Ortopedia dental y facial

Dr.Prof. Miguel Merino Arends - Odontología y estomatología

Publicado el: 08/11/2021

Índice: 

  1. ¿Qué es la ortopedia dental y facial?
  2. ¿Por qué se realiza?
  3. ¿En qué consiste la ortopedia dental y facial?
  4. Preparación para el tratamiento
  5. Cuidados tras el tratamiento
  6. ¿Cuáles son las alternativas de la ortopedia dental y facial?
     

¿Qué es la ortopedia dental y facial?

La ortopedia dental y facial se encarga de la corrección o modificación de las estructuras esqueletales en el rostro. En general, se suele indicar a pacientes con problemas en la estructura ósea, con el objetivo de lograr una dentición con la posición correcta, una armonía facial y equilibrio en la oclusión.

Se suele aplicar en la infancia o en la adolescencia. Es decir, la recomendación es aplicar este tipo de tratamiento antes de los 12 años, ya que la estructura facial está en desarrollo.

Se sirve de unos aparatos removibles o fijos, en función de la problemática de cada paciente.
 

¿Por qué se realiza?

La ortopedia dental y facial suele intervenir para corregir anomalías en la deglución, la fonación, la respiración y la succión. Es decir, es una técnica que evita las complicaciones de la masa ósea mandibular, que puede generar problemas para respirar, comer o vocalizar.

La ortopedia dental y facial está indicada ante las siguientes patologías:

  • Prognatismo: consiste en una extensión o crecimiento excesivo de la mandíbula o maxilar inferior. Esto tiene no solo consecuencias estéticas que podrían preocupar al paciente, sino también genera complicación para hablar y para masticar. Cuando una persona sufre prognatismo puede sufrir dolores de cabeza fuertes y dolor en las articulaciones.
     
  • Retrognatia mandibular: en estos casos el hueso inferior crece poco o de una manera incorrecta, por lo cual no existe alineación de las dos mandíbulas y la superior sobresale sobre la inferior. Las consecuencias suelen ser la dificultad para masticar, articular y vocalizar, además de la apnea del sueño. La ortopedia dental y facial puede ayudar a corregir el problema adelantando la mandíbula.
     
  • Ortodoncia: en muchos casos puede ser recomendable acompañar la ortodoncia con un tratamiento de ortopedia, ya que uno corrige la posición de los dientes y el otro las malformaciones o anomalías de los huesos maxilares. Cuando es una ortodoncia fija normalmente se indica ortopedia interceptiva. Esto es de gran ayuda, ya que ambos tratamientos se complementan y se acortan los tiempos.
     

¿En qué consiste?

Dentro de la ortopedia dental y facial existen diversas técnicas que se pondrán en práctica según la situación de cada paciente. Este tipo de tratamiento puede utilizar aparatología fija o removible y la elección de una u otra debe ir en función de la patología de cada paciente.

Por otro lado, es un método indoloro y casi todos los pacientes se adecúan a este tipo de tratamiento sin problema.

La ortopedia dental y facial suele intervenir para corregir anomalías
en la deglución, la fonación, la respiración y la succión

Preparación para un tratamiento de ortopedia dental y facial

La ortopedia dental y facial no requiere una preparación por parte del paciente, pero sí es importante prestar atención a la higiene durante todo el proceso.

Además, como los materiales utilizados suelen ser removibles, se requiere una colaboración comprometida por parte del paciente, ya que de lo contrario los tratamientos se alargan o no consiguen los resultados esperados.
 

Cuidados tras la intervención

La duración de un tratamiento de ortopedia dental y facial depende los objetivos que tenga pero, en la mayoría de los casos, suele tardar entre 6 y 18 meses.

Una vez terminado el tratamiento, si se ha utilizado aparatos removibles, es muy probable que se requiera un tratamiento de ortodoncia fija y ortopedia interceptiva.

 

Alternativas a la ortopedia dental y facial

Este tratamiento se aplica en la infancia o adolescencia, por lo que si no ha sido así habrá que buscar una alternativa. Una de ellas es el tratamiento con ortodoncia, aunque en la mayoría de los casos la corrección ósea se logra mediante la cirugía maxilofacial.