecuente de las complicaciones, esta es la más habitual. Cuando se produce, es importante descartar compresión del globo ocular para evitar consecuencias más graves como la ceguera.
  • Problemas de cicatrización. Debido a su piel fina, los párpados suelen ser muy agradecidos para la cicatrización.
  • Problemas de sequedad ocular o lagrimeo. Son complicaciones muy infrecuentes y poco predecibles.
  • Asimetrías. La cara no es perfectamente simétrica, esas diferencias pueden persistir tras la cirugía. Cuando la diferencia entre ambos lados es evidente, puede ser necesaria una cirugía adicional para corregirla.
  • Problemas derivados de daños a las estructuras profundas. Durante el procedimiento se pueden dañar estructuras profundas como vasos sanguíneos, nervios o la musculatura ocular. Por lo general, estos daños son temporales.
  • Problemas en la función palpebral. Debidas a una deficiente cicatrización del párpado. Ectropión, entropión o problemas de oclusión ocular pueden precisar cirugía adicional para corregirlos.
  • Resultado insatisfactorio. A pesar de una correcta información sobre las posibilidades de la blefaroplastia, puede que las expectativas del paciente excedan los resultados obtenidos.

¿Cómo es la recuperación?

La recuperación de una blefaroplastia suele ser rápida y los cuidados postoperatorios muy sencillos. No suele ser un procedimiento doloroso, aunque acarrea una serie de molestias durante los primeros tres a cinco días postoperatorios. Tras la cirugía te recomendaremos mantener la cabeza elevada, evitar los esfuerzos físicos y aplicar frío local para evitar la inflamación.

Es habitual que tras la blefaroplastia, el paciente experimente hinchazón y moretones en la región periocular, que podrán ser disimulados por el uso de gafas de sol. Los moretones irán mejorando progresivamente durante las primeras dos semanas tras la cirugía.

La incorporación al trabajo dependerá del tipo de puesto que desempeñe el paciente. Para trabajos sedentarios que no sean de cara al público, la incorporación laboral se podrá producir entre el tercero y quinto día tras la cirugía. En trabajos de cara al público o que entrañen esfuerzo físico, la incorporación laboral deberá esperar al menos a la segunda semana tras la cirugía.

Para más información sobre la blefaroplastia contacte con un especialista en Cirugía Plástica.

Por Dr. Rubén García-Pumarino Santofimia
Cirugía plástica, estética y reparadora

El destacado Dr. Rubén García-Pumarino es especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. Cuenta con más de una década de experiencia, habiendo realizado estancias en múltiples centros nacionales e internacionales, como el Hospital Universitario La Paz o el Mount Sinai Hospital de Nueva York.

En la actualidad desarrolla su actividad en su propia consulta de cirugía plástica, reparadora y estética, así como en sanidad pública en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y el Hospital Universitario de Móstoles, donde dirige la Unidad de Cirugía de Reconstrucción Mamaria.

Es miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica y de la Asociación Española de Microcirugía, además de doctor "Cum Laude" en medicina por la Universidad de Alcalá de Henares. Es autor de decenas de artículos científicos publicados en las mejores revistas de su especialidad. El doctor también es profesor asociado en la Universidad Complutense de Madrid y es autor de diversos artículos en revistas científicas nacionales e internacionales.

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