Inmunidad y COVID-19: ¿habrá rebrotes del coronavirus?

Escrito por: Dr. Manuel Menduiña Guillén
Publicado:
Editado por: Alicia Arévalo Bernal

¿Todo el mundo crea anticuerpos una vez pasado el COVID-19?

En cuanto la inmunidad frente a la CoVid-19, conviene destacar de una parte importante de los pacientes desarrolla inmunidad humoral, esto es anticuerpos de tipo inmunoglobulinas específicas contra el virus Ig M, e IgG; los anticuerpos de recuerdo que quedan tras una infección aguda son del tipo Ig G. Los del tipo Ig M, son positivos durante la fase aguda de la enfermedad y desaparecen a las 4 o 5 semanas.  Ahora bien, por una parte hemos visto algunos (pocos) pacientes con cuadros leves y no tan leves de infección por el virus en los que no se han detectado ninguno de estos anticuerpos.

 

Se está comentando que las pruebas de anticuerpos que se están realizando no garantizan una inmunidad como tal, ¿esto qué significa?

Por otra parte de acuerdo, a los últimos informes científicos las pruebas de detección de anticuerpos (test serológicos) únicamente indican que una persona ha generado estos ante el virus tras haberlo superado, pero no todos estos tienen capacidad protectora frente a nuevas infecciones.

 

¿Cómo se realiza una prueba de anticuerpos?

Las técnicas de determinación de anticuerpos pueden ser de dos tipos:

  1. Test rápidos serológicos, que pueden realizarse con sangre capilar y que tienen distinta sensibilidad (entre el 40 y el 70%).
  2. Técnicas de ELISA.

La fiabilidad de los test serológicos, aunque se perfecciona día a día, no es todavía suficientemente elevada como para ofrecer garantías que nos aseguren quién es portador de anticuerpos y quién no.


 

Cada a día aprendemos nuevos aspectos del comportamiento
de la COVID-19 y de sus mecanismos de la respuesta inmune.

 

¿Cuál es la diferencia entre anticuerpos y respuesta inmunitaria?

La respuesta de nuestro sistema inmunitario ante un virus se construye mediante un proceso de alta complejidad en el que intervienen distintos tipos de anticuerpos, células inflamatorias, linfocitos, macrófagos, etc. y en la que se secretan también sustancias proinflamatorias, como las llamadas citoquinas.
 

Se cree que en los pacientes graves esta cascada inflamatoria se pone en marcha, sin control produciéndose una hiperrespuesta inmune, que activa de forma incontrolada un proceso inflamatorio que conduce una afectación dela totalidad de ambos pulmones provocando un distress respiratorio, proceso grave que requiere ventilación mecánica .
 

¿Realmente está habiendo ‘reinfecciones’?

En un estudio desarrollado en China, con una muestra de 175 pacientes, se releva la detección de niveles bajos de anticuerpos neutralizantes en algunos de los pacientes que habían conseguido superar la enfermedad. Hecho que sugiere que la inmunidad celular juega también un papel fundamental en el proceso de curación.
 

Los anticuerpos neutralizantes otorgan una capacidad protectora más duradera que aquellos que son detectados por los test rápidos. “Ningún estudio ha evaluado si la presencia de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 confiere inmunidad a una infección posterior por este virus”. Sospechamos que sí y en los próximos meses lo comprobaremos, tampoco se sabe cuánto tiempo perduraran los niveles detectados de anticuerpos.
 

Se han descrito algunos casos de reinfección por la COVID-19. Afortunadamente son muy pocos. No sabemos si corresponden a pacientes que han padecido la infección, pero que produjeron nula o escasa respuesta de anticuerpos, pero lo que sí parece es que las reinfecciones no revisten la misma gravedad.
 

Solo en algunas zonas una máximo del 15% de los ciudadanos de nuestro país está inmunizado contra la COVID-19, por lo que la tan anhelada inmunidad de rebaño (que debería contar con al menos el 60% de las personas inmunizadas, para ejercer un protección de la población vulnerables no inmunizada) no impedirá la propagación del virus según los planes de desescalada de los distintos países. Además no podemos olvidar que los casos asintomáticos han sido los grandes vectores de expansión del virus.
 

Es posible que, en el futuro, se produzcan nuevas cepas y esperamos que no sean más virulentas o con mayor capacidad patogénica como para poder desafiar a la inmunidad que se va desarrollando.


Día a día vamos aprendiendo nuevos aspectos del comportamiento de la COVID-19 y de sus mecanismos de la respuesta inmune que este produce, pero todavía nos quedan numerosos aspectos a descubrir.

Por Dr. Manuel Menduiña Guillén
Medicina interna

El Dr. Manuel Menduiña es licenciado en Medicina y Cirugía en la Universidad de Granada, especialista en Medicina Interna y Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada, con la calificación de Cum Laude. Ha realizado varios másteres de especialización: en enfermedad tromboembólica, en enfermedad cardiovascular y en ecografía clínica, entre otros. Además es obesidad y en el tratamiento de la obesidad con el Método PNK.

Su formación abarca todas las áreas de la medicina interna aunque tiene sobrada experiencia en obesidad, diabetes mellitus, hipertensión y riesgo vascular así como en enfermedad tromboembólica, tanto arterial como venosa.

Actualmente compagina su actividad en la sanidad pública en el Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada con su actividad privada en la Policlínica Medical Plena.

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