Daño cerebral sobrevenido: la importancia de actuar de inmediato

Escrito por: Dr. José Rubí Callejón
Publicado: | Actualizado: 04/02/2019
Editado por: Carlota Rincón Muñoz

El daño cerebral sobrevenido es la consecuencia de una lesión súbita en el cerebro. Esto produce, a la persona que lo sufre, alteraciones en el ámbito físico, cognitivo, emocional y/o conductual.

 

¿Cuáles son las causas del daño cerebral sobrevenido?

Algunas de las causas más frecuentes del daño cerebral sobrevenido son:

  • Traumatismo craneoencefálico por accidente de tráfico, accidente laboral o deportivo.
  • Icuts o accidentes cerebrovasculares producidos por una interrupción del sistema de riego sanguíneo. Puede suceder por la oclusión de una arteria, como por ejemplo, embolias y trombosis, o por la rotura de un vaso sanguíneo que incluye la ruptura de aneurismas o malformaciones de las venas y arterias que riegan el cerebro.
  • Anoxias o hipoxias se producen por la falta de oxígeno en el cerebro durante un tiempo determinado. Esto provoca la muerte neuronal de parte del tejido del cerebro.
  • Tanto los tumores cerebrales como sus tratamientos pueden causar daños en el tejido cerebral circundante.
  • Procesos infecciosos como la meningitis o encefalitis.

 

¿Cómo se manifiesta el daño cerebral sobrevenido?

El daño cerebral puede afectar a diferentes áreas de funcionamiento del ser humano. Los déficits van a depender del tipo, la zona y la gravedad de la lesión. Estas alteraciones se pueden agrupar en:

  • Déficits físico motores que afectan a la capacidad de mantenerse de pie, el movimiento, temblores, falta de sensibilidad etc.
  • Déficits cognitivos y de aprendizaje entendidos como alteraciones del lenguaje, alteraciones del pensamiento y alteraciones en la regulación de la conducta propositiva.
  • Alteraciones en la comunicación produciendo la incapacidad para la expresión y/o la comprensión oral, como la como disfasia o afasia. En algunos casos se puede producir una alteración exclusiva de la articulación del lenguaje, de intensidad variable, sin alteración en la expresión o comprensión del mismo.
  • Alteraciones conductuales y/o emocionales que pueden responder a dos mecanismos: la falta de inhibición o en su contrario, el exceso. Además, a nivel emocional es probable que la persona sufra de irritabilidad, impaciencia y explosiones de ira, o mostrar depresión, desánimo o labilidad emocional.
El daño cerebral sobrevenido es la consecuencia de una lesión súbita en el cerebro

Tratamiento neurorehabilitador para el daño cerebral sobrevenido

El periodo de rehabilitación especializada comienza cuando el paciente que ha sufrido un daño cerebral es dado de alta en el hospital.

El tratamiento tiene como objetivo conseguir la recuperación del daño neurológico en su mayor medida, a la vez que la capacidad funcional del paciente. Todo esto debe de realizarse en el menor tiempo posible, lo que facilitará su independencia y reintegración en su entorno, familiar, social y de trabajo.

Para que el tratamiento sea eficaz, hay que tener en cuenta cuatro características fundamentales:

  • No demorar el inicio del tratamiento ya que hay un periodo de tiempo en el que la recuperación es mayor, lo que significa que cuanto antes se empiece, menos secuelas quedarán. El grado de mejoría mayor se ve durante los tres primeros meses del tratamiento, y a los seis meses se puede observar una recuperación funcional. En algunos casos, esta rehabilitación puede ser beneficiosa hasta un año después de la lesión cerebral.
  • Las terapias intensivas disminuyen el grado de discapacidad garantizando la máxima actividad terapéutica.
  • El tratamiento debe ser individualizado con unos objetivos y planes de intervención. Además, se debe de evaluar el proceso periódicamente.
  • Las alteraciones neurológicas tienen que abordarse de manera organizada y siguiendo los consejos de los profesionales que trabajan conjuntamente por un objetivo común; neurólogo, fisioterapeuta, neuropsicólogo, logopeda y terapeuta ocupacional.

La duración de este proceso es variable y depende de dos factores fundamentales:

  • El grado del daño neurológico, ya que cuanto mayor sea el daño peor recuperación tendrá.
  • La evolución del paciente durante el tratamiento.

Se recomienda realizar revisiones periódicas cada 6 meses para pacientes que tengan algún grado de discapacidad. De esta manera se podrá detectar de manera precoz la aparición de deterioro funcional.

Por Dr. José Rubí Callejón
Neurología

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada, el Dr. Rubí Callejón es un reputado especialista en Neurología. Formado a través del MIR en Neurología por el Complejo Hospitalario de Torrecárdenas, el Dr. es actualmente Director Asistencial de su propia clínica y Facultativo Especialista de Área en el Hospital de Poniente. Compagina su labor asistencial con su labor docente en la formación en Neurología de los médicos internos residentes (MIR) de Medicina Familiar y Comunitaria del Hospital de Poniente. Es miembro de numerario de la Sociedad Española de Neurología y de la Sociedad Andaluza de Neurología. 

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