7 preguntas clave de la fimosis en adultos

Escrito por: Dr. Alejandro Fernández Larrañaga
Publicado: | Actualizado: 16/02/2021
Editado por: David Moore Trias

Gran parte de la población cree que la fimosis es un problema exclusivamente en la infancia, pero la realidad es que es frecuente en personas adultas.

 

Pero, ¿qué es la fimosis?

Cuando hay dificultad o imposibilidad de retraer la piel que cubre la cabeza del pene (prepucio), tanto en reposo como solamente en erección, existe fimosis. Es decir, la imposibilidad de dejar al descubierto el glande.

 

¿Qué problemas causa la fimosis?

Básicamente se producen dos grandes problemas:

  • Es difícil tener una higiene adecuada, aumentando el riesgo de infecciones y la aparición de cáncer y balanitis.
  • Dificulta la penetración durante el coito, volviéndose doloroso.

 

¿Cuál es la causa de fimosis en adultos?

Hay distintos factores que podemos relacionar con la patología durante la adultez. Entre ellos, destaca la diabetes, siendo la causa principal. En estos casos, el cierre del prepucio se convierte en el primer síntoma de la diabetes para los pacientes.

Las infecciones de la piel del prepucio, conocidas como balanitis, provocan su inflamación. Esta patología puede ser causada por hongos o bacterias, así como por infecciones como el VPH o el herpes genital.

 

La fimosis puede causar infecciones importantes si no se trata debidamente.

 

Asimismo, el liquen escleroso del pene puede afectar al prepucio y el glande. Esta enfermedad autoinmune aparece por microtraumatismos o infecciones en el pene, afectando primeramente a la zona del frenillo y al anillo prepucial.

Finalmente, destacar que la higiene es importante, aunque no suele ser una causa común de fimosis en países desarrollados.

 

¿Cuáles son los síntomas de la fimosis?

Es posible que, en algunos casos, la fimosis en personas adultas no presente síntomas en estados iniciales. Más adelante, pueden aparecer los siguientes:

  • Disfunción eréctil.
  • Grietas en el pene en forma de heridas.
  • Inflamaciones en el glande y prepucio.
  • Afectación del chorro urinario.
  • Dolor o molestia cuando se intenta retraer el prepucio.

 

¿Qué pasa si no se trata la fimosis?

Algunas de las complicaciones que podemos evitar tratar la fimosis en jóvenes o adultos son las siguientes:

  • Reducción de la satisfacción sexual, causado por coitos dolorosos.
  • Retención aguda urinaria, causada por el cierre progresivo del prepucio.
  • Parafimosis. Es una complicación severa y muy dolorosa, que se produce cuando el prepucio retraído ya no puede deslizarse hacia delante. Puede requerirse una operación quirúrgica.
  • Infecciones importantes.
  • Cáncer de pene.

 

La operación de circuncisión es sencilla e indolora.

 

¿Cuál es el tratamiento de la fimosis?

La solución más eficaz es la operación de circuncisión, siendo el método más sencillo y con menores riesgos.

  • Se trata de una operación ambulatoria con anestesia local.
  • No es dolorosa y tiene una duración de 30 minutos.
  • Al finalizar la intervención se coloca una venda alrededor del pene y glande, dejando libre el orifico uretral para poder orinar sin dificultad.
  • Tras la intervención el paciente se toma un analgésico general, para evitar el dolor.
  • El día siguiente se realiza la primera cura en consulta, enseñando el procedimiento al paciente.
  • Las curas son diarias y sencillas, limpiando la zona con suero fisiológico y antisépticos para, a continuación, colocar una gasa.
  • Los puntos caen solos tras dos o tres semanas.
  • Se pueden tener relaciones sexuales a partir de los 30 días.

 

¿Existen otros beneficios de la circuncisión?

  • Hay estudios que indican que los hombres circuncidados tienen el 60% menos de riesgo de contagiarse por VIH. Además, ayuda a prevenir VPH y el herpes genital.
  • Las parejas femeninas padecen menos el cáncer de cuello uterino, además de evitar más el VPH.
  • Los hombres tienen menos riesgo de hongos, balanitis, liquen esclerosos y cáncer de pene.

Por Dr. Alejandro Fernández Larrañaga
Urología

El Dr. Fernández Larrañaga es licenciado en Medicina y Cirugía y médico especialista en Urología y Andrología por la Universidad Autónoma de Madrid. Cuenta también con una diplomatura en Bioética y European Board of Urology en la Università degli Studi di Genova.

Cuenta con una amplia trayectoria profesional orientada al diagnóstico y tratamiento de la disfunción eréctil, de los problemas de eyaculación y de las enfermedades de transmisión sexual, como el Virus del Papiloma Humano. Médico urólogo y andrólogo especialista en riñón y vejiga, enfermedades de la próstata, pene, testículo y vasectomía sin bisturí.

Actualmente es director médico de su Clínica urológica – Dr. Alejandro Fernández Larrañaga.

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