Analíticas y pruebas diagnósticas durante la gestación

Escrito por: Dra. Marta García Del Real
Publicado:
Editado por: Yoel Domínguez Boan

Una ecografía obstétrica es un método diagnóstico que emplea los ultrasonidos para diagnosticar si existe o no un embarazo, así como para valorar el estado del embrión o del feto.

 

Se trata de una prueba que no causa daños ni al feto ni a la madre, ya que no utiliza radiación ionizante.

 

Así, la ecografía obstétrica aporta las siguientes indicaciones:

 

  • Establece si existe un embarazo
     
  • Determina si se trata de un embarazo único o múltiple
     
  • Estima un tiempo de gestación exacto
     
  • Descubre y diagnostica si existen lesiones o malformaciones de tipo congénito
     
  • Valora la posición y el peso del feto
     
  • Examina la posición de la placenta y la cantidad de líquido amniótico

 

 

¿Cómo se lleva a cabo la ecografía obstétrica?

Durante el primer trimestre de gestación, la ecografía se realiza por vía vaginal, ya que de esta forma se obtiene una imagen más nítida.

No obstante, a partir de la semana 14 se suele elegir la vía abdominal, salvo que se quiera valorar la longitud cervical o la posición de la placenta.


 

¿Cuántas ecografías se realizan por embarazo?

El número final de ecografías realizadas varía en función de cada embarazo, pero normalmente se recomienda realizar al menos cuatro ecografías:
 

  • Ecografía de confirmación del embarazo, en torno a las 6 u 8 semanas
     
  • Ecografía del primer trimestre (11+6 o 13+6 semanas)
     
  • Ecografía del segundo trimestre, entre la semana 20 o 22
     
  • Ecografía del tercer trimestre, a las 28 o 37 semanas

 

Ejemplo de uso de la ecografía
 

 

Diferencias y función de la ecografía 3D y 4D

La ecografía en tres dimensiones (3D) es una ecografía que representa en tres dimensiones el espacio de las imágenes que se obtienen a través de una ecografía bidimensional convencional.

 

Por su parte, la ecografía 4D es una técnica que permite visualizar al feto en tres dimensiones y en movimiento a tiempo real. Gracias a esta técnica es posible visualizar el feto moviéndose dentro del útero de la madre. A su vez, en algunos momentos las imágenes pueden ofrecer detalles de calidad muy realistas, siendo incluso posible observar cual está siendo el comportamiento del feto dentro del útero: una sonrisa, una mueca, un bostezo…

 

Por otro lado, existen estudios que demuestran que esta ecografía vincula el vínculo afectivo de los padres con su hijo.

 

No obstante, cabe mencionar que aunque la finalidad de esta prueba es lúdica, permite identificar algunas patologías fetales —como por ejemplo el labio leporino— aportando información sobre la malformación.

 

La ecografía 4D se puede hacer en cualquier momento del embarazo, aunque entre las semanas 27 y 32 se consigue el momento ideal para observar con la mayor definición posible los rasgos faciales del bebé.

 

La técnica tiene algunas limitaciones, y el resultado final varía en función de la cantidad de líquido amniótico que haya, la posición de la placenta o la del mismo feto.
 

 

El diagnóstico prenatal, herramienta para detectar anomalías congénitas

En los últimos años se han producido avances en el campo del diagnóstico prenatal que han posibilitado que se pueda realizar un diagnóstico precoz de un elevado porcentaje de las llamadas anomalías congénitas.

 

En primer lugar, debe hacerse una distinción entre lo que es una alteración cromosómica y una alteración genética.

 

Una alteración en los cromosomas del feto indica la existencia de una falta, un exceso o una alteración en un cromosoma del feto. Totas las personas tienen en sus células 23 parejas de cromosomas, y una proviene por parte del óvulo y otra por parte del esperma masculino.

 

Así, cada cromosoma está compuesto por miles de genes, aunque no todos pueden identificarse. Un ejemplo sería el Síndrome de Down, que se trata de una alteración cromosómica en la que en la pareja de cromosomas 21 hay tres cromosomas en lugar de dos. Sin embargo, una enfermedad como puede ser la fibrosis quística se trata de una alteración genética, es decir, del gen que está dentro del cromosoma, es imposible de diagnosticar.

 

Las técnicas invasivas de diagnóstico prenatal han permitido que se conozca el mapa genético gracias a la extracción de muestras con varias técnicas. Estas son las siguientes:

 

  • Biopsia de corion
     
  • Amniocentesis genética
     
  • Cordocentesis o funiculocentesis
     

Para más información sobre las ecografías y sus resultados, contacte con un especialista en Ginecología.

Por Dra. Marta García Del Real
Ginecología y Obstetricia

La Dra. García del Real es una reputada especialista en Ginecología y Obstetricia. Cuenta con más de 10 años de experiencia en la profesión y una extensa formación en distintos campos de la especialidad. En concreto, es experta en embarazo de riesgo, histeroscopia quirúrgica, ecografía y ecografía 4D, laparoscopia y cirugía robótica. En la actualidad es directora adjunta y especialista en Ginecología y Obstetricia en el Centre Ginecològic MBG, en el Hospital Quirón.

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