¿Cómo saber si mi hijo consume drogas?

Escrito por: Amelia Fuentes Valenzuela
Publicado:
Editado por: Alicia Arévalo

Una de las muchas preocupaciones de los padres es que sus hijos consuman sustancias, especialmente en los hijos adolescentes.


Los especialistas en Psicología indican que inicialmente se debe diferenciar entre el consumo esporádico, usual al inicio de una adicción, de una dependencia, momento en el que la familia detecta el problema.


Entre una fase y otra suele transcurrir un periodo de tiempo, que es variable dependiendo de:

  • El tipo de sustancia
  • Las características personales y sociales de la persona
  • La edad de la persona es una de las características que más influyen en la variación de este tiempo de habituación. Normalmente los adolescentes experimentan una habituación rápida, y si, además de esto, si padecen algún problema psicológico o situación de inestabilidad (algo bastante frecuente en la adolescencia), también es muy probable que el periodo de habituación se acorte.
     
Una de las muchas preocupaciones de los padres es que sus hijos adolescentes consuman sustancias.
 


Algunos de los signos más frecuentes de un posible consumo de sustancias son:

  • Incremento del gasto/necesidad de dinero: al iniciarse con un consumo suele pedir dinero a sus padres y parientes con mayor frecuencia e incluso cogerlo en situaciones de descuido de los padres.
  • Salidas a horas desacostumbradas e inesperadas, cambio o evitación de amigos/compañeros con quienes solía salir o estar más pendiente del teléfono: Pueden responder a la búsqueda de proveedores y de la sustancia de que la que tienen la dependencia.
  • Esconder objetos en lugares recónditos de la casa.
  • Modificaciones importantes de comportamiento, de forma brusca:
    • Aparición de un comportamiento muy reservado
    • Discusiones acerca de las normas de convivencia
    • Dificultades para dormir
    • Cambios bruscos de humor, pasando de estar relajado y simpático a suspicaz y agresivo
    • Ruptura de la comunicación familiar
    • Descuido del aseo y aspecto personal


Que un adolescente muestre algunas de estas conductas no significa que tenga un problema de adicción, pero sí es importante que los padres estén atentos y hablen con su hija o su hijo si sospechan que una adicción pueda estar detrás de su comportamiento.


La ayuda a tiempo de un profesional puede evitar que una adicción se establezca, previniendo problemas futuros más graves.

Por Amelia Fuentes Valenzuela
Psicología

La Sra. Fuentes es licenciada en Psicología y ha obtenido diversos másteres en la práctica clínica y la salud mental, especializándose en trastornos de ansiedad y depresión en adultos, así trastornos de la infancia y la adolescencia. Con una experiencia de más diez años, ha combinado su labor asistencial con la docente, habiendo dirigido másteres en las áreas de Terapias Contextuales y de Tercera Generación, Psicología Infantil, en Trastornos del Espectro del Autismo, y en Neuropsicología.

Actualmente trabaja de forma autónoma y es copropietaria del centro de Psicología Mentium, donde atiende a pacientes adultos con problemas de ansiedad, trastornos del estado de ánimo, acompañamiento en Duelo, TLP..., así como con niños y adolescentes, trabajando diferentes perfiles y problemáticas (entrenamiento en manejo emocional, Síndrome de Asperger, ansiedad, depresión infantil, problemas de aprendizaje, TDAH...).

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