Insuficiencia Cardíaca: ¿cómo debe abordarse y tratarse?

Escrito por: Dr. Edgardo Kaplinsky
Publicado:
Editado por: Alicia Arévalo

¿Qué es la insuficiencia cardíaca?

La principal función del corazón es contraerse en forma coordinada para impulsar un volumen de sangre oxigenada suficiente para satisfacer las necesidades metabólicas del organismo. Para ello, sus 2 aurículas (izquierda y derecha) y 2 ventrículos (izquierdo y derecho) se alternan rítmicamente durante fases de contracción y relajación.

Llamamos insuficiencia cardiaca (IC) a la situación en que dicha función de bomba es ineficaz y por tanto el volumen de sangre oxigenada eyectada es insuficiente para cubrir la demanda. Al expulsar mal la sangre, esta se acumula en forma de fluidos en los pulmones, piernas, abdomen, etc, originando los principales síntomas y signos de la enfermedad.
 

¿Cuáles son sus principales causas?

La IC es un síndrome a la cual se llega por diversas causas:

  • Consecuencia temprana o tardía de un infarto de miocardio (una arteria cardíaca se obstruye y el tejido miocárdico que irriga se muere)
  • En el curso de una enfermedad crónica como la diabetes o la hipertensión arterial (mal controladas o no controladas).

La IC también puede ser de causa toxica debida al abuso del alcohol o como efecto secundario de ciertos antineoplásicos (principalmente para cáncer de mama). Por otra parte, si las válvulas cardíacas no funcionan correctamente (valvulopatías) también pueden acarrear IC y además, existen causas inflamatorias del miocardio (miocarditis) o causas no identificadas (idiopáticas) que pueden originar IC.

 

Una insuficiencia cardíaca puede ser una consecuencia temprana o tardía de un infarto de miocardio.
 


¿Qué factores pueden influir en su aparición? ¿Pueden evitarse?

Múltiples factores afectan la aparición clínica de la enfermedad y evidentemente el principal es la evolución natural de la causa que la origina (no identificación, tratamiento incorrecto, insuficiente o no tratamiento).

Otras causas incluyen el abandono o interrupción del tratamiento (cuando es correcto), la ingesta elevada de sal en la dieta, el abuso de bebidas alcohólicas, la realización de esfuerzos físicos desproporcionados, la exposición a temperaturas extremas (frío o calor), el efecto desencadenante de otra patología coincidente (bronquitis, neumonía, gripe, etc) o bien factores como el sobrepeso, tabaquismo, etc.
 

¿Qué síntomas alertarán al paciente de estar sufriendo una descompensación de su insuficiencia cardíaca si esta fuera previamente conocida o de su aparición, si esta aún no estuviera diagnosticada?

La IC es una enfermedad crónica y puede durante mucho tiempo no presentar síntomas pero cuando estos aparecen, los principales son:

  • Fatiga, cansancio o “falta de aire” en forma progresiva ante el esfuerzo
  • Sensación de extenuación prolongada luego de un esfuerzo
  • Dificultad para respirar cómodamente estando acostado, necesidad de dormir con varias almohadas o sensación de ahogo que obliga al paciente a sentarse o incorporarse
  • Rápida ganancia de peso (hasta más de 1 kg por día)
  • Hinchazón de abdomen, piernas o tobillos
  • Necesidad de orinar varias veces durante la noche.
  • Tos y pitidos fundamentalmente durante la noche y disminución de la cantidad de orina emitida durante el día
  • Dolor torácico, mareos, palpitaciones, pérdida del apetito, depresión etc.


¿Cómo se diagnóstica?

La IC no diagnosticada y evidentemente no tratada tiene en general mal pronóstico y por tanto, es vital su identificación y control.

Los principales recursos orientativos o diagnósticos para IC son:

  • La sospecha clínica fundada (fatiga, falta de aire, edemas, etc…)
  • Una radiografía de torax mostrando un corazón agrandado de tamaño con o sin signos de congestión pulmonar
  • Un ecocardiograma doppler, el cual permite medir las cavidades cardiacas, valorar las válvulas y establecer la función del corazón
  • Ciertas determinaciones especificas de analítica ( péptidos natriuréticos)
  • Otros recursos adicionales como cateterismos, estudios de radioisótopos, resonancia magnética, etc, permiten afinar o dan mayor certeza al diagnóstico.
     

¿Cómo debe abordarse y tratarse?

En todo caso y si se conoce la causa etiológica de la IC, esta debe tratarse: controlar la hipertensión arterial, tratar la cardiopatía isquémica (fármacos, cirugía de revascularización o intervencionismo) o corregir, la enfermedad valvular, etc.

Independientemente, es menester:

  1. Cumplimentar en forma efectiva la medicación recetada
  2. Seguir una dieta hiposódica y evitar la excesiva ingesta de líquidos
  3. Discontinuar el tabaquismo y reducir o eliminar el consumo de bebidas alcohólicas
  4. Mantenerse en un peso corporal adecuado
  5. Evitar exposición a temperaturas ambientales extremas, estrés excesivo y ejercicio físico extenuante
  6. Controlar en forma diaria el peso corporal (pesarse) y llevar una vida activa.
  7. Procurar el manejo efectivo de otras patologías eventualmente concomitantes (diabetes, anemia, enfermedades tiroideas o respiratorias, apneas del sueño, etc).
  8. Vacunarse regularmente (gripe, neumococo, etc).


Respecto al tratamiento los principales elementos son:

  1. Los diuréticos (furosemida, torasemida, etc) que reducen la congestión y los edemas (pulmonar, piernas, abdomen, etc).
  2. Los vasodilatadores que disminuyen la tensión arterial y la resistencia al vaciado del corazón. Aquí están principalmente los IECAS o inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (enalapril, ramipril, etc) y los ARA-II o antagonistas de los receptores de angiotensina (losartan, valsartan, etc). Más recientemente, se ha incorporado en este grupo, un vasodilatador dual el sacubitril/valsartan para aquellos pacientes sintomáticos a pesar de un tratamiento óptimo con alguno de los 2 anteriores (reemplazo).
  3. Los betabloqueadores (bisoprolol, nebivolol, etc) que disminuyen las pulsaciones del corazón permitiéndole con ello una mayor eficiencia (en los intolerantes, la opción de reemplazo es la ivabradina).
  4. La digoxina que mejora discretamente la capacidad contráctil del corazón y está indicada principalmente cuando la IC coexiste con una arritmia llamada fibrilación auricular.
  5. Hay casos en que se tiene que recurrir al implante de distintos dispositivos como por ejemplo es el caso de pacientes que continúan sintomáticos a pesar de un tratamiento correcto y presentan una alteración especifica en el electrocardiograma (bloqueo de rama izquierda del Haz de His). Estos pueden beneficiarse de la terapia de resincronización (un marcapasos especial) el cual estimula ambos ventrículos en forma simultánea. Otros pacientes con determinadas arritmias malignas o bien, con alta probabilidad de morir súbitamente son candidatos a un DAI (desfibrilador automático implantable) que mediante una descarga eléctrica interna puede neutralizar una arritmia grave.
  6. Finalmente, los pacientes con escasa autonomía o con múltiples descompensaciones pueden ser visitados en hospital de día para realizar en forma pautada (semanal), ciertos tratamientos intravenosos específicos (inotrópicos) o bien si reunieran determinadas condiciones, eventualmente ser candidatos a trasplante cardiaco.

Por Dr. Edgardo Kaplinsky
Cardiología

El Dr. Kaplinsky es un reputado especialista en Cardiología. Cuenta con más de 20 años de experiencia en la profesión y una extensa formación en diversos campos de la especialidad. En concreto, se formó en insuficiencia cardíaca, incluyendo entrenamiento en trasplante cardíaco y en el abordaje de otros tópicos, tales como hipertensión pulmonar y terapia de resincronización. Por otra parte, ha participado en diversos estudios multicéntricos como investigador clínico, ha sido asesor de la industria farmacéutica y es autor de numerosas publicaciones científicas de su especialidad. Es miembro activo de las Sociedades Española (SEC) y Europea de Cardiología (ESC) y, en ambos casos, forma parte de los grupos de trabajo de insuficiencia cardíaca. Ha sido también presidente de la Sociedad Española de Médicos Extranjeros (Semex). Actualmente ejerce como adjunto de Cardiología del Hospital Municipal de Badalona, mientras que su práctica privada la realiza en Milenium Centro Médico Iradier - Sanitas. Por último, cabe remarcar que el Dr. Kaplinsky atiende a pacientes en español e inglés.  

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