Articulación y feminización de la voz

Escrito por: Mariela Astudillo Ramírez
Publicado:
Editado por: Cristina Mateo

 

La importancia del trabajo del trabajo de la articulación en el entrenamiento de la feminización de la voz

 

Desde el comienzo de mi carrera, siempre he otorgado en mis sesiones de feminización y armonización de la voz, un lugar valioso al trabajo de articulación. En efecto, desde siempre he sido bastante sensible acústicamente hablando en cuanto a la calidad del sonido, a su resonancia, al timbre y a su color. Pienso que a lo largo de mis 16 años de profesión, he desarrollado una habilidad que me permite conocer la voz de mis pacientes incluso sin verlas, al igual que detecto cómo colocan la voz, si la articulación y la impostación de la voz son correctas o eficientes.

 

El concepto de feminidad cambia con cada persona, y aunque nosotras, las féminas, no nos expresemos todas de la misma manera, son muchos los parámetros influyentes en el discurso femenino, desde la genética a la educación, pasando por la disposición anatómica de los resonadores y la personalidad de la paciente. Durante el entrenamiento de la voz propuesto en el método Astudillo, se persigue un esquema articulatorio definido correctamente desde el minuto uno, lo que permite desarrollar una articulación más femenina desde la primera sesión brindándole un lugar fundamental en los ejercicios.

 

Especificidad de la articulación femenina

 

En primer lugar, si estudiamos la diferencia entre el discurso femenino y el discurso masculino, observamos claramente que el discurso femenino tiene una articulación más precisa, más abierta, más suave:

  • Articulación más precisa (Consonantes): el punto articulatorio es abordado por la mujer de una forma más concreta y precisa. Por ejemplo, a la hora de articular los fonemas que empiezan con el sonido «T», el ápice de la lengua de la mujer tiende a situarse en un punto preciso detrás de los incisivos superiores y a abordarlo de manera fina. Sin embargo, en el discurso masculino, según mi percepción, el sonido es más explosivo, más «fuerte», más violento y es abordado de manera más grosera y menos precisa.
  • Articulación más abierta (Vocales): cuando las mujeres pronunciamos las vocales, lo que hacemos es abrir más la boca. Esta apertura es acompañada por una expresividad facial más desarrollada y un uso de la musculatura facial más pronunciado que en el hombre. Dicho de otro modo, es como si el sonido saliera más hacia el exterior durante el discurso femenino, dándonos la sensación acústica de una voz más audible y más clara gracias a una impostación más eficiente de la voz. Por eso, en el método Astudillo se trabaja la colocación de la voz y la resonancia desde la sesión uno.
  • Articulación más suave: hay un enlace entre la pronunciación de las vocales y las consonantes que produce oralmente y a nivel auditivo una percepción de los sonidos, de los fonemas, de las palabras y de las frases mucho más dulce que en el hombre. En efecto, generalmente, el discurso femenino suele ser menos explosivo, menos abrupto, la articulación es menos pronunciada, la musculatura se encuentra más relajada y más flexible, y el resultado es más «suave».

 

Es más, a lo largo de todos estos años he observado en mis pacientes, una tendencia general a presentar, al principio del entrenamiento, una articulación cerrada, ya sea hipertensa o con tendencia a la hipotonía.

 

El grado de apertura está relacionado con la personalidad de la paciente. 

 

Podemos encontrarnos con dos tipos de casos:

 

  • Pacientes con una articulación demasiado tensa debido a que la paciente intenta ocultar su voz mediante una articulación cerrada. En este caso, la paciente controla constantemente su articulación, lo que le provoca tener una articulación demasiado pronunciada, demasiado fuerte, poco o no flexible.
  • Pacientes con una articulación excesivamente relajada (casi hipotónica), que conduce a una articulación a veces poco inteligible, relacionada a menudo con una falta de expresividad facial durante el discurso. Muchas pacientes se ven forzadas a ocultar su identidad adoptando por obligación patrones expresivos masculinos, lo que les lleva a reducir su expresividad facial y, por lo tanto, su articulación se ve afectada.

 

Asiduamente, he asociado el trabajo de la articulación con el trabajo de la expresión y la expresividad facial. Es más, creo que los dos están estrechamente relacionados y que en la vía muscular, es importante asociarlos con el objetivo de obtener mejores resultados. Así, en mi método trabajo lo que llamo «la apertura de la máscara», abriendo no sólo la articulación sino también el rostro a nivel expresivo.

 

Para ello, es importante desarrollar la musculatura oro-facial desde la primera sesión. Todo está relacionado. Así, conseguiremos durante el entrenamiento, una articulación cada vez más abierta, cada vez más relajada, cada vez más elástica y suave, en definitiva, obtendremos una articulación más precisa asociada a una expresividad facial cada vez más natural y flexible.

 

Cabe destacar que el grado de apertura está, claramente, relacionado con la personalidad de la paciente y con su propio concepto de feminidad. Nunca impongo un esquema articulatorio preciso, sólo oriento a la paciente; ella es la única dueña de su articulación. Este trabajo pertenece a la fase de personalización.

 

Una vez que todo esto se pone en marcha, afiliamos esta práctica al trabajo de la voz emocional, lo que provocará que la articulación sea más rica y coherente, y finalizará por establecer un equilibrio emocional vinculado a la identidad de la paciente y a su forma de expresarse en función de su propia personalidad y de las circunstancias de su vida cotidiana.

 

Por último, el método Astudillo brinda a la articulación una gran importancia y sitúa su trabajo en el nivel de la vía muscular, desarrollando su ejercicio en la fase de exploración, exageración y personalización. El objetivo del entrenamiento de feminización y armonización de la voz es desarrollar una articulación más precisa, más suave y más abierta, acompañada de una expresividad facial más relajada, más elástica y dinámica. Obtendremos así una voz femenina más flexible y libre, dejando que la paciente sea más libre en la expresión de sí misma.

Por Mariela Astudillo Ramírez
Logopedia

Mariela Astudillo Ramírez es una reputada logopeda en Málaga con más de una década de experiencia. Es nacida en Bélgica, de padre chileno y criada en Andalucía. Lleva más de 15 años trabajando en feminización de la voz tras presentar en el año 2006 su tesis titulada "La feminización de la voz de la mujer transexual". A través de ésta, presentó su metodología conocida hoy como Método Astudillo, un método que fue reconocido como eficaz para feminizar la voz de mujeres transgénero, únicamente con una intervención logopédica sin necesidad de cirugía.

En la actualidad, Mariela Astudillo trabaja con mujeres transgénero de todas las edades y de gran parte del mundo, trabajando en francés, inglés, español e italiano. Gracias a su metodología, que se ha ido perfeccionando año tras año, Mariela Astudillo consigue resultados satisfactorios tras 10 sesiones de media hora repartidas en 10 semanas. Trabaja esencialmente por Skype, lo que le permite llegar a todas las partes del mundo gracias a la videoconferencia. La primera sesión es gratuita, solicítela por WhatsApp al 625144647.

 

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