Hacer frente al dolor crónico: una necesidad

Escrito por: Dra. Alba Violeta Gándara Carrasco
Publicado: | Actualizado: 14/11/2018
Editado por: Yoel Domínguez Boan

La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) y la Sociedad Española del Dolor (SED) definen el dolor como “una experiencia sensorial o emocional desagradable” que se “asocia a un daño real o potencial en un tejido”. Existen dos tipos de dolor: el dolor agudo, que permite localizar una zona concreta o saber que se necesita una atención en un momento concreto. Por su parte, el dolor crónico es distinto, ya que puede extenderse a semanas, meses o años. Algunos ejemplos son el dolor por cáncer, la fibromialgia, la artritis o la diabetes. La Dra. Alba Violeta Gándara, especialista en Unidad del Dolor de Aurea Clinic explica en qué consiste. 

 

¿Qué diferencia al dolor agudo del dolor crónico?

El dolor agudo es un dolor que se suele aliviar o eliminar cuando se resuelve la lesión o herida que lo causa. Se trata de un dolor que sigue o cumple una importantísima función fisiológica que permite mantener la homeostasis del organismo. Este dolor comienza tras recibir una estimulación nociceptiva por parte del tejido visceral o somático. El dolor se mantiene por la liberación de sustancias alógenas.

Por su parte, se habla de dolor crónico cuando la duración del mencionado dolor supera un periodo de tiempo comprendido entre tres y seis meses. Se tratará de dolor crónico cuando éste se mantenga a pesar de que los factores o las causas que lo produjeron hayan sido curados o eliminados. A su vez, cabe destacar que en los casos de dolor crónico, el dolor no cumple ninguna función biológico-defensiva, puesto que no advierte sobre la lesión en una zona, sino que mantiene el dolor de un problema ya tratado.

Se habla de dolor crónico cuando éste permanece entre tres y seis meses
 

 

Haciendo frente al dolor crónico

¿Se puede acabar con el dolor crónico? La respuesta es sí, pero con matices, ya que se antoja fundamental el diagnóstico e identificación precoz del problema que está causando el dolor. Se puede afrontar el dolor crónico, incluso convivir con él, pero para que el tratamiento contra el dolor tenga éxito, el paciente debe acudir cuanto antes a un especialista, que le aconsejara sobre las pauta a seguir.

No obstante, para poder paliar y poner fin al dolor se necesitará un abordaje multidisciplinar y escalonado de diversas terapias.

A su vez, cabe destacar que el abordaje del dolor crónico debe llevarse a cabo siempre desde un punto de visto global, teniendo siempre en cuenta el dolor somático —dolor cutáneo y dolor profundo—, así como las limitaciones que éste provoca en la vida diaria del paciente tanto a nivel social como funcional y la propia ansiedad que genera sobre los afectados.

La mejor forma de hacer frente al dolor crónico es a partir de una estrategia terapéutica que comprenderá desde los más sencillos procedimientos hasta los más complejos e invasivos con el cuerpo del paciente.

Antes de iniciar cualquier tipo de tratamiento contra el dolor crónico, el primer paso debe ser realizar una exhaustiva historia clínica al paciente. Una vez realizada, se habrá obtenido la base de todos los procedimientos que paulatinamente vendrán después.

En función de las necesidades que se detecten en cada caso, se puede optar en un primer momento por iniciar el tratamiento a base de fármacos, que se pueden combinar con terapias a partir de infiltraciones y otro tipo de procedimientos, como las infusiones intravenosas, el tratamiento mediante radiofrecuencia, la infusión intratecal y la neuromodulación.

Por Dra. Alba Violeta Gándara Carrasco
Unidad del Dolor

Licenciada en Medicina y Cirugía, la Dra. Gándara es una reputada especialista en Unidad del Dolor que en la actualidad desempeña su función en la prestigiosa Aurea Clinic, ubicada en Sevilla. 

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