Regeneración de tejidos mediante Factores de Crecimiento

Escrito por: Dr. Miguel Ángel Hernán Prado
Publicado: | Actualizado: 17/07/2018
Editado por: Top Doctors®

¿Qué son los Factores de crecimiento?

Los llamados “Factores de Crecimiento” son proteínas que nuestras propias células producen y que se encargan de estimular la proliferación celular y de mantener su supervivencia y equilibrio en el organismo.

El Plasma Rico en Plaquetas o Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRGF, por sus siglas en inglés) es un preparado que se obtiene tras un proceso de centrifugado de la sangre del propio paciente, gracias al cual se liberan factores de crecimiento específicos.

La aplicación de los factores de crecimiento estimula y acelera los procesos de cicatrización y regeneración de la mayoría de los tejidos que componen nuestro organismo.

 

¿Qué lesiones pueden tratarse con Factores de Crecimiento?

Es una técnica con posibilidades de aplicación en muchas patologías musculares (rotura fibrilar), tendinosas (tendinopatía, rotura parcial degenerativa, epicondilitis, fascitis), ligamentosas y articulares (condropatía, artrosis inicial, esguince, reparación de menisco).

 

¿Cómo se realizan las infiltraciones de PRGF?

Para infiltrar el PRGF el primer paso es la obtención de sangre del paciente a través de un proceso de extracción convencional. Posteriormente esta pequeña cantidad de sangre se trata y centrifuga para conseguir aislar la fracción que tenga una mayor concentración de plaquetas, que será la que contenga los factores de crecimiento.

Para completar el proceso, el compuesto que ha sido obtenido se administrará al paciente a través de una infiltración directa aplicada sobre la zona lesionada o introducida bajo visión directa mediante una artroscopia. En ocasiones puede ser necesario que la infiltración se realice en quirófano y con una leve sedación.

 

¿Cuántas se realizan?

Generalmente suele bastar con una única infiltración para la mayoría de los casos, pero en algunas localizaciones y en casos graves es recomendable aplicar unas 2 o 3, dejando pasar un plazo de unas 2 semanas entre cada una de ellas.

 

¿Cuál es el tiempo de recuperación?

Los síntomas del paciente empiezan a aliviarse transcurridas unas 4 o 5 semanas desde la primera infiltración. A partir de ese momento las molestias ceden poco a poco. El paciente debe ser consciente de que al tratarse de una terapia biológica y no medicamentosa es necesario que pase un tiempo para su actuación y por tanto la mejoría no es del todo inmediata.

 

¿Puede haber complicaciones?

En algunas ocasiones pueden existir molestias ocasionales y autolimitadas en el lugar donde se ha realizado la punción para la infiltración o en las articulaciones.  Como el PRFG está compuesto por la sangre del propio paciente y no se le añade ningún tipo de componente externo, no es posible que se desarrolle rechazo ni alergia al implantarlo. Además al ser una terapia biológica sin medicamentos no existen tampoco contraindicaciones relacionadas con su administración.

Por Dr. Miguel Ángel Hernán Prado
Traumatología

Reconocido experto en cirugía artroscópica de hombro y rodilla, con más de 20 años de experiencia en hospitales privados y públicos. Ha pubicado numerosos artículos en revistas científicas nacionales e internacionales, además de asistir en calidad de ponente a múltiples congresos de la especialidad. En la actualidad, es jefe de sección de Cirugía Ortopédica y Traumatología en el Hospital Universitario de Santa Cristina.

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