Cuándo y cómo deben operarse los juanetes

Los juanetes: cuándo y cómo deben operarse

Escrito por: Dr. Eduard Rabat Ribes
Publicado: | Actualizado: 15/08/2018
Editado por: Patricia Pujante Crespo

El Dr. Eduard Rabat, cirujano Ortopédico, Traumatólogo y especialista en Cirugía del Pie y Tobillo y responsable de la “Unidad de Cirugía de pie y tobillo” en el Hospital Quirón Barcelona, explica cómo tratar los juanetes o hallux valgus, una molesta deformidad del dedo gordo del pie, cuándo deben intervenirse y cuáles son las mejores técnicas quirúrgicas.

 

¿Todos los juanetes son iguales, todos duelen?

Lo que popularmente se conoce como juanete y que científicamente llamamos hallux valgus es una deformidad compleja del antepie, y una de las más comunes, donde coexisten varios factores:

  • el grado de separación entre el primer y el segundo metatarsianos
  • la caída o desviación del dedo gordo hacia el quinto dedo
  • el bulto en la cara interna del pie

Podríamos decir que todos los juanetes presentan la misma fisiopatología pero con grados de gravedad diferentes que dependen de lo acusados que sean los elementos que acabamos de citar.

En relación al dolor hay que decir que no todos los hallux valgus son dolorosos, y que el dolor no es directamente proporcional a un mayor o menor grado de deformidad. A consulta acuden pacientes con enormes juanetes y apenas dolor y pequeñas deformidades que les hacen la vida imposible.

El juanete es una deformidad que no siempre puede causar dolor, y que debe estudiarse bien antes de ser operado - Top Doctors
El juanete es una deformidad que no siempre puede causar dolor,
y que debe estudiarse bien antes de ser operado

 

Si el dolor no está siempre presente, ¿qué problemas presenta un paciente con el antepie deformado?

Efectivamente, debemos hablar de antepies deformados. El juanete, aunque no sea el elemento doloroso, crea una serie de alteraciones en el resto del antepie que son los que traen al paciente a consulta. Una de las peores consiste en colocar el pie de lado al caminar, lo que denominamos marcha en supinación. Esto es común a todos los pacientes con hallux valgus.

La desviación del primer dedo acaba por deformar a los dedos laterales en martillo o garra y la marcha en supinación provoca un desplazamiento de la zona de carga del primer metatarsiano a los metatarsianos laterales. Este fenómeno, con el paso del tiempo, induce a la aparición de callosidades en el metatarsiano que pueden terminar siendo muy dolorosas, lo que conocemos como metatarsalgia.

Así pues partimos de un juanete que no duele y terminamos encontrando un antepie completamente deformado con dolor en varios puntos, normalmente los dedos y el metatarso.

Para entender el sufrimiento que puede experimentar el paciente pensemos en un hombre o una mujer trabajando en pie todo el día o parte de él con un zapato cerrado, soportando todos estos roces y dolores continuamente.

 

¿Cuándo se recomienda operar el juanete?

Sería conveniente empezar por decir cuándo “no” debe operarse. En cirugía del pie tenemos una máxima, que es no operar nunca a un paciente que no tiene ningún dolor ni ninguna dificultad. Nunca debe operarse un juanete por pura estética, en el sentido en que se puede operar una nariz o un pecho; esto puede conducir a enormes fracasos.

Un hallux valgus es quirúrgico cuando provoca dolor o cuando el grado de deformidad es tan severo que impide el uso de un calzado normal. Es decir, que el paciente no puede utilizar zapatos corrientes porque entonces el dolor aparece rápidamente.

 

Una vez decidida la intervención, ¿deben corregirse todas las deformidades o solo el juanete?

Siempre se recomienda corregir todas las deformidades de una sola vez, aunque esto pueda comportar un mayor tiempo de recuperación.

El objetivo de la cirugía es recuperar la armonía en la función del pie. Esto se consigue en base a buscar restablecer la anatomía normal, manteniendo al máximo la movilidad de las articulaciones, lo que es básico para poder caminar sin problemas, utilizar zapatos a la moda y practicar deporte. En este sentido no podemos dejar elementos por corregir que después puedan ser causa de dolor.

 

¿Los pies operados quedan estéticamente aceptables?

Que un pie operado sea estéticamente bonito es de la máxima importancia. Aún más si tenemos en cuenta que la gran mayoría de nuestros pacientes son mujeres y que en nuestra sociedad el pie se enseña y luce durante muchos meses al año con zapatos abiertos.

Las señoras cuidan mucho la estética de sus pies, tanto como el de sus manos, y por eso utilizamos técnicas quirúrgicas que buscan una corrección natural lo más cercana posible a un pie normal, sin cicatrices antiestéticas (cirugía mínimamente invasiva), que después permitan el uso del zapato que ellas desean.

Pero, además, debemos considerar que normalmente un pie bonito, bello, después de una cirugía, va a corresponderse con un pie funcionalmente correcto.

 

Técnicas quirúrgicas más recomendables para corregir los juanetes

Siempre decimos que una cirugía de antepie debe ser capaz de corregir todas las deformidades que este presenta. Debemos huir de técnicas milagrosas que solo eliminan el bulto adyacente al dedo gordo. La recuperación de la cirugía en estos casos es tan rápida como la reaparición de la deformidad y el dolor.

Para corregir un hallux valgus deben restablecerse los ejes normales de los huesos y esto solo se consigue cortando los huesos (osteotomías) y modificando su posición. Por eso en un gran número de casos después se precisa el uso de tornillos o algún otro material de osteosíntesis para mantenerlos en su posición correcta. Esto no es ningún inconveniente y no representa ningún sufrimiento adicional para los pacientes.

 

¿Cirugía abierta, cirugía percutánea?

En función de la formación y preferencias de cada especialista en Traumatología estas técnicas pueden efectuarse de forma tradicional (cirugía abierta) o mediante cirugía mínimamente invasiva (cirugía percutánea).

Personalmente en la mayoría de los casos aplico la cirugía percutánea por las ventajas que presenta para los pacientes. Con este tipo de cirugía podemos aplicar las mismas técnicas que en cirugía abierta. Ofrecen un alto grado de eficacia pero de forma mínimamente invasiva.

Dolor mínimo o nulo, ausencia de cicatrices, procedimientos ambulatorios con una rápida reincorporación a la vida laboral y social. Hoy en día los pacientes no pueden permitirse abandonar su actividad laboral durante mucho tiempo y por eso la cirugía debe adaptarse a sus necesidades.

Por Dr. Eduard Rabat Ribes
Traumatología

Destacado traumatólogo con más de 35 años de experiencia. Está especializado en la Cirugía del pie y es experto en juanete, pie plano y neurinoma de morton. Actualmente tiene una consulta privada en el Hospital Quirón de Barcelona. 

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