Los chicles sin azúcar evitan la aparición de caries
Escrito por:Usualmente para referirnos a los chicles, caramelos y gominolas hablamos de dulces, en general. Sin embargo, vale la pena marcar una diferencia entre ellos, ya que no tienen las mismas consecuencias sobre nuestra salud. Los chicles que no contienen azúcar son beneficiosos para nuestros dientes porque funcionan como un limpiador y ayudan a mantenernos libres de caries. En la actualidad este tipo de chicles se han convertido en un complemento de las estrategias de prevención existentes para detener el desarrollo de bacterias bucodentales.

La mayoría de chicles sin azúcar que se comercializan actualmente tienen un sustituto del azúcar que se conoce como xilitol. Este es un edulcorante natural que procede de la madera de abedul y por tanto no es fermentable por las bacterias cariógenas. El xilitol no sólo sustituye el azúcar, sino que también inhibe el crecimiento de bacterias en la boca, ya que estas pierden la capacidad de adherirse al diente.
Por otro lado, el hecho de masticar un chicle estimula la producción de saliva y esto tiene dos ventajas importantes. En primer lugar, la saliva neutraliza los ácidos causados por las bacterias y, en consecuencia, protege el esmalte dental. Además, la saliva posee calcio y fosfato de hierro, ambos beneficiosos para los dientes. En segundo lugar, la acción de masticar ayuda a eliminar los restos de comida que se han quedado adheridos entre los dientes. Es decir, la misma acción mecánica de masticar colabora para mantener la higiene bucal.
Aparte del xilitol, muchos fabricantes incluyen en los chicles sin azúcar una sustancia que ayuda a fortalecer el esmalte de los dientes y los hace más resistentes. Esta se conoce como Recaldent y consiste en caseína fosfopéptidos amorfo fosfato de calcio (CPP-ACP).
¿El chicle sin azúcar sustituye el cepillado de dientes?
Normalmente se alienta a los pacientes a sustituir las chuches por chicles sin azúcar. Sin embargo, es importante advertir que el masticar este tipo de chicles no reemplaza la rutina de higiene bucal diaria y mucho menos el cepillado dental nocturno. Es decir, la recomendación de los especialistas en Odontología sigue siendo cepillarse los dientes al menos dos veces al día con dentífrico y limpiar la placa acumulada entre los dientes diariamente con hilo dental.
Otro aspecto importante es prestarle atención a la alimentación y su consistencia, ya que no es lo mismo masticar una fruta que tomarla en forma de batido.
Por último, también hay que tener en cuenta la necesidad de una limpieza profesional una vez al año. La formación de placa y sarro es inevitable, aunque nos cepillemos los dientes cada día. Esto es así porque existen zonas donde no es fácil acceder a través del cepillo o el hilo dental y, una vez que se ha generado sarro, no es posible eliminarlo durante el cepillado.
En conclusión, una higiene dental correcta, buenos hábitos de alimentación y una revisión anual al dentista, son fundamentales para mantener una boca sana y libre de caries.