Todo lo que siempre quisiste saber sobre lipoescultura y nadie te dijo jamás

Escrito por: Dr. Cristian Almeda Estrada
Publicado:
Editado por: Alicia Arévalo Bernal

Corrían los años 70 y el Dr. Schruddle se enfrentaba a un nuevo reto en su carrera: ¿cómo extraer al paciente un tumor de grasa sin que le quedara la marca de una extensa cicatriz? Y se le encendió la bombilla: curetearla desde una pequeña cicatriz. La Lipoaspiración había empezado a tomar forma. Desde entonces se suceden los avances para hacer de éste un procedimiento cada vez más confiable y seguro.
 

¿Lipoescultura, Lipoaspiración, Liposucción o Lipoplastia?

Todo es lo mismo: retirar grasa del cuerpo y esperar a que la piel se amolde y se retraiga para conseguir el mejor resultado posible. Diferentes palabras para el mismo procedimiento: cuestión de cómo te quieran vender la idea.

Llegados a este punto me gustaría que os quedaran varias ideas claras: La Liposucción, lipoescultura o como queráis llamarla no es un procedimiento para bajar de peso. Tras la cirugía hay que cumplir tres recomendaciones básicas:

  • No tomar sal
  • Beber bastante líquido
  • Caminar una hora diaria como mínimo.

Cumplir estas tres sencillas recomendaciones, durante tres meses, sí os va a hacer bajar de peso, no la cirugía en sí misma. Tampoco es una intervención para eliminar la celulitis. Algo va a mejorar después de ésta, pero inevitablemente volverá a aparecer al poco tiempo.
 

¿En qué consiste la cirugía?

Esta cirugía consiste en introducir mucha agua (suero fisiológico con anestesia) en la grasa, para después aspirar esta y parte de ese líquido que hemos introducido. Es imposible retirar todo el líquido por lo que parte de él permanecerá tras el procedimiento y será el paciente el que deberá eliminarlo poco a poco como he dicho: caminando, bebiendo y dejando la sal.

En este proceso juega un papel importante el Drenaje Linfático, importantísimo para que no se eternice la eliminación de líquido, pero, no hay que olvidarse nunca de que un buen drenaje no lo sabe hacer cualquiera: es determinante contar con un buen profesional.

Otro factor decisivo es el masaje postquirúrgico para eliminar a chorro el agua residual antes de que se cierren las pequeñas aberturas por donde se introducen las cánulas. Este masaje no debe causar dolor, ni ser agresivo. Con frecuencia llegan a mi consulta pacientes que se quejan de lo mal que lo han pasado tras recibir algunos de estos masajes que recientemente se han popularizado en Centroamérica. Son muy peligrosos: varios de estos pacientes han sufrido convulsiones y hasta pérdida de conocimiento. Repito: este masaje debe ser soportable.
 

¿En cuánto tiempo se eliminará el edema y el líquido?

Swanson hizo unos estudios con Resonancia Magnética donde comprobó que el 66% del edema se resuelve en un mes. El 87% a los 3.3 meses y a los 9.3 meses ha desaparecido del todo; y además demostró que hay una bajada significativa de los triglicéridos con lo cual se previenen las enfermedades cardiovasculares. La faja es otro elemento a tener muy en cuenta. Se debe de llevar entre un mes y medio y dos meses. Hay pacientes a los que les cuesta desprenderse de ella tras ese tiempo.
 

¿Qué tipo de faja hay que usar?

Durante los primeros días es suficiente una faja simple abdominal abrochable con velcro, fácil de colocar y de quitar para ir a la ducha y lavar, o unas medias tipo panty de compresión media. A partir de la segunda semana y una vez que el edema y la hinchazón han desaparecido ya se pueden usar fajas más completas o de cuerpo entero.

 

¿Cómo es el postoperatorio?

La recuperación de esta intervención es bastante simple aunque un poco “escandalosa”. Veréis, durante las primeras 48 horas os va a salir un líquido rojizo como cuando se lava carne en el fregadero ya que generalmente las incisiones no se cierran con este fin. No os asustéis, es normal, cuanto más salga mejor: es líquido que no tendréis que eliminar vosotros por la orina, por el sudor, a través de la respiración, etc.

Esta cirugía no es muy dolorosa. Cuando el paciente está sentado o acostado no hay dolor. Al levantarse se nota una molestia tipo agujetas, como cuando se va al gimnasio, más allá que durante las primeras 48 horas estaréis tan cansados y vais a notar como si os hubieses pasado un camión por encima. Así que lo importante durante la primera semana es recuperarse correctamente sin hacer dietas raras: se deben comer proteínas y poco o nada hidratos de carbono. Es decir, hay que tomar carne, frutas, verduras y legumbres y abandonar las pastas, el arroz, el pan y las patatas.
 

Lo verdaderamente importante en una Liposucción son las manos y la ética del cirujano.
 


 

Resultados de la cirugía

Las expectativas de una lipoescultura deben ser realistas, tanto antes como después de la cirugía. Nunca obtendremos el mismo resultado al lipoaspirar el cuerpo de un joven que viene para una alta definición, que si lo hacemos con el de una mujer que ya ha tenido hijos o ha subido y bajado varias veces de peso. No vale ganar peso antes de la operación pensando que “como me voy a operar, antes me hincho a comer”. Esto es un error que el cuerpo acusa después en forma de estrías, flaccidez y mala retracción de los tejidos.

Igual en el postoperatorio, hay que mantener una vida sana para mantener el tipo y procurar no engordar: si se sube un par de kilos todavía se mantendrá la línea, pero si son más no hay cirugía que lo resista y se crearan nuevos adipocitos.


¿En qué zonas del cuerpo se puede realizar la lipoescultura?

Las zonas del cuerpo candidatas a la liposucción son el abdomen, los flancos, la espalda, las axilas, los brazos, la papada, los muslos internos y externos y la parte interna de las rodillas, así como las mamas  en los varones, llamado ginecomastia.


¿Qué técnica de lipoescultura es más eficaz?

Se habla mucho de las técnicas que se emplean en la intervención de lipoescultura. Cada cierto tiempo aparece un aparato nuevo. Desde la aspiración convencional hasta los modernos y carísimos aparatos de microaire, pasando por el láser, el chorro de agua y el ultrasonido - cavitación (ahora llamado Vaser). Pues bien, ¡no está demostrado que ninguno de estos modernos aparatos tenga alguna ventaja sobre la Lipoescultura convencional! Es más, algunos de ellos pueden incluso llegar a producir quemaduras importantes. Sí pueden llegar a reducir un poco la fatiga del cirujano (en el caso del láser alarga la cirugía en una hora más) pero nada más.

Little ha comparado los resultados entre técnicas, tomando como base el criterio estándar de la liposucción convencional, y, como indica en estos estudios que ha publicado, no encontró ninguna base para demostrar la superioridad de alguna. Prado et al. publicaron otro estudio controlado doble ciego entre la lipoláser y la lipo convencional que también acreditó que no hay diferencias clínicas en cuanto a los resultados finales (Nivel de Evidencia terapéutica II). Con respecto al Vaser, Nagy y Vanek lo compararon también con la lipo convencional fijándose en la retracción de la piel, en la pérdida de sangre y en la satisfacción del paciente y del médico y no fueron capaces de demostrar diferencias entre ambos sistemas.
 

¿Qué complicaciones pueden producirse en la Lipoescultura?

Y ahora tendríamos que hablar de las complicaciones en Lipoescultura, ya que, según el aparato que usemos, podemos llegar a tener una secuela o complicación diferente. Por ejemplo, el ultrasonido Váser produce mucha equímosis (cardenales) y tanto esta técnica como la asistida por láser pueden quemar la piel si no se usan bien y los mangos vibradores producen bastante seroma (acúmulos de líquido de la linfa) al ser más agresivos con los tejidos. En fin, en cualquier procedimiento se pueden producir secuelas o complicaciones; la diferencia es que las complicaciones son raras (gran pérdida de sangre, embolismo graso, necrosis) y sin embargo, las secuelas son inevitables( irregularidades, parestesias, moratones).

Yo he usado todos estos procedimientos: la liposucción Ultrasónica (ahora Vaser) en la Clínica Robles, en Argentina, entre 2000 y 2002. La lipoaspiración asistida por Láser en la Compañía Dermoestética, hasta 2008. Y últimamente los mangos vibradores. Créanme: más allá del aparato que se use, lo verdaderamente importante en una Liposucción son las manos y la ética del cirujano.

Por Dr. Cristian Almeda Estrada
Cirugía plástica, estética y reparadora

El Dr. Almeda Estrada es licenciado en Medicina y Cirugía, especialista en Cirugía Plástica Reconstructiva y Estética, diplomatura en enfermedades de la mama por la Sociedad Argentina de Mastología. Durante su formación recibió becas de estudio en Turquía, Polonia, Egipto, Yugoslavia y Suecia. Además ha sido profesor de español en la City University de Londres.

Actualmente pasa consulta en la Clínica Cajal.

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